Confianza



El ministro de Finanzas Luis Caputo se presentará esta semana ante la Comisión Bicameral de Seguimiento de la deuda externa. Pocas de las visitas al Congreso generaron mayor expectativa en los últimos dos años entre los opositores más rabiosos. Cada oposición elige su demonio preferido: si aún no fue escogido Caputo, es sólo porque ese lugar se reserva a Mauricio Macri. Tendremos sin embargo a un odiado “CEOdelgobiernopararicos” ante una comisión del Congreso para una virtual interpelación –no lo es pero se le parece.

La decisión de enviar al Congreso a Caputo se tomó durante el último informe de Marcos Peña en Diputados. Ese día el jefe de Gabinete asistió a un agresivo reclamo del bloque kirchnerista, que exigió la renuncia del ministro de Finanzas. El bloque justicialista calificó a su vez como “impostergable” su presencia en el Congreso. Caputo es el hombre encargado de tomar la deuda que sostiene el programa gradualista de reducción del déficit. Razón suficiente: la deuda externa creció u$s 52 mil millones de dólares en lo últimos dos años y ya alcanza a los u$s 232.000 millones, según el Indec. Sin embargo no es la deuda lo que más importa de Caputo a la oposición, sino su participación en sociedades offshore en el exterior.

Los problemas de Caputo son básicamente dos: 1) omitió declarar su participación en una sociedad que administra fondos de inversión radicados en las islas Caimán. 2) A la luz de la investigación por los Panamá Papers, Caputo admitió finalmente haber sido sólo un asesor. Pero según informó la administradora de fondos Noctua Partners, fue accionista y “dueño indirecto” de la sociedad hasta noviembre de 2015, de acuerdo con documentos publicados por La Nación y Perfil.

La participación en esas sociedades expone al ministro a un conflicto de intereses: fue el negociador del acuerdo con los holdouts que sacó al país del default en 2016. Caputo negó haber tenido vínculo alguno con fondos buitres en un testimonio curioso pero elocuente: “Ningún fondo que haya litigado estuvo vinculado a Noctua. No lo creo, pero la verdad es que no lo sé. Si aparece alguno me como este teléfono ahora y me tiro por la ventana”.

El gobierno echó al subsecretario general de la Presidencia por un caso menos grave. Caputo en cambio está blindado. “Todo lo que ha dicho se ratificará en sede judicial”, aseguró el jefe de gabinete a los diputados. Hay un denominador común en la argumentación de la defensa oficial de Luis Caputo y la del ministro Juan José Aranguren, otra vez en la mira por sus millonarias cuentas en el exterior: sostiene que son personas que han tenido mucho más para perder que para ganar al haberse sumado a la gestión pública. Aplica a la mayoría de los funcionarios

Caputo está siendo investigado por la justicia por “omisión maliciosa” y “negociaciones incompatibles con la función pública”, a partir de una denuncia del diputado Rodolfo Tailhade y otros miembros del bloque FPV.

El miércoles esta gente se verá las caras. La comisión de seguimiento de la deuda está presidida por el senador formoseño José Mayans, hombre del gobernador Gildo Insfrán, a quien Macri visitó inesperadamente semanas atrás en su provincia. La integran también Tailhade y el ex ministro Axel Kicillof. Suelen ser las voces más iracundas del bloque K. Aun cuando ratificará la defensa de Caputo, el oficialismo muestra un matiz: va a reconocer que el ministro cometió un “error” al no haber consignado la información sobre las offshore en sus declaración a la O ficina Anticorrupción. “Pero no han sido afectados los intereses públicos”, según Eduardo Amadeo, vice de la comisión.

Sobre el caso Caputo se montarán las críticas contra el ministro de Energía por las razones que lo han obligado a mantener una parte sustancial de su patrimonio en cuentas de EE. UU. y Holanda. El fundamento del ministro es la falta de “confianza” en la Argentina un credo de muchos . Aranguren es miembro del equipo económico y tiene despacho en el Palacio de Hacienda. El mismo caso del ministro Nicolás Dujovne, que aún conserva 85 millones de pesos en cuentas en el exterior pero ha tenido la delicadeza de no revelar cuál es su verdadera razón.

El oficialismo mostrará un matiz: va a reconocer que Caputo cometió un “error” al no haber consignado información sobre las offshore en su declaración jurada.

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El oficialismo mostrará un matiz: va a reconocer que Caputo cometió un “error” al no haber consignado información sobre las offshore en su declaración jurada.

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