“Dios estuvo conmigo”
BARILOCHE (AB).- Julio Curruhuinca hizo un gran esfuerzo para comprar el año pasado un auto y ponerlo de remise. Pero en un instante quedó con las manos vacías. Aún conmocionado por lo que vivió en la mañana del domingo, cuando un grupo de unos 20 vándalos lo atacó con piedras, lo golpeó e incendió su vehículo, Julio explicó que “lo único que intenté fue salvar mi vida”. Está molesto con las autoridades municipales porque hasta ayer “nadie me llamó”, dijo en diálogo con “Río Negro”. Sólo le habló una funcionaria provincial y recibió un saludo de la diputada Silvina García Larraburu. Está agradecido con sus compañeros de Coreba y los taxistas que lo apoyaron. Curruhuinca dijo que el remise Renault Symbol que le quemaron era su única fuente de sustento para su familia. El hecho ocurrió alrededor de las 7:30 en cercanías de la Comisaría 28. “Nunca pensé que me iba a pasar a mí”, lamentó. Contó que iba por calle Hermite a buscar a una pasajera al barrio Arrayanes cuando fue interceptado por los vándalos, que estaban apostados en la intersección con Onelli, que comenzaron a arrojar piedras al auto. Una le rompió el parabrisas y le dio de lleno en la frente. Se desvaneció por unos segundos y los agresores lo sacaron a golpes del interior del vehículo. Afuera lo golpearon y hasta le cortaron el chaleco que tenía puesto. Escapó corriendo, ensangrentado, en busca de ayuda. “Creo que Dios estuvo conmigo”, afirmó. Dijo que “no hay seguridad en las calles ni hay justicia para el trabajador” y aseguró que lo “arruinaron”.
BARILOCHE (AB).- Julio Curruhuinca hizo un gran esfuerzo para comprar el año pasado un auto y ponerlo de remise. Pero en un instante quedó con las manos vacías. Aún conmocionado por lo que vivió en la mañana del domingo, cuando un grupo de unos 20 vándalos lo atacó con piedras, lo golpeó e incendió su vehículo, Julio explicó que “lo único que intenté fue salvar mi vida”. Está molesto con las autoridades municipales porque hasta ayer “nadie me llamó”, dijo en diálogo con “Río Negro”. Sólo le habló una funcionaria provincial y recibió un saludo de la diputada Silvina García Larraburu. Está agradecido con sus compañeros de Coreba y los taxistas que lo apoyaron. Curruhuinca dijo que el remise Renault Symbol que le quemaron era su única fuente de sustento para su familia. El hecho ocurrió alrededor de las 7:30 en cercanías de la Comisaría 28. “Nunca pensé que me iba a pasar a mí”, lamentó. Contó que iba por calle Hermite a buscar a una pasajera al barrio Arrayanes cuando fue interceptado por los vándalos, que estaban apostados en la intersección con Onelli, que comenzaron a arrojar piedras al auto. Una le rompió el parabrisas y le dio de lleno en la frente. Se desvaneció por unos segundos y los agresores lo sacaron a golpes del interior del vehículo. Afuera lo golpearon y hasta le cortaron el chaleco que tenía puesto. Escapó corriendo, ensangrentado, en busca de ayuda. “Creo que Dios estuvo conmigo”, afirmó. Dijo que “no hay seguridad en las calles ni hay justicia para el trabajador” y aseguró que lo “arruinaron”.
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