Así piensan los que eligen a los jueces en Neuquén

Hoy asumen los siete consejeros y consejeras que durante cuatro años elegirán jueces, fiscales y defensores en Neuquén. No descartan introducir cambios en un sistema de selección.



Hoy asumen los siete consejeros y consejeras que durante cuatro años elegirán jueces, fiscales y defensores en Neuquén. (Archivo).-

Hoy asumen los siete consejeros y consejeras que durante cuatro años elegirán jueces, fiscales y defensores en Neuquén. (Archivo).-

Evaldo Moya



Es el representante del Tribunal Superior de Justicia y por ley ocupa la presidencia del Consejo de la Magistratura, función en la que ya se desempeñó.


¿Qué perfil de jueces, fiscales y defensores necesita la provincia?

-Primero hay que definir cómo estamos eligiendo hoy a jueces, fiscales y defensores. Hay que revisar la metodología de selección, abrir otro tipo de plataforma. Creo que tendríamos que hacer una gran capacitación como la que utiliza el Poder Judicial para el ingreso de los empleados, es decir, una selección que dure un año, y cualquiera que apruebe los estándares que uno va requiriendo a través de diferentes tipos de exámenes y evaluaciones, estará preparado para ser designados. Y no como es ahora, que tengan un puntaje por los antecedentes, más otro por un examen escrito y oral que se toma una sola vez, con lo aleatorio que puede ser eso. Es distinto si a uno lo evalúan todo el año que si lo hacen una sola vez. Eso es lo primero que hay que revisar.

-El sistema actual le otorga mucho peso a los antecedentes…

-No habría que ignorar los antecedentes, pero hay que hacer un mix entre eso y la capacidad de gestionar los conflictos. Puedo tener excelentes antecedentes y ser muy mal gestor de conflictos. Hasta hace un tiempo se hablaba del juez gestor, y hoy con la reforma procesal penal, con la laboral que el juez se desprendió de toda la gestión, y en el mismo camino estamos en el fuero civil, me parece que el juez tiene que ser un gestor del conflicto y no del funcionamiento del sistema judicial.

-Con el sistema que usted propone, de evaluación durante un año, ¿cuánto se tardaría en cubrir una vacante?

-Bueno, dicen que si uno reacciona pierde, lo que hay que hacer es anticiparse. Todo aquel que quiera en el futuro presentarse para tal, tal y tal cargo, les decimos: estos son los requisitos, entonces puede hacerlo, quedar en la lista y el concurso puede aparecer dentro de dos años. Esto tiene que ver con que hay muchos magistrados y funcionarios jóvenes, y no son tantos los cargos a cubrir dentro de dos, tres y cuatro años. Entonces uno puede planificar.

Evaldo Moya, representante del TSJ y presidente del Consejo. (Archivo)

Marcelo Inaudi



Abogado radical, fue asesor del bloque de la UCR en la Convención Constituyente que reformó la Constitución e introdujo el Consejo de la Magistratura y era legislador cuando se aprobó la ley del Consejo de la Magistratura (votó en contra).


¿Cuál es el perfil de juez que tendrá en mente cuando haga las evaluaciones?

-Estoy convencido de que cada juez tiene que tomar conciencia de que cada sentencia es un acto de gobierno, y como tal no pueden prescindir de las consecuencias que trae aparejada el dictado de una sentencia. Muchas veces uno ve jueces que están dentro de una burbuja, dictan resoluciones y se olvidan de las consecuencias, y eso genera un clamor social espantoso. Hay que tener en cuenta el reclamo de mayor celeridad, mayor transparencia, y fundamentalmente la Justicia es uno de los actores involucrados en la cuestión de la seguridad, entonces los jueces tienen que tomar el toro por las astas, y si hay que hacer reformas legislativas, que las propongan.

-¿Qué perfil de juez se necesita en concreto para la provincia?

-Ha ido cambiando la óptica de la cuestión. En el 83 cuando apareció Raúl Alfonsín después de la noche que atravesó el país, estaban en boga los derechos individuales, los derechos de los imputados, el debido proceso. Hoy está en boga el derecho de las víctimas. Sobre esa base habrá que preguntar mucho a los aspirantes. Por otra parte reivindico la potestad del Consejo de la Magistratura de pronunciarse sobre el desempeño y la idoneidad de los magistrados. Y cuando el que se presenta para un cargo es alguien que ya ejerce en el Poder Judicial, hay que requerir la opinión del gremio.

-¿Cuánta importancia le asigna a la capacitación y cuánta a la formación humana de los candidatos?

-La gente que está en el Poder Judicial corre con el caballo del comisario. Hacen cursos por todos lados con viáticos, pasajes, etcétera, y los abogados de la calle la tienen que remar, pagarle el sueldo a la secretaria, y demás. Por otra parte, podemos tener un montón de cartoncitos de cursos realizados, pero si es un tipo que va a cubrir un cargo en Chos Malal, donde va a tener que recorrer puestos hablando con paisanos, hay que ver hasta dónde tienen preponderancia los cartoncitos y hasta dónde tiene más valor la vocación por estar ahí. Creo que es uno de los elementos a considerar.

-El actual sistema otorga mucho peso a los antecedentes, y se define todo en la entrevista personal que se realiza al final.

-Otro aspecto que cuestiono es la entrevista personal. Han pasado consejeros que le metieron cero a los participantes, con lo cual el resultado del concurso termina dependiendo del paladar del consejero. Al final del proceso de selección, cuando el consejero tiene claro quién está a la cabeza y quién está seguro y tercero, por una calificación que ni siquiera fundamenta le mete un cero, otro le mete diez, entonces deciden al final de todo el proceso la ubicación final. Así se pierden las pautas de objetividad que tiene que tener todo el proceso de evaluación. Creo que es otra de las cosas que hay que corregir.


Marcelo Inaudi representa a Nuevo Compromiso Neuquino-Pro (Foto Archivo)

Claudio Domínguez



Uno de los dos representantes del bloque del MPN renunció a su banca de diputado el miércoles 13 para asumir hoy viernes 15 como consejero.


¿Con qué perfil de juez va a trabajar?

-Hay que ver el perfil que se necesita en cada lugar. No se le pueden hacer preguntas sobre concursos y quiebras a una persona que se postula para Chos Malal, donde va a tener una cada dos años. Los perfiles los tenemos que buscar en conjunto con los colegios de abogados, y depende de la problemática de cada lugar. En Rincón de los Sauces está el problema de la violencia de género, en Cutral Co y Huincul tenés muchos suicidios y homicidios. Cada localidad es distinta. Y si nos ponemos de acuerdo entre todos los consejeros, tenemos que buscar hacia adelante un perfil objetivo en cuanto a los jueces, fiscales y defensores que queremos.

Usted es el único de los siete consejeros que no es abogado. ¿Cuál será su aporte desde ese lugar?

Al consejo hay que darle un perfil más de lo que necesita el pueblo, no la Justicia. Para eso tenemos que tener reuniones, charlar no sólo con los colegios de abogados, sino también con la policía, con la sociedad. Ahí vamos a encontrar los roles que estamos buscando. Está en cada uno qué apertura quiere buscar para darle calidad al Poder Judicial, que no estoy diciendo que no la tiene, pero también está pendiente la evaluación de los jueces que están actualmente en funciones.

Eso está pendiente.

-Sí. No es para echarlos, pero hay que ver la trayectoria, si se están actualizando, si se quedaron en el tiempo, si juzgan de una manera y después de otra, no para decir si está bien o mal cómo juzgan, pero sobre un mismo caso no pueden juzgar de manera diferente.

-Usted, Inaudi, Gallia, vienen de la Legislatura, ya vienen con la gimnasia del debate. ¿Será un Consejo con mucha discusión?

-Tenemos que llegar a consensos, acuerdos, ver qué necesita la sociedad, qué demanda hoy. Para eso nos tenemos que abrir hacia afuera, no encerrarnos.

Claudio Domínguez, del MPN, el único consejero que no es abogado.

Gustavo Mazieres



Conoce la función porque en su carácter de consejero suplente, le tocó en algunas ocasiones reemplazar al consejero titular representante del PJ.

Abogado (48) tiene una clara sintonía con Oscar Parrilli, extitular de la AFI y secretario de Cristina Kichner. Es su referente político, según él propio admitió. De familia peronista, el padre de Mazieres fue compañero de militancia de Parrilli en los ‘70.

Pero también tuvo un papel clave en la faz empresarial: concretamente en el desarrollo del ex emporio de servicios petroleros OPS, de Mario Cifuentes, investigado “Río Negro” y denunciado por supuesto lavado de dinero. Incluso integró el directorio de esa firma y otras del grupo.


-¿Cuál es su expectativa, con qué perfil de juez trabajará?

-La expectativa es revisar el reglamento interno del Consejo, que tiene ya 12 años, y aggionarlo al Poder Judicial que tenemos hoy, que es totalmente distinto al de esa época. Ese es nuestro desafío, en el marco de la Constitución y la ley.

-¿Por ejemplo que cambiaría?

-Por ejemplo, los perfiles de los magistrados y funcionarios son distintos. Hoy hay un proceso más oral, y así en distintas áreas de la justicia ha ido cambiando el rol de los jueces. Hay que trabajar mucho en el rol de los jueces que necesita el Poder Judicial. Además hay que atender a las realidades de los distintos circuitos. No es lo mismo un juez de Familia para Neuquén que un juez de Familia para Chos Malal.

-El sistema actual le otorga mucho peso a los antecedentes académicos, ¿cómo lo evaluará en equilibrio con la formación humana y la ideología del candidato?

-Hay que encontrar los equilibrios para que todos los aspectos sean considerados. No tengo una mirada academicista excluyente en la selección, tiene que ser integral, el perfil humano es muy importante, sin descuidar la formación académica.

En esos cambios que mencionaba, ¿modificaría la integración del Consejo de la Magistratura para incluir a otros sectores?

-Estoy convencido que el Consejo de la Magistratura agregó calidad institucional, merece una revisión para mejorarlo. Es necesario hacerlo. No descarto que se puedan formular cambios. No tengo una definición tomada respecto de cuáles, sí creo que 12 años es un tiempo suficiente para hacer un balance y hacer mejoras.

-¿Cree que se debería trabajar para lograr que la tarea del Consejo despierte más interés en la ciudadanía?

Todo lo que sea difusión de los actos de gobierno me parece saludable, hay mucho trabajo por delante. También me parece importante destacar la frustración que implica que este órgano emanado de la Constitución no pueda cumplir con una de sus dos funciones, que es la evaluación de los magistrados y funcionarios, porque está pendiente de resolución el amparo en la Corte Suprema de Justicia.

Gustavo Mazieres representa al bloquen peronista.

Isabel López Osornio



Es una de las representantes de los Colegios de Abogados. Lideró la lista “Abogados Pluralistas”, que se impuso en las elecciones. Fue directora de Perspectiva de Género e Igualdad de Oportunidades del municipio capitalino, de 2012 al 2014.


-¿Cuál es su idea del perfil de juez, fiscal y defensor que necesita la provincia?

-Hay que sacarle el perfil academicista a los concursos. A la hora de elegir, la ley otorga al perfil academicista un puntaje muy alto, y si bien hay una obligación para los abogados y los magistrados de actualizarse y capacitarse, entiendo que el perfil debe estar más orientado a jueces con una gestión de calidad, que repercuta en el servicio de justicia y en los ciudadanos. Hay diferentes formas de llegar a una justicia de calidad, que se tengan en cuenta otros valores, la empatía emocional, la experiencia, alguien que tenga contacto con la gente entiende mejor los reclamos del justiciable. Ese el perfil que buscamos en general. En particular tiene que ver con el rol que le toca. En el caso de la defensa pública por ejemplo, y más con la situación que está viviendo el país y la provincia, hay que ponerse en el lugar de la persona que no tiene acceso a la justicia por falta de recursos y va a necesitar un defensor público.

-La entrevista personal con los candidatos entonces va a ser una instancia decisiva…

-Sí. Otro aspecto a tener en cuenta es el arraigo, hay que ponderar mejor a alguien que sea de la localidad.

-¿Cambiaría algo en la integración del Consejo de la Magistratura para darle espacio a otros sectores?

-El Consejo es un órgano extrapoder para contrapesar todo el poder del Poder Judicial. Tal vez sí debería equipararse un poco mejor otro tipo de representación. Dos representantes de abogados y cuatro del sector político ya está desbalanceados. Los representantes de abogados de capital e interior también están desbalanceados, habría que hacer ajustes. También por género, pero eso para mí tiene que ver con las ganas de las mujeres de meternos en estos espacios que dejan de ser de poder y son de acción.

¿El Consejo debería hacer algo para que la ciudadanía se interese más en su actividad?

-Sí, hay que apuntar a la comunicación. La que se previó en la ley es formal y no llega a la gente masivamente. Para llegar al ciudadano, tanto de las actividades comode los concursos, la comunicación hay que encuadrarla teniendo en cuenta todas las herramientas que hay hoy. Buscaremos distintas formas de comunicar.

El consejero Sergio Gallia (representante del oficialismo provincial) no atendió los llamados de este diario. Y Monserrat Dina Morillo, del Colegio de Abogados, se excusó por razones de trabajo y no fue posible entrevistarla atender antes del cierre de esta nota.

Isabel López Osornio (a la derecha, junto a la vocal Soledad Gennari)

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