Conmoción y ninguna pista sobre los motivos
Los estadounidenses no salen todavía de su estupor y horror ante la masacre en la escuela de Newtown que costó la vida de 20 niños y siete adultos.
NEWTOWN, Estados Unidos.- Los residentes del idílico pueblo del estado de Connecticut se encontraban ayer sumidos en el horror a raíz de la masacre de 20 niños pequeños y siete adultos, una de las peores matanzas en centros educativos de la historia de Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió nuevamente ayer sobre la necesidad de que la ciudadanía se una y tome una “acción significativa” para ponerle fin a tragedias como la de la matanza del viernes.
Nadie sabe aún qué transformó a Adam Lanza de un obseso de la informática en un monstruo vestido de negro que disparó con inusitada precisión sobre los pequeños. Por qué lo hizo sigue siendo una pregunta sin respuesta.
En lo que muchos conocidos suyos están de acuerdo es que Lanza, de 20 años, era tan tranquilo como la comunidad de Newtown. Al margen del divorcio entre sus padres, en 2008, su pasado sugiere una familia bien conformada. Se dice que vivió con su madre, Nancy Lanza, en las afueras del pueblo. Su padre es un ejecutivo en GE Capital, especializado en temas impositivos, y su hermano de 24 años, Ryan, quien inicialmente fue confundido con el asesino, también trabaja en asuntos tributarios. En contraste con muchos jóvenes estadounidenses, Adam huía de las redes sociales. Ryan Lanza declaró a la policía que su hermano tenía antecedes de problemas mentales. Las dos pistolas y un rifle militar que utilizó el asesino estaban registrados a nombre de la madre de Adam.
Entre los muertos figuran la directora de la escuela, Dawn Hochsprung, y la psicóloga, Mary Scherlach. La matanza se produjo en menos de veinte minutos a partir de las 9,30 del viernes. Los acontecimientos posteriores siguen siendo confusos, pero “The New York Times” sostiene que el autor de los disparos no tuvo dificultades para superar todas las medidas de seguridad de la escuela porque la directora le abrió la puerta, ya que conocía a la madre de Adam, exdocente. La Policía, por el contrario, sostuvo que ingresó a la fuerza.
Todas las víctimas fueron identificadas. La Policía encontró muerta en su casa a la madre de Lanza y que Adam habría ultimado antes de dirigirse la escuela.
Obama hizo una declaración pública para expresar su “abrumadora pena”. Ordenó que las banderas nacionales flamearan a media asta. Hubo similares expresiones de pesar en todo el mundo. (AFP, DPA)
Desde el viernes, la pequeña comunidad de Newtown permanece en un estado de vigilia y consternación ante la magnitud de la tragedia.
Adam Lanza, el autor de la masacre (foto del 2005).
Usó la identificación de su hermano Ryan.
La tragedia del viernes actualiza la necesidad de un debate sobre el “derecho a portar armas”.