Creciente desnutrición entre los chicos de Roca

En lo que va del año detectaron 465 casos y 500 más en alto riesgo. Hay nueve CDI para contenerlos, pero están desbordados de casos.



ROCA (AR).- Son gotas que caen sobre la cabeza y provocan a cada segundo una consecuencia peor. Comen algo insuficiente hoy y mañana… mañana capaz que no comen y recién al otro día reciben otra ración que no alcanza. Así de fuerte golpea la desnutrición, que asoma hoy como la más preocupante consecuencia de cara al futuro y muestra estadísitcas alarmantes en Roca.

Como botón de muestra de lo que ocurre en el resto del territorio, sólo en los cinco meses que van del año se detectaron en Roca 465 niños desnutridos, en la franja que va entre los 6 meses y 5 años. Las cifras pertenencen al hospital y los centros de salud barriales y permiten establecer la gravedad de la situación ya que en todo 1998 los casos sumaron 290 y en el período 1999 – 2000 aumentó a 370.

Más oscuro es el panorama si se tiene en cuenta que los niños en situación de riesgo, esto significa que están en a punto de cruzar la línea y quedar desnutridos debido al entorno en el que se encuentran. Ellos representan 500 más, llegando así a 1.000 niños aproximadamente con trastornos alimentarios severos.

El análisis arroja entonces que cerca del 11,5 % de la población total de niños de hasta 6 años registrados en los centros de salud roquenses (sin descontar las defunciones) padece serios inconvenientes para comer.

La información oficial a la que accedió este diario agrega que de los 8.734 nacimientos contabilizados, solamente 4.500 chicos son controlados periódicamente en los centros de salud.

“Los chicos desnutridos se pueden recuperar en cuanto al peso, pero en lo que implica su desarrollo mental si el grado de desnutrición es grave se ve afectado de forma casi irreversible, por eso tratamos de tomar los casos desde chiquitos”, aseguró Isabel Martínez, titular de Acción Social de la municipalidad.

La comuna tiene a su cargo los Centros de Desarrollo Infantil (CDI), donde atienden a la gran mayoría de los desnutridos y advierten como consecuencia a los problemas de crecimiento, vulnerabilidad a todo tipo de enfermedades y problemas de interacción social.

También desde la esfera provincial se implementa un Programa de Rehabilitación Nutricional “Peñi”. Desde este programa se detectan a los niños, embarazadas y madres lactando desnutridas o en riesgo y se les reparten 740 bolsas de comida mensuales.

Los CDI son los que más urgencias cubren. Atienden 835 niños, de entre 6 meses y 4 años, de los cuales cerca de la mitad son desnutridos y el resto de alto riesgo social.

Las cifras varían poco con respecto a los que maneja Salud Pública y esto se debe a que el trabajo se realiza en forma articulada. Los centros de salud y el hospital entregan las listas de niños que han detectado con problemas alimentarios y desde los CDI se los convoca para revertir la situación.

La expresión de la pobreza

“La desnutrición es fundamentalmente la expresión de una patología social: la pobreza”. Así opina Ofelia Maza, nutricionista del equipo técnico de Acción Social para los CDI. La profesional explicó que son varios los factores que pueden incidir en la desnutrición de los niños. El principal es la deficiente o mala alimentación, pero también las carencias afectivas, o la violencia familiar puede generar como síntoma esta enfermedad.

También hay niños que nacen con organismos débiles propensos a la desnutrición y la anemia. En muchos casos se debe una mala alimentación de la madre en el periodo de gestación.

A pesar de todas las adversidades, el grupo de trabajo de los CDI logró rehabiltar al 30% de los niños que acudieron el año pasado. Pero lo buenos resultados se ven opacados con el aumento de niños que ingresan a las filas de la desnutrición.

Por otra parte, la coordinadora del centro “Rayito de Sol”, Stella Maris Alí, expilcó que uno de los problemas con que se enfrentan es la falta de continuidad de los niños por inasistencia, “los mandan un par de veces a la semana o fuera de horario y de esta manera el esfuerzo que hacemos no alcanza terminar de ayudar a estos chicos”, concluyó.

Un agente para mil familias

“Es difícil explicarle a una madre desesperada que para su hijo de más de 6 años nosotros no entregamos leche, por más que la necesite, porque el programa está destinado a los menores de 5 y no nos alcanza para más”, comentó Humberto Chiovetta, jefe del Departamento de Actividades Programadas para el Area (DAPA) del hospital de Roca.

El DAPA cuenta con 10 agentes sanitarios que se encargan, entre otra tareas, de realizar el recorrido personalizado para hacer el seguimiento de los chicos desnutridos y sus familias.

Sin embargo, en las 500 viviendas, Campamento, Malvinas y Cervantes, que tiene tres centros directamente no se cuenta con personal. En Noroeste sólo hay uno para una población de 15.000 habitantes, por esta razón trabajan con los casos más graves.

La supervisora de los agentes sanitarios, Dolly Giordanella, comentó que “hay un agente cada 1.000 familias, lo que hace imposible cubrir a gran parte de la población”.

El caso de los niños desnutridos es priporidad y por eso dedican gran parte del tiempo a controlarlos.(AR)

Marcas para toda la vida

Hay algunos niños que no podrán depegarse de la marca de la desnutrición. En el “Grillito”, uno de los CDI, los niños juegan con los juguetes construidos por los padres que colaboran con la organización. Corren de un lado a otro, se divierten y olvidan los momento de hambre que pasaron. La coordiandora pedagógica de “Grillito”, Juana Alderete, comentó que “en la sala de cuatro años tenemos uno de los niños que casi ha perdido el habla debido a la desnutrición, es por eso que recibimos el asesoramiento de la escuela especial”.

Los CDI no son simplemente comedores si no que brindan un apoyo integral a los niños. Es por eso que cada uno de los establecimientos cuenta con el asesoramiento de asistentes sociales, nutricionistas, psicopedagogas y maestras de nivel incial para que las secuelas de la desnutrición dismunuyan y puedan desarrollarse normalmente en el medio social.

Ofelia Maza destacó que en muchos casos el bajo peso es un elemento importante para evaluar la desnutrición. Al mismo tiempo destacó que existen muchos casos en donde los niños son obesos o el peso es normal pero los nutrientes que reciben no son suficientes para garantizarles una buena salud .En los CDI les dan tres comidas diarias y un refuerzo para lo chicos desnutridos. “La dieta que damos a los chicos está compuesta por proteínas, hierro, calcio, vitamina C y A, lo cual les provee entre otros componentes un total del 1.000 calorías diarias totalmente equilibradas a partir de un variado menú”, enfatizó la nutricionista que además destacó que “todos los alimentos son frescos, niguno es deshidratado”.

Roca cuenta con nueve CDI en los barrios Noroeste, Tiro Federal, 250 viviendas, Villa Obrera, Julio Corral, J.J. Gómez, Chacramonte y dos en Barrio Nuevo.

Allí cubren a los niños hasta que ingresan a la escuela primaria, luego dependen de lo que la escuela u otro organismo les pueda dar. Con el agravamiento de la situación socioecnómica cada vez serán más chicos los que sufran el hambre y la desnutrición. (AR)

Cuando influye la falta de cuidados y conocimientos

Si bien una de la principales razones por la que los niños están desnutridos es la falta de ingresos de los padres que les impide cubrir la dieta, también influye la mala alimentación por falta de cuidado o desconocimiento.

Los CDI, al mismo tiempo que brindan una dieta equilibrada a los niños, intentan llegar a los padres para que modifiquen sus hábitos alimentarios y eviten la desnutrición en el resto de la familia.

Los promotores educativos comunitarios (PEC) son los encargados de visitar a la familia para que el niño se integre al CDI pero también dan pautas para la buena alimentación a la familia. “Sabemos que en muchos casos las familias no tienen qué comer, pero a veces por desconocimeinto lo poco que tienen lo gastan en alimentos que no son imprescindibles para la buena salud”, comentó la nutricionista Ofelia Maza.

Algunas de las recomendaciones que se hacen a los padres de acuerdo a un informe preparado Maza son:

– Si son niños pequeños: agregar cada 100 cc. de leche media cucharadita de aceite.

– Si comen papillas: hacerlas de cereales preparados en caldo y aceite.

– Si los niños son más grandes las mezclas de alimentos son recomendables para la buena salud. Sugiere: mezclas dobles de cereales con legumbres (arroz más lentejas, maíz más porotos, trigo más lentejas) o mezclas triples donde se incorporen verduras. (AR)


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