Dramática situación de tres jóvenes madres
Con sus bebés recién nacidos intentaron usurpar una casa. No tienen dónde vivir
VIEDMA (AV).- El fallido intento de usurpación de una vivienda desnudó una situación de doble desprotección de menores en Viedma. Tres jovencitas de 17 años con sus bebés recién nacidos fueron las protagonistas. Habían detectado un departamento deshabitado aunque con muebles en su interior en las denominadas 1.016 Viviendas e intentaron ingresar. La Policía se los impidió y la respuestas de las chicas fue tan simple como dramática: «no tenemos a donde ir con nuestros hijos y necesitamos un lugar».
Según trascendió, las tres pertenecerían a familias numerosas donde abundan las necesidades y es escaso el espacio para ellas, mucho más ahora con un hijo a cuestas.
Desactivado el intento de ingresar a ese departamento, los seis siguieron el camino de la desprotección y la inseguridad de presente y futuro. Las madres que recién están creciendo ya tienen la responsabilidad de una persona que depende de ellas sin recursos económicos ni siquiera para asegurarles el alimento. Son madres precoces que necesitan tanta protección como el que deben ahora cobijar. Sin herramientas y en la soledad de la necesidad que apura desde todos los rincones, buscan soluciones que no encuentran.
Esta es la primera vez que se produce un intento de usurpación de una vivienda con este tipo de protagonistas. Siempre la causa es no tener dónde vivir pero, por lo general, son familias encabezadas por adultos o personas mayores las que intentan o logran instalarse en un lugar que pertenece a otra persona y sin autorización.
Ojalá que éste sea el primer y último caso por haber sido entendida la situación como un alerta social e implicado urgentes medidas de solución. Hoy es una realidad que las mujeres se transformen en madres cada vez más jovencitas en etapas que en lugar de estar disfrutando de las primeras salidas u ocupadas de sus estudios, deben responder por una persona indefensa para quienes ellas son absolutamente todo.
Este intento de usurpación sorprendió hasta la misma Policía acostumbrada a ver la cara oscura de la miseria y de la marginación que en pocos pasos pisa la delincuencia. Las tres jovencitas con sus bebés en brazos fueron trasladadas a la comisaría y a las pocas horas entregadas a sus padres.
Es de esperar que como en tantos otros casos la norma se aplique para imponer el límite en lo que no se debe hacer -como es usurpar una vivienda- pero también implique hacer valer el derecho constitucional de tener una vida digna.
VIEDMA (AV).- El fallido intento de usurpación de una vivienda desnudó una situación de doble desprotección de menores en Viedma. Tres jovencitas de 17 años con sus bebés recién nacidos fueron las protagonistas. Habían detectado un departamento deshabitado aunque con muebles en su interior en las denominadas 1.016 Viviendas e intentaron ingresar. La Policía se los impidió y la respuestas de las chicas fue tan simple como dramática: "no tenemos a donde ir con nuestros hijos y necesitamos un lugar".
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