“¿De qué igualdad me hablan?”
Respetando el dolor de la familia Soria, vale preguntarse dónde queda la igualdad, para la Justicia y los dirigentes políticos de los dos poderes restantes, del ciudadano ante la ley. ¿Cuál ha sido la igualdad ante la ley de los muchos ciudadanos comunes que se han suicidado en las cárceles? ¿Se dan cuenta los funcionarios de los tres poderes del Estado de la evidente diferencia que existe entre el ciudadano común y aquellos privilegiados por el sistema político ante la ley? ¿Puede ser creíble la democracia en un país donde hay hijos y entenados, donde si hay algo que repudiar es que no seamos iguales ante la ley y donde la dirigencia política hace de los privilegios hacia los gobernantes un hecho natural y corriente cuando se rasgan las vestiduras en las campañas políticas diciendo que todos somos iguales ante la ley? Esto no sólo pasa con aquellos que tienen problemas con la Justicia sino que alcanza todos los niveles de la vida cotidiana de los ciudadanos; por ejemplo, no es igual la atención que recibe un simple ciudadano cuando se enferma que la que se dispensa a aquel que está en la función pública y ejerce un cargo electivo o político: si a éste es necesario llevarlo fuera del país, el Estado se hace cargo de todos los gastos y el ciudadano común abre una caja de ahorro y sale a mendigar para que lo ayuden. Como estos privilegios que reciben los que administran nuestros recursos se pueden enumerar cientos de ejemplos: el que roba una gallina va preso, quienes desvalijan al Estado robando impunemente o cobrando sueldos que son una verdadera estafa que los enriquecen andan por la vida como grandes señores. Han hecho de la política y el manejo de las leyes en los tres poderes del Estado un manejo tan pero tan impune y repudiable que el mensaje al ciudadano común, como dice “Cambalache”, parece ser “dale nomás, dale que va… si a nadie importa si naciste honrao”. Rubén Ali Yauhar DNI 8.211.757 Los Menucos
Rubén Ali Yauhar DNI 8.211.757 Los Menucos
Respetando el dolor de la familia Soria, vale preguntarse dónde queda la igualdad, para la Justicia y los dirigentes políticos de los dos poderes restantes, del ciudadano ante la ley. ¿Cuál ha sido la igualdad ante la ley de los muchos ciudadanos comunes que se han suicidado en las cárceles? ¿Se dan cuenta los funcionarios de los tres poderes del Estado de la evidente diferencia que existe entre el ciudadano común y aquellos privilegiados por el sistema político ante la ley? ¿Puede ser creíble la democracia en un país donde hay hijos y entenados, donde si hay algo que repudiar es que no seamos iguales ante la ley y donde la dirigencia política hace de los privilegios hacia los gobernantes un hecho natural y corriente cuando se rasgan las vestiduras en las campañas políticas diciendo que todos somos iguales ante la ley? Esto no sólo pasa con aquellos que tienen problemas con la Justicia sino que alcanza todos los niveles de la vida cotidiana de los ciudadanos; por ejemplo, no es igual la atención que recibe un simple ciudadano cuando se enferma que la que se dispensa a aquel que está en la función pública y ejerce un cargo electivo o político: si a éste es necesario llevarlo fuera del país, el Estado se hace cargo de todos los gastos y el ciudadano común abre una caja de ahorro y sale a mendigar para que lo ayuden. Como estos privilegios que reciben los que administran nuestros recursos se pueden enumerar cientos de ejemplos: el que roba una gallina va preso, quienes desvalijan al Estado robando impunemente o cobrando sueldos que son una verdadera estafa que los enriquecen andan por la vida como grandes señores. Han hecho de la política y el manejo de las leyes en los tres poderes del Estado un manejo tan pero tan impune y repudiable que el mensaje al ciudadano común, como dice “Cambalache”, parece ser “dale nomás, dale que va... si a nadie importa si naciste honrao”. Rubén Ali Yauhar DNI 8.211.757 Los Menucos
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