Boyeros solares para las familias rurales en Neuquén y Río Negro
En alianza con el Programa de Energías Renovables en Mercados Rurales (PERMER), de la Subsecretaría de Energía Eléctrica de la Nación, el INTA comenzó la tercera etapa de entrega de boyeros solares para agricultores familiares. Los primeros kits de esta nueva ronda ya llegaron a Neuquén y en los próximos meses será el turno de Río Negro.
Por INTA.
Con el foco puesto en mejorar las condiciones de producción, el INTA junto con el Programa de Energías Renovables en Mercados Rurales (Permer) –de la Subsecretaría de Energía Eléctrica de la Nación– y los gobiernos provinciales impulsan el uso de la energía fotovoltaica en emprendimientos rurales de pequeña escala, ubicados en zonas aisladas de la red de distribución eléctrica. De esta manera, se entregarán 82 boyeros que aportarán al uso sustentable de los sistemas ganaderos en las distintas economías regionales, a partir de fuentes renovables en la provincia de Neuquén.
“Los boyeros van a ser entregados por la provincia, la Secretaría de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena y profesionales de Parques Nacionales. El INTA será el responsable de brindar las capacitaciones para el uso de los boyeros en las chacras y fincas de productores, la distribución y acompañamiento para su instalación y el monitoreo del uso y funcionamiento de los equipos”, explicó Carlos Magdalena, director regional del INTA Patagonia Norte.
Por su parte, Cecilia Gittins –directora del Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar en Patagonia– se refirió a los beneficios asociados a estas tecnologías alternativas: “Todas las actividades que están vinculadas al acceso de energías descentralizadas son fundamentales porque la población rural dentro de Patagonia se encuentra muy dispersa y estas tecnologías mejoran de la calidad de vida y los procesos productivos fomentando el arraigo de las familias rurales”.

Los equipos solares permiten electrificar los alambrados que se utilizan en la cría de ganado, lo que representa una herramienta de gran impacto para optimizar la productividad de la tierra y el uso del tiempo de las y los productores familiares.
Con esta tecnología, los agricultores incorporaron potreros electrificados, humanizando el trabajo ganadero y promoviendo la incorporación de tecnologías y procesos de mejoras productivas, como las pasturas y rotaciones. Los boyeros son de bajo costo y alto impacto, equipados con un pequeño panel solar y dotado de una potencia de 10 WP, los boyeros solares tienen múltiples ventajas: los equipos utilizan energías “limpias”, son de fácil instalación y traslado y tienen un bajo costo de mantenimiento.
Estas tecnologías mejoran de la calidad de vida y los procesos productivos fomentando el arraigo de las familias rurales.
Cecilia Gittins, directora del Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar en Patagonia.
Asimismo, la utilización de estos equipos tiene un impacto positivo para la producción ganadera familiar, ya que mejora el manejo de majadas y rodeos, permite un uso eficiente de las pasturas, aumenta el kilaje del ganado y protege a los cultivos de los animales.
“Buscamos garantizar el derecho universal de acceso a la energía”, puntualizó Luciano Gilardón, coordinador del proyecto Permer, y agregó: “Uno de los propósitos que tenemos en el PERMER es contribuir al desarrollo de los pequeños productores rurales que trabajan en zonas aisladas. En esto, los boyeros solares son una solución específica, que permiten tecnificar el manejo ganadero en zonas en donde no se cuenta con acceso a la red de electricidad”.

“Se trata de un trabajo conjunto entre la nación y las provincias a través del Permer y del INTA, en un esfuerzo de cooperación que es fundamental para el desarrollo de este proyecto, que busca fortalecer la capacidad productiva de la agricultura familiar, campesina e indígena a la vez que fomenta su arraigo territorial”, subrayó Gilardón quien puso el foco en la necesidad de desarrollar diversas soluciones tecnológicas de provisión de energía segura y limpia para hogares, escuelas rurales, comunidades aglomeradas y pequeños emprendimientos productivos en zonas aisladas.
Cuando se habla de energías renovables se hace referencia a los beneficios ambientales de su uso y no se tiene en cuenta cómo contribuyen con el desarrollo rural, particularmente en lugares con infraestructura deficitaria. De hecho, según la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés), el 83 % de las personas que no tienen acceso a la electricidad viven en zonas rurales.
Los boyeros solares permiten tecnificar el manejo ganadero en zonas en donde no se cuenta con acceso a la red de electricidad.
Luciano Gilardón, coordinador del proyecto Permer.
La solar es la fuente de energía más abundante que está disponible en el planeta. Para cuantificarla, de una manera muy general, podría decirse que cada 15 minutos llega a la superficie de la Tierra la cantidad de luz solar suficiente para cubrir las necesidades energéticas de todo el mundo durante un año entero. “El aprovechamiento del sol es un método fiable para producir energía, por eso la importancia de incorporar estas tecnologías adaptadas a las necesidades de las familias productoras”, expresó Magdalena.
En los próximos meses, técnicos extensionistas del INTA iniciarán los entrenamientos sobre la instalación y uso de los equipos, quienes luego capacitarán a los productores y realizarán la entrega y el seguimiento para garantizar su correcta utilización.

El diagrama incluye la recorrida por las unidades productivas para verificar la correcta instalación y funcionamiento de los boyeros, como así también la innovación relacionada con el manejo racional de pasturas naturales e implantadas.
Por INTA.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios