“Cuánto esfuerzo, cuánto desperdicio”



Según cifras volcadas en medios de comunicación, los argentinos tienen depositados en distintas partes del mundo, en bancos extranjeros, paraísos fiscales y demás, alrededor de 250.000 millones de dólares (aunque algunos datos dan cifras más elevadas). En el país, bajo el colchón, en cajas de seguridad etc., alrededor de 40.000 millones de dólares, lo que hace un total de 290.000 millones. Existen además las reservas del Banco Central: otros 40.000 millones de dólares (lo único que nos queda). Se completan aproximadamente 330.000 millones de dólares, que corresponden a más del 65% del PBI total del país. Millones de argentinos han realizado un esfuerzo muy grande para juntar semejante cantidad de dinero, que quedó en muy pocas manos. Pienso que ningún país sobre la tierra comete semejante desatino, sin beneficio para la tierra y los ciudadanos. No sé cómo se llama todo esto: codicia, avaricia, egoísmo, falta total de confianza en el país, falta de amor a su patria, etc. Si esa cantidad de dinero estuviera depositada en bancos nacionales en el país, generando encajes a favor del Banco Central, aumentando las reservas y pagando al depositante un adecuado interés (en el exterior, en cajas de seguridad se paga cero de interés), semejante capital se volcaría a préstamos para inversiones productivas que generarían más trabajo y bienestar para todos. El movimiento económico permitiría generar más impuestos para cubrir gastos generales (salud, educación, sueldos etc.). Todo esto, a su vez, permitiría generar inversiones extranjeras, viendo la confianza que los argentinos tienen en su país, aumentando así el ingreso de capitales. Además, como el gobierno no tendría tanta necesidad de salir a comprar dólares (para pagar vencimientos de deuda externa), producto de exportaciones, emitiendo pesos, se frenaría la inflación y, por lo tanto, el peso se sobrevaluaría. Todo esto sucede en países vecinos como Brasil, Chile, Uruguay, donde la gente no habla del dólar ni especula con la compra o venta. Soñar no cuesta nada. Aldo O. Güichal, LE 4.576.461 Viedma

Aldo O. Güichal, LE 4.576.461 Viedma


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