Dan marcha atrás con el desalojo de una vivienda
Vecinos de Villa Ceferino defendieron a una mujer. El juez que había impartido la orden dispuso suspenderlo.
NEUQUÉN (AN).- Una mujer junto a sus hijas y nietos fueron desalojadas por orden de la Justicia en medio de un fuerte operativo policial que se montó porque los vecinos resistían la medida. Fueron detenidos dos hermanos de la mujer y una sobrina. Gestiones conjuntas de la Subsecretaría de Derechos Humanos y la diputada Paula Sánchez, de Libres del Sur, lograron que el juez suspendiera la medida y el lunes habrá una audiencia entre las partes.
Fue una mañana caótica para Albertina Queveque (49) quien desde hace 20 años reside en la misma vivienda de calle Arabarco del barrio Villa Ceferino.
La mujer, que trabaja vendiendo empanadas y tortas fritas en la feria del trueque, vive con sus dos hijas, Valeria (25) y Ana (26), y sus nietos de siete meses y de tres meses y medio respectivamente.
La orden de desalojo fue impartida por el juez Gustavo Belli a cargo del Juzgado Civil 3. El magistrado entendió que la demanda iniciada en 2006 por Ricardo Díaz Riffo, vecino de la mujer, era procedente por lo que en marzo de este año salió la sentencia favoreciendo al demandante.
Ayer alrededor de las 8, cuando Albertina y su familia aún dormían, un oficial de justicia acompañado por efectivos de la comisaría Tercera procedieron al desalojo y la tarea derivó en un enfrentamiento con vecinos del barrio que salieron en apoyo de la mujer.
El hermano, la hermana y la sobrina de Queveque fueron golpeados y demorados por la policía por obstruir la orden de la Justicia. La Policía Metropolitana y la Uespo concurrieron hasta el lugar.
«Nos vinieron a desalojar a tres mujeres con toda la policía como si fuéramos delincuentes», dijo muy alterada Albertina.
Respecto de cómo había adquirido el terreno la mujer no pudo explicar demasiado debido al estado nervioso en el que se encontraba. Pero dijo que «lo compré hace un montón de años a un señor y construí mi casa, ahora este vecino dice que es suyo el lote y me desalojan. ¿Cómo puede ser que me dejen en la calle cuando yo soy una persona trabajadora?».
Los vecinos encendieron cubiertas y rodearon la cuadra donde en dos camiones los policías habían cargado gran parte de los muebles y objetos personales de la familia desalojada.
La CTA fue la primera organización en presentarse para apoyar a Albertina y después llegó Ricardo Riva, subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, que se transformó junto a la diputada Sánchez en los negociadores ante el juez. Pasado el mediodía el magistrado fue a ver a la mujer y tras un breve diálogo dejó sin efecto la medida.