Cuatro horas de tensión por toma de rehenes en una escribanía



BUENOS AIRES (DyN).- Una pareja tomó como rehenes durante casi cuatro horas a tres empleados en una escribanía, a una cuadra de los Tribunales porteños, hasta que se entregó a las autoridades y liberó ilesas a las víctimas, tras una tensa negociación con los mediadores policiales.

El hecho se inició a las 14 cuando la pareja -un hombre de 30 años y una mujer de 32, ambos con antecedentes delictivos- irrumpió en un edificio de la calle Viamonte 1.422 y fue directamente a la escribanía ubicada en el quinto piso. En el lugar se encontraban sólo tres empleados, dos mujeres y un hombre, que fueron amenazados por los intrusos. La titular de la oficina, la escribana Silvina Calot, no se hallaba en el edificio, informó la Policía, que indicó que los asaltantes no llegaron a llevarse nada porque en el lugar no manejan dinero.

La encargada del inmueble -de nombre Graciela- había sospechado de la pareja porque notó que tenían algo entre sus ropas, a la altura de la cintura, y porque al subir al quinto piso dejó la puerta del ascensor abierta. Por eso, avisó a un policía que realiza custodia en la zona y rápidamente efectivos de la comisaría tercera, llegaron al lugar.

Los asaltantes intentaron huir pero al no poder escapar, tomaron a los empleados como rehenes y los amenazó permanentemente apuntándoles a la cabeza. Ante la situación, la policía dispuso un comité de crisis encabezado por el comisario inspector Hugo Lompizano, que se encargó de la mediación. Paralelamente, se cercó toda la zona, hasta donde llegaron decenas de efectivos de los grupos de elite GEOF y Halcón, que se apostaron estratégicamente con francotiradores en las inmediaciones mientras un negociador comenzó a dialogar con los delincuentes.

“Si entra la policía los mato a todos, hago un desparramo”, dijo el hombre -identificado como Jesús- que mantenía cautivas a las víctimas, en diálogo telefónico con Crónica TV. Por su parte, Laura, la mujer, se mostró desde un principio dispuesta a negociar y dijo: “Yo robo para mis hijos. Estamos jugados… que ni se les ocurra subir al edificio”, amenazó. Lompizano dijo que la pareja exigió durante la negociación, “una vía de escape, vehículos y un camino seguro para poder darse a la fuga”, requisitos que no fueron cumplidos.


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