Dadle mando y lo conoceréis
La presidenta da gestos de autoridad y ajusta las clavijas antes de asumir su segundo mandato.
de domingo a domingo
Un veterano periodista, jubilado pero activo, cuenta que siendo cronista de la agencia estatal de noticias, aprendió a aplicar una enseñanza familiar para enterarse de la verdadera faceta de las personas: “Si querés conocer a Agapito, dale un puestito”, le recitaba su abuela cuando era niño. Y lo comprobó una noche, cuando el jefe de turno se ausentó y lo dejó de guardia con un compañero hasta el cierre. Él le sugirió entonces que ocupara el lugar del encargado. Ni lerdo ni perezoso, el colega tomó el mando, sufrió una súbita transformación de carácter y empezó a darle órdenes perentorias inusuales. La anécdota sirve para ilustrar lo que les ha sucedido a los Kirchner con quienes eligieron para escoltarlos al frente del Ejecutivo. Néstor puso en caja a Daniel Scioli, cuando el ex campeón de motonáutica pidió un aumento de tarifas una década atrás. Hoy, como gobernador de Buenos Aires, ya domesticado, aceptó buscar consensos con la administración central y retener así una cuota de poder (y a Ricardo Casal como ministro) que alimente sus propias expectativas para dentro de cuatro años. Luego vino la experiencia de Cristina con Julio Cobos, un ingeniero modoso del radicalismo, en apariencia compenetrado con el “modelo K”, que en la decisiva pelea con el campo, votó en contra. Luego, como una isla flotante en el continente pingüino, amagó con articular a la oposición, con un pie en el Senado y otro en la UCR que lo había expulsado “de por vida”, hasta que su estrella se fue apagando, en medio de la bancarrota partidaria. Cristina Fernández adoptó precauciones rigurosas antes de designar al ministro Amado Boudou como su compañero de fórmula. Y “Aimé”, el promotor de la estatización de las AFJP, cumplió un rol destacado en la campaña que captó un gran público juvenil y culminó con un triunfo apabullante con el 54% de votos. Pero a los Kirchner nunca les gustó que haya exceso de protagonismo ni comportamientos autónomos. Ensoberbecido con el “puestito”, quizá, sobreactuó Boudou al darse dique de influyente. Entre otros pecados, hizo trascender cuestionamientos a las medidas para detener la especulación cambiaria instrumentadas entre bambalinas por Guillermo Moreno. Ahora, éste podría abandonar la Secretaría de Comercio, pero no la gestión en defensa férrea del proyecto. De hecho “este hombre honesto que cumple cabalmente con sus funciones” (Cristina dixit) podría conseguir un ascenso en las próximas horas. También en el Congreso hubo alguien que le advirtió a Boudou que lo aconsejable será manejarse de aquí en más con seriedad y previsibilidad. “Hay que tener muy bajo perfil, y acompañar siempre a la presidenta como su representante. Ya pasó el tiempo de tocar la guitarra en la calle”, le avisó. Los pasillos del parlamento suelen ser resbalosos, solía repetir el extinto senador catamarqueño Vicente Leonidas Saadi. En ese contexto, la presidenta estampó su sello de autoridad cuando lo llamó “concheto de Puerto Madero” durante una comunicación satelital desde un parque industrial de Berazategui. Boudou le replicó que el puente que estaba inaugurando era también para los miles de porteños que visitan ese sector privilegiado y la Costanera Sur. “Fue una bromita, che”, se reservó Cristina la última palabra. A buen entendedor… En vísperas de su asunción Cristina transmitió otro mensaje de importancia en materia de seguridad que espera que sea copiado por todas las provincias. No sólo un hombre del ex ministro León Arslanián, el comisario Hugo Matzkin, se hizo cargo de la bonaerense, sino que a partir de ahora habrá una fuerte participación civil, monitoreada por la ministra Nilda Garré. En la prevención también tendrán una destacada participación los intendentes del conurbano. Durante las primeras jornadas sobre seguridad integral, organizadas por la Fundación Angela María Aieta de Gullo, Garré tuvo importantes definiciones. Apuntó contra las fuerzas que se manejaban sin control “tentadas por ofertas económicas. Eso ha sido terrible. Generó una crisis de valores muy profunda, desprestigio frente a la comunidad, falta de confianza de la gente en sus policías, lo que nos obligó en algunos casos a hacer aportes de otras fuerzas, como el caso de la Gendarmería y la Prefectura”, consignó. En las próximas horas se develará el elenco de colaboradores de Cristina, en el cual tendrá un papel sobresaliente Julio De Vido, virtual jefe de gabinete y comisionado para conjurar “las presiones” del secretario general de la CGT, Hugo Moyano.
Arnaldo Paganetti arnaldopaganetti@rionegro.com.ar
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