Crimen de Benedit: investigan a misteriosa peruana
La Justicia establece una conexión entre el asesor financiero y una ciudadana peruana: esta semana se cumple el primer mes de la muerte del financista de 31 años.
CLAVES DE LA INVESTIGACIÓN
La Justicia vincula la muerte de Mariano Benedit, quien falleció de un balazo en la sien el 17 de diciembre en Costanera Sur, con una mujer de nacionalidad peruana. Esta persona es especialista en la falsificación de dólares y estuvo en contacto con el asesor financiero los días previos a su muerte.
Según el sitio Infojus, la agencia nacional de noticias jurídicas dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, la fiscal Graciela Bugeiro recibirá resultados de peritajes que “ayudarán a saber qué puede haber pasado en el último tiempo”.
Una de las líneas de la investigación está relacionada a actividades ilegales de la víctima: la falsificación de dólares y la actividad de “cuevas” de cambio. “Él tenía un negocio de cambio de dólares y préstamos. Prestaba y pedía. Las tasas eran muy altas. La ‘cueva’ funcionaba bajo la pantalla de una agencia de turismo. Parte de la investigación intenta determinar que a través de este lugar ingresaban dólares falsos y se ‘licuaban’ para ingresarlos al mercado”, expresó una fuente de la causa, según el diario Clarín.
Uno de los nombres que figura en la causa es el de Elizabeth Eva Alcedo Sánchez, la mujer es peruana y tiene nacionalidad argentina. Su domicilio en este país figura en la calle Boulogne Sur Mer, en el Abasto. Creen que ella falsificaba dólares y tendría negocios con Benedit.
Esta semana se cumple el primer mes de la muerte del financista de 31 años y es clave para la investigación. La fiscal del caso recibirá los resultados de peritajes que “ayudarán a saber qué puede haber pasado en el último tiempo”, reveló una fuente del caso a Infojus Noticias. “Benedit no le servía muerto a nadie”, aseguró otra.
Cuando el cuerpo de Benedit fue encontrado el miércoles 17 de diciembre en un descampado de la Costanera Sur, tenía un balazo en la sien derecha y, cerca suyo, la mochila que siempre llevaba en la que había un notebook y también estaba su teléfono celular. Los resultados del análisis de esos elementos serán los que reciba la fiscal Graciela Bugeiro en los próximos días. También habrá informes de cámaras y otras computadoras y soportes encontrados en allanamientos que se realizaron en las horas siguientes al hallazgo del cuerpo.
Por el momento sigue siendo un misterio el destino de la importante suma de dinero que Benedit retiró de la financiera familiar, Benedit Sociedad de Bolsa, pocos minutos antes de desaparecer, el martes 16. “En lo que hace a la investigación de su muerte, este es uno de los puntos clave para establecer”, detalló la segunda fuente. ¿Con quién se encontró? ¿A quién le dio ese dinero? ¿Qué lo hizo? Las preguntas siguen sin poder responderse aún y constituyen un andamiaje fundamental. “Supuestamente él se iba a encontrar con un cliente, pero no se sabe quién era y si realmente se encontró o no”, completó.
También sospechan que el ingreso de los dólares falsos puede no haber sido sólo a través del negocio que Benedit tenía en la calle Esmeralda al 1000, sino también a través de otras cuevas. “Se está averiguando si había relación con otras cuevas o no”, confirmó la fuente.
El socio de Benedit fue uno de los que ya declaró en la causa, aunque su testimonio no aportó demasiado. “Pasó lo mismo con la gente que declaró que Benedit le debía dinero. Hubo varios casos similares. Hay más de una docena de personas que declararon que él les debía plata, pero uno declaró, por ejemplo, que le debía 150 mil dólares, pero después se retractó y dijo que la deuda era de 50 mil pesos. Una diferencia astronómica. Lo que pasa es que hay un tema de dinero negro muy importante. No necesariamente vinculado a actividades ilícitas, pero si a dinero en negro por evasión. Plata no declarada”, detalló.
El silencio, las negativas, y las desmentidas no salieron solo de los vínculos comerciales de Benedit. “La mujer está asustada, pero sigue insistiendo en que no sabe nada de lo que él hacía”, agregó la misma fuente. “Con la familia pasa lo mismo, pero también hay cosas que no se sostienen. La mujer dijo que el día que él desapareció salió para encontrarse con un cliente, que no sabe quién era, pero la hermana declaró que había quedado para encontrarse con ella a las 13, para almorzar. Y denunciaron su desaparición enseguida, cuando apenas habían pasado un par de horas en que lo habían visto por última vez. Un hermano salió diciendo que podía ser un secuestro. Son muchas cosas que hacen ruido”, completó.
Otro escollo con el que se encontraron los investigadores es la falta de libros donde estuvieran documentadas las transacciones que Benedit hacía y las computadoras que no se encontraron en el allanamiento a su oficina de la calle Esmeralda. “Se habían llevado todo antes de que llegaran los efectivos”, agregó.
Infojus y agencias
CLAVES DE LA INVESTIGACIÓN
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios