Condena efectiva para un abogado por estafa

Por Redacción

CUTRAL CO (ACC) – La Cámara de Todos los Fueros condenó a dos años y ocho meses de prisión efectiva a un abogado por el delito de estafa procesal. Además, lo inhabilitó para ejercer la profesión por ese mismo término y ordenó su inmediata detención. La pena fue “unificada” porque ya contaba con otra condena del juzgado Correccional. Los integrantes del tribunal Alejandra Barroso, Pablo Furlotti y Dardo Troncoso emitieron la sentencia el viernes contra el abogado Antonio Gustavo Daniel González Sad. La pena que le impusieron al profesional fue “unificada” de dos años y ocho meses por encontrarlo responsable del delito de “estafa procesal” en tres hechos, dos de los cuales fueron en grado de tentativa y uno consumado. Se le impuso dos años y cuatro meses de prisión efectiva, al tiempo que se le revocó la “condicionalidad de la pena” que ya pesaba sobre González Sad por parte del Juzgado Correccional en el 2003. Es por esta razón que se unificó en dos años y ocho meses de prisión de cumplimiento efectivo. Además, de la “inhabilitación especial para ejercer la abogacía por el mismo término”. Los jueces Barroso, Furlotti y Troncoso dispusieron la “prisión preventiva” de González Sad, y se ordenó “su inmediata captura y detención del condenado”. El fiscal de Cámara, Santiago Terán había solicitado la pena de 10 años en su alegato, mientras que la defensora de Cámara, Marisa Mauti planteó su absolución por “insuficiencia probatoria”. El tribunal por otra parte, lo absolvió por el delito de “adulteración de instrumento privado equiparado a público” en tres hechos, por la “aplicación del principio constitucional de la duda”. Los hechos en cuestión ocurrieron en 2006, cuando González Sad se presentó ante el Juzgado Civil N° 2 de Cutral Co para el cobro de tres pagarés por los montos de 1.053, 3.168 y 1900 dólares respectivamente. Los damnificados – los titulares y sus garantes- habían solicitado dinero de un prestamista en Neuquén, aunque antes de 2000 y por montos sensiblemente menores, que habían cancelado. Y luego se vieron obligados a responder nuevamente, con el consiguiente perjuicio económico. El prestamista, identificado como Roberto Mancuso, quien endosó los documentos y finalmente, González Sad los reclamó judicialmente ante el juzgado Civil de Cutral Co, mediante el delito de estafa. Las audiencias del juicio se desarrollaron los días 24, 25 y 26 de julio y el 8 y 9 de este mes. González Sad no asistió a la lectura de la sentencia. Si lo hicieron, el fiscal y la defensora oficial.