Cruciani, el DT bengalí

De Centenario a la selección de Bangladesh, sin escalas.

por: CRISTIAN HELOU chelou@rionegro.com.ar

Hace tres años llegó a la selección de Haití y al toque rumbeó a Estados Unidos para dirigir a los Bulldogs de la segunda división. Antes y después, Cipolletti y Centenario. Con América, todo bien, recorrida de punta a punta. El periplo es de Diego Cruciani, que lejos de conformarse con conocer una buena porción del mapa futbolístico del continente, apostó por cruzar el charco. Y no eligió un lugar cercano. Todo lo contrario. Desde setiembre, el DT bahiense que hizo base en Centenario durante varias temporadas, es el  entrenador de Bangladesh, un país que está a orillas del Golfo de Bengala, limítrofe de India y con un “cero” bien redondo en materia fútbol. A contramano de gran parte del mundo, el deporte nacional es el cricket. Ahí, a ese rincón fue Cruciani, un tipo del riñón del “Flaco” Menotti, que se transformó en un buscavidas con la pelota como estandarte. “Cuando llegué me encontré con jugadores de buena técnica, pero muy desordenados y mal en lo físico. Por eso hicimos un trabajo para poner a punto al equipo”, arrancó Diego, vía chat. Y siguió: “A medida que pasaron los días, los muchachos se sorprendieron con la intensidad de las prácticas y todos coincidieron en que jamás habían entrenado así, tan fuerte. Al principio, varios tenían más ganas de ir a la casa y largar todo, pero después se acostumbraron”. Por primera vez, la federación local miró para el continente americano. Un par de ingleses, un rumano y dos alemanes, entre ellos Otto Pfister, pasaron por la dirección técnica del equipo. Sin embargo, los resultados no llegaron y optaron por un cambio de estilo. – ¿Cómo te llevás con los dirigentes? – De primera, los periodistas siempre me dicen que ninguno de los técnicos anteriores trabajó con tanta libertad. Y es verdad, no se meten en nada. Trabajo muy cómodo. – Y con los jugadores… – También, pero hay un solo responsable: Maradona. Aman a los argentinos gracias a Diego. En los Mundiales cuelgan las banderas en los techos, en los balcones. Te puedo asegurar que lo adoran tanto o más que nosotros. – ¿Qué tal la vida en Dhaka –capital de Bangladesh-? – Sin problemas. Es una ciudad inmensa (el país tiene 160 millones de habitantes) y el tránsito, un caos. Se usan unas bicicletas que se llaman rishka y andan miles. Contrasta mucho la pobreza con el lujo y es constante ver un edificio moderno al lado de un lugar muy precario. – ¿Cómo aguantás? – Es un trabajo y como te dije antes, me siento muy cómodo. Se trata de una experiencia nueva, que suma en mi carrera. Espero que se den los resultados en el próximo torneo y ahí veremos que pasa a partir de la próxima temporada.

 

Se viene una cita clave

El torneo del sudeste asiático es el próximo compromiso para la selección de Bangladesh. Será desde el 8 al 18 de diciembre en Pakistán, con la participación de India, Sri Lanka, Afganistán, Nepal y Butan, además del dueño de casa. “Es el certamen más importante para los países del sur y te aseguro que si lo llegamos a ganar, no me dejan ir”, dijo, confiado, Diego Cruciani. “Será difícil y vamos a enfrentar a rivales complicados, pero ya tenemos varios partidos encima y podemos dar el golpe”, agregó. La primera prueba importante para el ex DT de Centenario y Cipolletti fue el “4 Naciones”, que se realizó en Myarmar (ex Birmania), donde Bangladesh finalizó segundo, luego de perder la final con el local, por 2-1, con gol de plata. “Fue un buen torneo, porque enfrentamos a rivales muy duros, como la sub 23 de China. Les ganamos 3 a 1 y significó un hecho histórico porque nunca se había podido festejar contra un poderoso de Asia”, comentó Cruciani. Durante la competencia, el team “verde” también dejó en el camino a India, por 2 a 0. Luego perdió con el anfitrión, por 2 a 1, pero igual se clasificó para la definición, donde volvió a enfrentar a Myarmar. “Lo aguantamos bien y estuvimos a cuatro minutos de llegar a los penales. Fue una lástima, pero si se toma en cuenta que fuimos al torneo con 14 días de prácticas de fútbol, no nos podemos quejar”, dijo el entrenador. En medio de los dos compromisos, Bangladesh debía afrontar la serie clasificatoria para la Copa de Asia de la próxima temporada, que estaba prevista para los días 11 y 18 de noviembre, con partido de ida y vuelta. Sin embargo, el terremoto que afectó a Pakistán –rival del equipo de Cruciani- obligó a las suspensión y todavía no se conocen las nuevas fechas.

 

ANECDOTAS

EN EL ZOO, MUCHO MEJOR

“Desde que llegué, no hice más que averiguar qué había que hacer para ir a conocer a los tigres de bengala en su hábitat natural. Todos se reían y nadie me decía nada, hasta que un traductor me explicó que era imposible. Está lleno de casos de ataques y también hubo muchas muertes. Me contaron que dan saltos de hasta 15 metros, que son terribles. A la semana, no pregunté más, me fui al zoológico y los vi. Ahí me di cuenta de los riesgos, porque son realmente inmensos”.

METIDA DE PATA

“En una de las primeras notas que me hicieron, me pidieron una opinión del cricket, que es el deporte más popular del país. Le respondí que no, que en Argentina casi no existe. Insistieron y me preguntaron si lo había visto por tele. No tuve mejor idea que decir que si y que me quedé dormido, entonces cada vez que no puedo dormir, pongo un partido. Fue terrible, se pararon todos, se fueron y me gané el odio de varios. Me equivoqué, debí ser más diplomático, pero ya pasó”.

EMOCION HASTA LAS LAGRIMAS

“Después de ganarle a India por 2 a 0, en el torneo de las ‘4 Naciones’, les dimos día libre a los jugadores. Se fueron de shopping y todos, absolutamente todos, volvieron al hotel con la remera y el pantalón de la selección Argentina. Estábamos por empezar a cenar y el capitán vino a pedirme autorización para comer con la ropa albiceleste en lugar de la oficial. No supe que decirle porque fue muy emocionante. Nunca imaginé un gesto de esa magnitud”.


por: CRISTIAN HELOU chelou@rionegro.com.ar

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