Milei arengó a los empresarios a que «es momento de rebelarse»

Fue en un evento organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP). "¡Vamos despierten!. Hay un momento en que hay que rebelarse, y es ahora", los desafió. Afirmó que el problema del cepo cambiario es moral, que la inflación podría llegar al 1800% anual, y que estamos ante la crisi más importante de la historia. Mañana, el turno de Massa.

A solo cuatro días del balotaje y a menos de 48 Hs. de la veda electoral, el círculo rojo recibe a los candidatos a fin de conocer sus últimas impresiones previo al acto electoral. En un evento organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP) los ejecutivos y CEO’s de las empresas más importantes, tanto nacionales como multinacionales, escucharán a los dos hombres que mantienen chances de conducir el país desde 2024.

En la jornada de hoy, fue el turno de Javier Milei. Unos 300 invitados exclusivos abonaron un cubierto de $1.000.000 para escuchar las palabras del libertario. En primera fila se encontraban nombres de la talla de Nicolás Pino (Sociedad Rural Argentina), Mario Grinman (Cámara de Comercio), Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio), Daniel Funes De Rioja (UIA), Eduardo Eurnekian (Corporación América), Gustavo Weiss (Cámara de la Construcción) y Javier Bolzico (Asociación de Bancos).

El candidato de La Libertad Avanza dio un breve discurso inicial y luego se dispuso a contestar las preguntas de los empresarios. «Esta es la elección más importante de los últimos 100 años. Argentina terminó el Siglo XIX y empezó el Siglo XX siendo el país mas rico del mundo. Competíamos de igual a igual con EEUU o Gran Bretaña. A medida que dejamos las ideas de la constitución de Alberdi, perdimos el rumbo. Al tipo de cambio paralelo, que es el importante, estamos 130° en el ranking global«, inició Milei su exposición.

«Debemos elegir que calidad de democracia queremos. Si vamos a respetar las minorías o vamos rumbo a la tiranía de las mayorías. Una mayoría circunstancial no es la llave para cualquier estropicio».

A continuación Milei esbozó en perspectiva, una comparación entre sus propuestas y las del candidato oficialista. «Debemos elegir si seguimos por este camino que nos lleva a la híper o queremos estabilidad monetaria. Si queremos ser la villa miseria mas grande del mundo o queremos volver a ser de los primeros países del mundo. Debemos elegir entre la corrupción o los valores morales que nos hicieron grandes como país», indicó. Agregó que su proyecto ya se puso en marcha en 1860 y permitió pasar «de ser un país de bárbaros a ser una potencia mundial».

De inmediato se introdujo en uno de los temas que más polémica genera en sus propuestas: la crítica explícita al sistema democrático como tal, y el peso de las mayorías, a las que volvió a denostar. «Debemos elegir que calidad de democracia queremos. Si vamos a respetar las minorías o vamos rumbo a la tiranía de las mayorías. Una mayoría circunstancial no es la llave para cualquier estropicio. Eso es lo que Hayek llamaba democracia ilimitada. Debemos elegir entre populismo o república», expresó.

Llegado el momento de las preguntas, los empresarios indagaron a Milei acerca de cómo piensa a corregir las distorsiones de precios relativos, brecha y atraso cambiario, y hacer que eso sea compatible con la pobreza del 42%. La respuesta fue contundente: «Estamos ante la peor crisis de la historia económica argentina, la cual combina elementos del Rodrigazo en 1975, la hiperinflación de 1989, y la crisis de la convertibilidad en 2001″, indicó el libertario.

«Si tomamos el parámetro del rodrigazo y multiplicamos por seis, es hablar de una inflación del 1800%. Y si tenemos en cuenta que la pobreza ya es del 42%, el tamaño de la crisis social que tenemos por delante, es enorme»

Al desarrollar su idea, explicó que «En 1975 sobraba el 50% de la demanda de dinero. Es allí cuando Celestino Rodriguez devalúa y la inflación se multiplica por seis. Hoy sobra el 100% de la demanda de dinero, es decir que estamos mucho peor que en el rodrigazo. La inflación de hoy es del 150% pero si se analiza entre puntas estamos caminando al 300%. Si tomamos el parámetro del rodrigazo y multiplicamos por seis, es hablar de una inflación del 1800%. Y si tenemos en cuenta que la pobreza ya es del 42%, el tamaño de la crisis social que tenemos por delante, es enorme» sentenció.

Al referirse al cepo cambiario, Milei afirmó que se trata de «un problema moral». «Si yo me gano el dinero honradamente, por qué no puedo gastarlo en lo que a mi me da la gana. Es inmoral. Quien es el gobierno para decirme en que usarlo, si puedo comprar dólares o no», expresó.

«Nos obligan a mantener dinero para sostener la base de cálculo del impuesto inflacionario. Han aumentado los impuestos sin pasar por el Congreso. Este año han usado emisión monetaria por el 6% del PBI», agregó respecto a la inflación.

«Muchachos ustedes se rompen el lomo laburando, porqué le permiten a un grupo de delincuentes que les roben el fruto de su trabajo. ¡Vamos despierten!. Hay un momento en que hay que rebelarse, y es ahora»

Fue en ese momento en que el candidato se aventuró a la arenga frente a la nutrida tribuna de empresarios de primera línea que lo escuchaba. «Muchachos ustedes se rompen el lomo laburando, porqué le permiten a un grupo de delincuentes que les roben el fruto de su trabajo. Es la víctima defendiendo al victimario», elevó el tono Milei y luego lanzó: «¡Vamos despierten!. Hay un momento en que hay que rebelarse, y es ahora».

Por último los empresarios preguntaron acerca de la obra pública y el candidato de La Libertad Avanza volvió a ponderar el modelo chileno. «Es mentira que la obra pública genera empleo. La obra pública se paga con impuestos, presentes o futuros. Y esos impuestos reducen la demanda de consumo o inversión en otro lugar. O sea que no genera empleo, a lo sumo los traslada de un lugar a otro. Solo aumentaría la demanda real si el estado fuese igual de eficiente que el sector privado, cosa que dudo» afirmó.

«Nosotros planteamos un modelo a la chilena. La iniciativa de las obras en infraestructura es privada. La empresa plantea la factibilidad y el gobierno verifica si es socialmente aceptable. Si va bien, perfecto y si no, quiebra la empresa. Eso si, no es apto para corruptos, porque siempre hay algún empresario que prefiere la connivencia», finalizó Milei, frente a una tribuna que lo abrazó enfervorizada con aplausos.


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