Cuando las máquinas dicen no

En el Japón las expendedoras de cigarrillos no les venderán a menores de edad.



En la cultura de máquinas vendedoras de Japón, donde se puede adquirir casi cualquier cosa, desde pilas hasta pornografía, por unas cuantas monedas y apretando un botón, los vendedores minoristas han ideado un método para no vender cigarrillos a los menores de edad.

El tabaco y la industria de máquinas vendedoras tienen planes de usar una avanzada técnica electrónica para asegurar que sólo los que son mayores de edad puedan beneficiarse de las numerosas máquinas que expenden cigarrillos en Japón. El Instituto del Tabaco de Japón y otros dos grupos de la industria dijeron que lanzarían en la próxima primavera un programa piloto en una ciudad fuera de Tokio con máquinas vendedoras de cigarrillos que requerirán a los compradores insertar una tarjeta de circuito integrado (CI), codificada con su fecha de nacimiento, antes de poder comprar.

“Siempre ha existido una preocupación acerca de los menores de edad comprando cigarrillos, pero con el desarrollo de la tarjeta CI, ahora podremos hacer algo al respecto”, dijo Katsushi Ono, director ejecutivo del Instituto del Tabaco de Japón. Durante un año, comenzando el 1 de abril, se reemplazarán las 160 máquinas vendedoras de cigarrillos en la ciudad de Yokaichiba, 70 km al este de Tokio, por máquinas nuevas que podrán leer las tarjetas CI. Los fumadores pueden solicitar dichas tarjetas a partir de enero.

El proyecto hará una prueba sobre el funcionamiento de las máquinas y para detectar cómo acogen los fumadores de la ciudad el nuevo sistema.

Los grupos de la industria esperan extender el concepto a las 620.000 máquinas expendedoras de cigarrillos de Japón, que estarán disponibles para 33 millones de fumadores en el 2008. Ono dijo que se podría combinar el proyecto con un sistema electrónico que permitiría a los fumadores pagar los cigarrillos con sus tarjetas CI, eliminando la necesidad de tener que buscar monedas.

Los vendedores minoristas ya han interrumpido voluntariamente las ventas de alcohol y cigarrillos de 11 pm a 5 am, mientras que las compañías tabacaleras han acordado no anunciar sus productos en la televisión, la radio, Internet o cerca de las escuelas. Pero Ono advirtió que se necesitaba hacer mucho más. Ono afirmó que un sondeo del gobierno, hecho el año pasado, mostró que el 14,3 por ciento de los estudiantes japoneses de secundaria había fumado al menos un cigarrillo el año pasado. (Reuters)


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