Dormir en la montaña

La aventura personal de subir a un refugio no se compara con nada y en las inmediaciones de Bariloche hay seis con los mejores servicios que se puede desear.

La belleza de los refugios

Caminar hasta un refugio de montaña y pasar en él una noche constituye un desafío para centenares de turistas y también para muchos residentes. Bariloche es una de las pocas ciudades turísticas argentinas que tiene esta opción, ya que en sus inmediaciones hay seis refugios que ofrecen servicios de comida y pernocte y alguno de ellos también excursiones y escaladas. Para llegar hasta ellos hay que caminar entre 3 y 5 horas.

Cuatro albergues están situados en una circunferencia imaginaria que une los cerros López y Catedral y los restantes dos están sobre el límite con Chile. Todos tienen un acceso tradicional, por un sendero bien marcado, pero también se puede llegar hasta ellos por otras picadas. Cada refugio tiene un encargado quien se ocupa de atender a los visitantes y coordinar los servicios que ofrece. Es designado por el Club Andino Bariloche (CAB), institución propietaria de los refugios, a excepción del López, que es privado.

Pasar una noche en un refugio, con cena, pernocte y desayuno, orilla los 500 pesos. Es necesario llevar bolsa de dormir y es aconsejable consultar por la capacidad, sobre todo si vamos en grupo. Todos los albergues tienen hoy teléfono y se puede realizar la consulta antes de subir. En 20 de Febrero 30, al lado de la sede del CAB, hay una cabaña de informes de montaña donde se pueden realizar consultas y contratar excursiones de aventura por la zona.

Para disfrutar de la montaña vale la pena tener en cuenta las normas de prudencia y también las reglas de respeto por el medio ambiente.

Frey y López

Los refugios de más corto acceso son el Emilio Frey, en el cerro Catedral y el López, en el cerro homónimo. Al Frey se puede subir desde el lago Gutiérrez o Villa Catedral. La segunda opción tiene dos variantes: ascender por el sendero tradicional, por el Valle Van Titter, o por el filo de la montaña, para lo cual en primer lugar hay que subir con la telecabina Amancay y la telesilla Triple. Aquí debemos pagar la subida, que para los residentes tiene un costo de 175 pesos. Pero, uno se evita toda la subida y además puede caminar con una vista privilegiada hacia el corazón del Parque Nacional Nahuel Huapi.

El Frey está situado junto a una laguna y constituye una de las “mecas” para la escalada en roca de Argentina. Cada verano decenas de jóvenes concurren al lugar para escalar las torres y agujas del macizo andino. La roca es de calidad excelente y también fue ponderada por escaladores de todo el mundo.

El refugio cuenta con un horno pizzero y también suele haber cerveza tirada artesanal, que se sube en tambores. Desde el refugio hay tres paseos tradicionales: a la laguna Schmoll y Cancha de Fútbol, al col (depresión) del Valle Campanile y a la cima del pico Bara.

El primer refugio López fue construido por los socios del CAB en el verano de 1933. Se emplazó al lado del que está actualmente y que tiene panorámica vista hacia los lagos Moreno, Nahuel Huapi y la zona del Llao Llao. Se sube en unas tres horas de marcha, desde la ruta del Circuito Chico. El sendero comienza en el kiosco del arroyo López.

Hasta las inmediaciones del refugio se sube en camionetas 4×4 razón por la cual siempre está bien abastecido. Es importante destacar que es el único refugio que está en propiedad privada, pese a lo cual no hay restricciones para caminar y en el uso. Desde el refugio, en tres plantas, se sube hasta La Hoya y el pico Turista, con magnífica vista. El López permite escaladas en roca y durante el invierno esquí de travesía. En verano es tradicional la travesía que se realiza desde y hacia Laguna Negra.

Jakob y Laguna Negra

Al refugio San Martín, aledaño a la laguna Jakob, se lo conoce más por el nombre de la laguna que por el del inmueble. Lo mismo sucede con el refugio Italia Manfredo Segre, que todos llaman Laguna Negra, por el pequeño espejo lacustre de sus inmediaciones.

El Jakob forma parte del sendero Huella Andina, que suma más de 400 kilómetros entre el norte neuquino y el sur de Chubut. Hasta él se llega subiendo por el valle Casa de Piedra, pudiendo dejarse el vehículo en custodia en el tambo de Báez, donde hay un poblador. La marcha demanda entre 4 y 5 horas y recorre un sendero muy bien marcado.

Hace tres décadas que el refugio está a cargo de Claudio Fidani, siendo su hijo mayor el actual refugiero. Ofrece un menú particular, sin carnes. No obstante, la comida es muy rica y nutritiva y diferente a los demás refugios. Desde el albergue vale la pena visitar la laguna Los Témpanos, rodeada de paredes rocosas.

Al refugio Italia se sube desde Colonia Suiza donde se recomienda dejar el auto en algún camping. El sendero sube por la margen del arroyo Goye, por un hermoso bosque de coihues y lengas. La última hora de marcha transcurre por el “caracol”, un zig zag empinado que finaliza junto al refugio.

El lugar es encantador pero muy agreste. En días de viento, estar parado a la intemperie es un verdadero desafío. Ofrece comida casera y sabrosa y ocasionalmente se puede probar la cerveza artesanal que elaboran en el lugar. En este refugio son célebres las fiesta de Luna Llena, ocasión en que suben músicos y gran cantidad de residentes. Esas noches es imposible dormir, pero se puede disfrutar de una velada diferente…

Meiling y Rocca

Son los dos refugios que están de moda y entre ellos se lleva a cabo la travesía más exitosa y demandada del Parque Nacional. Ambos tienen muy buena gastronomía y varios servicios de lujo, como ser vinoteca, disposición de guía de montaña y panorámicas vistas.

El refugio Otto Meiling se emplaza a 2.000 metros de altura, en el monte Tronador, y es el albergue con servicios más alto de la Patagonia. Está rodeado por los glaciares Castaño Overo y Alerces y desde su puerta se ven las cumbres heladas de la montaña más alta de la zona, siendo su cima principal, limítrofe entre Chile y Argentina, de 3.500 metros de altitud.

La cocina del refugio Meiling podría ser envidia de un restaurante y todas las noches ofrece un variado menú, con tres diferentes platos. Dispone de un amplio salón comedor, con vista a la montaña, y un dormitorio con capacidad para un centenar de personas.

Agostino Rocca es el refugio más moderno y fue inaugurado durante el otoño del 2012. Es el único que tiene 10 cuartos independientes, de 8 cuchetas cada uno. También un amplio comedor y dos cocinas. A fines del año pasado se reparó finalmente el baño, que se construyó con un concepto moderno (sin agua) pero resultó imposible de utilizar. Hoy se lo dotó de agua y funciona normalmente.

Este verano la cocina está a cargo de Richard Oyarzún, un reconocido chef barilochense, que se tomó un verano sabático y subió a cocinar a la montaña. De esta manera, su gastronomía además de sabrosa y nutritiva refleja destellos de cocina gourmet.

Desde el refugio Rocca se puede bajar al lago Frías y desde allí navegar el brazo Blest a Puerto Pañuelo. Hay que tener reserva y pasaje con anticipación, pues en alta temporada los barcos están llenos y puede suceder que no haya lugar cuando arribemos a la excursión.

(Agencia Bariloche)

Equipo mínimo a llevar

• Una mochila de 30 ó 40 litros.

• Bolsa de dormir.

• Zapatillas deportivas o botitas de trekking.

• Campera impermeable

• Un pail o indumentaria de abrigo.

• Gorro y anteojos para sol, crema protectora.

• Linterna frontal.

• Equipo supervivencia: papel y fósforos, silbato, caramelos, botella con agua, bolsa de nailon de consorcio (varios usos).

• Teléfono celular (hay señal en la mayoría de las picadas)

• Optimismo y buena onda (que no pesan ni ocupan lugar).

Decálogo de seguridad

• No salir solo.

• Llevar siempre un teléfono celular.

• Llevar abrigo y elementos supervivencia.

• Informar itinerario a recorrer y hora prevista de regreso.

• Salir temprano. Evitar caminar de noche.

• No deslizase por la nieve.

• Nunca tirar piedras hacia barrancos.

• No mojarse ni cruzar arroyos peligrosos.

• No escalar sin elementos de seguridad.

• Antes de salir, evaluar si se está capacitado para realizar el itinerario elegido.

Decálogo DE ecología

• No caminar con perros.

• No prender fuego.

• No tirar basura. Bajar con ella.

• No cortar ramas, ni flores, ni otras especies.

• Evitar generar ruidos molestos.

• Evitar transitar en grupos muy numerosos.

• Acampar sólo en lugares autorizados.

• No caminar fuera de los senderos ni cortar camino en zona de caracoles.

• Ir al baño a más de 50 metros de los cuerpos de agua y enterrar los desechos. No llevar objetos naturales a las casas. Sólo llevarlos en fotos.


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