Cuando las decisiones definen los vínculos
Con Arturo Puig, Antonio Grimau y Selva Alemán.
ARMA TU FINDE
PAULA GINGINS pgingins@rionegro.com.ar
NEUQUÉN (AN).- En el desván de una vieja casa de tres pisos en Manhattan, Nueva York, dos hermanos se reencuentran, después de 16 años, luego de la muerte de su padre. El motivo de la reunión es la venta del inmueble y los objetos que lo ocupan. Este texto del genial Arthur Miller, que obtuvo el prestigioso Tony tres veces (en 1968, 1992 y 1999), narra los vínculos de esta familia que había tenido un pasado próspero, hasta que la alcanzó la depresión del 29. La trama se centra en la mirada actual y los recuerdos de los hermanos. El mayor (Arturo Puig), se mantuvo al cuidado de su padre, tuvo que abandonar sus estudios de abogacía y sólo sumó a su vida frustraciones y cuentas pendientes; mientras que el menor (Antonio Grimau), es un exitoso cirujano y cuenta con una cómoda posición económica. El encuentro estará teñido de reproches cruzados, traiciones, arrepentimientos y distancias, que la esposa del hermano mayor (Selva Alemán) intentará, con gracia, acortar y diluir. “Lo que me fascina de Miller es que se mete con las contradicciones y la fragilidad del ser humano, siempre temas universales, como todo clásico”, sintetiza Alemán en una charla telefónica con “Río Negro”. “Todo lo expone este autor: todos tienen la verdad y, a su vez, nadie la tiene -adelanta la actriz-. Siempre nos ayuda a abrir la cabeza”, dice, con evidente entusiasmo. Igualmente conciliador, el cuarto personaje en escena, Solomon (Pepe Novoa), es un viejo tasador algo pillo, que aportará simpatía y cierta distensión en sus intervenciones. Ya no especula con los negocios como en los viejos tiempos e, incluso, se muestra conmovido por la tensión entre los hermanos. Así, con la maestría que la caracteriza, quien teje los hilos de esta pieza, Helena Tritek (ganadora del ACE como “directora de drama”, otorgó dinamismo a la trama y logró que cada integrante del elenco se luzca en el desarrollo del conflicto. Sin dudas, la obra no se refiere al precio de los bienes materiales que están en venta, sino al precio que cada persona debe pagar por las decisiones que toma. Y, también, por aquellas que no toma. Esta cronista pudo comprobar la vigencia de “El precio” mientras estuvo en cartel en el porteño Teatro Liceo, el año pasado, cuando era Pepe Soriano quien encarnaba a Solomon. El actor no participa de la propuesta que llega a la zona porque, en la actualidad, está protagonizando “Conversaciones con mamá”, junto con Luis Brandoni, en el Multiteatro, aunque, sin dudas, un intérprete como Pepe Novoa hizo crecer a una criatura de igual nivel actoral. “Todos los actores son diferentes pero, en este caso, el profesionalismo es el mismo”, señaló Alemán. Es necesario recordar que, además de ganar 4 galardones ACE, “El premio” obtuvo 14 nominaciones en todos los rubros y se quedó con el “Estrella de Mar” en el verano. Alemán reconoce que los premios, y también las nominaciones, “son un mimo necesario, porque es el reconocimiento de la crítica y del público al trabajo que hacemos y es importante llegar también a las provincias”. Sólo caben comentarios de reconocimiento para esta propuesta de altísima calidad artística, que bucea en las relaciones humanas, los vínculos de familia y que, seguramente, el público local sabrá apreciar.