Ricardo Delgado, economista: «El riesgo país no va a bajar si Argentina no acumula reservas»
El economista y titular de la consultora Analytica repasó las proyecciones de inflación para este año y las condiciones necesarias para que la Argentina vuelva a acceder a los mercados internacionales de crédito. Su diagnóstico sobre el nivel actual de actividad y consumo.
Para Ricardo Delgado, fundador y presidente de la consultora Analytica, será complejo volver a perforar el 2% de inflación mensual este año. En diálogo con Diario RÍO NEGRO, el economista analizó las perspectivas macro de 2026, como el impacto de la recomposición de las tarifas, la evolución de los salarios y la posibilidad de que la Argentina regrese a los mercados internacionales de crédito.
PREGUNTA: ¿Qué inflación proyecta para 2026 y cuándo podría volver a perforar el 2% mensual?
RESPUESTA: Dime qué política cambiaria y de tarifas vas a seguir, y te daré la respuesta. Será difícil que en el primer semestre la tasa perfore el 2% mensual promedio si el Gobierno cumple a rajatabla el nuevo régimen de bandas ajustadas por inflación, que resulta razonable para permitir la recomposición de reservas. Recién pasaron 15 días apenas del nuevo esquema y si bien en términos nominales ajustó el techo de la banda, cambió el área de intervención. El dólar mayorista está en niveles inferiores de los que terminó el año pasado, con lo que hay una lógica, por ahora, de no seguir el techo de la banda ajustada por inflación. Además, esta semana se conoció que se postergan hasta febrero los reajustes de tarifas, con la quita de subsidios. Evidentemente, el Gobierno está mostrando cierta preocupación por el 2,8% de inflación de diciembre, lo cual me parece muy saludable. Pero debe evitar volver a cometer algún error estructural, como el del primer trimestre del año pasado, que continuó en abril y mayo: atrasar el tipo de cambio, usarlo como ancla, no acumular reservas y tener apenas dos meses (mayo y junio) con un IPC mensual por debajo de 2%.
P: ¿Cómo influirá la corrección de precios relativos de las tarifas en los hogares y qué perspectivas hay de una recomposición salarial este año?
R: Claramente agrega inflación. O dicho de otro modo, le pone un piso a la desinflación. Una tasa de inflación de entre 2% y 2,5% para el primer semestre en promedio le pone algo más de ‘picante’ a una negociación salarial que viene adormecida. Habrá que ver sector por sector. Algunos tienen más espacio que otros. Difícilmente creo que haya pasividad como la que hubo en la mayor parte del año pasado.
P: ¿Cómo ve las recientes compras del Banco Central de cara a la meta de acumulación de reservas de entre US$ 10.000 y US$ 17.000 millones este año?
R: Uno de los pecados originales que tuvo este gobierno es no acumular reservas por privilegiar un tipo de cambio más bajo. Está muy bien para pagar deuda, pero la salud macroeconómica de la Argentina requiere tener reservas internacionales crecientes, porque eso va a permitir además mostrar una señal importante a inversores que financian a la Argentina. Eso impactaría, a su vez, en una baja mayor del riesgo país.
El Gobierno está mostrando cierta preocupación por la inflación de diciembre.
Ricardo Delgado, economista y titular de la consultora Analytica.
P: ¿Qué estrategia empleará el Gobierno para afrontar los vencimientos de deuda durante 2026?
R: El Gobierno viene utilizando una estrategia sui generis con el pago de deuda en lo que va del año. Lo natural en un proceso de consolidación macro sería que pueda salir a financiar los pagos de capital, a refinanciarlos, en los mercados de deuda voluntarios internacionales. Eso implica la necesidad de que el riesgo país baje. Si no, utilizará otros instrumentos como usó hasta ahora, como créditos REPOs puntuales con bancos. En este primer trimestre de 2026, los vencimientos son bajos, además el FMI podría desembolsar alrededor de US$ 1.000 millones de la revisión del acuerdo en febrero. También el Gobierno puede utilizar dólares que compre el Banco Central o el tesoro con distinto impacto. Lo lógico sería refinanciar con deuda nueva el capital de la deuda vieja y pagar los intereses. Ese sería el mecanismo habitual de un país normalizado.
P: ¿Cuándo podría la Argentina volver a los mercados internacionales y en qué debe enfocarse para que eso suceda pronto?
R: Si no hay una política cambiaria que haga que la Argentina acumule reservas, más allá de comprar dólares para pagar deuda, y que tenga un excedente que le permita esa estrategia, el riesgo país no va a bajar. Con variaciones diarias, ya está acercándose nuevamente a los 600 puntos, un nivel de riesgo que no es compatible con la salida a los mercados internacionales. El ministro Luis Caputo lo viene diciendo. No queremos depender tanto de Wall Street, pero hay atrás una tensión entre tener un tipo de cambio más alto para acumular o tener uno más bajo para no acumular y bajar la inflación.
P: ¿Cómo analiza el nivel de actividad y consumo en este momento?
R: Viene débil. El consumo representa el 70% de la demanda agregada de la economía, muy atado al nivel de ingresos. Nos referíamos antes a la recomposición salarial que viene bastante demorada, y hasta que no haya una desinflación es difícil una recuperación. Y, por supuesto, la reactivación también depende del acceso al crédito. El Gobierno está haciendo una apuesta a él. El problema es que los bancos no tienen liquidez, lo que se refleja en el nivel de tasas de interés. Hoy, la liquidez de la economía depende básicamente de la remonetización a partir de las compras que haga el Banco Central. Si bien lo viene realizando desde el arranque de año, todavía el nivel de liquidez es muy bajo para pensar en una recomposición del crédito lo suficientemente vigorosa para que estimule el consumo. Y además influye la morosidad de las familias con bancos y entidades fintech.
P:¿Qué políticas deberían implementarse para fomentar la creación de empleo formal?
R: La modernización de las prácticas laborales me parece urgente. El mundo del trabajo en muchos sectores ya no es el que está regulado en las actuales leyes. El empleo industrial está perdiendo dinamismo en todas partes del mundo, es una realidad. Hoy, la economía se mueve más por los servicios, la economía del conocimiento, las plataformas digitales y otros que exigen mayor flexibilidad para crear justamente empleo formal. Si nos vamos a ajustar solamente a las regulaciones laborales de un mundo que tiene condiciones laborales diferentes, me parece que va a ser un error. Ahora, en el corto plazo no va a mejorar la situación: más allá de que el Senado logre avanzar, las leyes que el Congreso sancione no van a impulsar significativamente el nivel de empleo formal, con lo cual todavía habrá que esperar. No hay empleo formal sin inversiones. Hoy, están canalizadas en sectores que demandan relativamente pocos puestos de trabajo, mientras que los grandes demandantes de empleo tienen capacidad ociosa en distintas industrias. En tanto, en la construcción, con precios que no son del todo interesantes, y con el parate de la obra pública, las inversiones en infraestructura están castigadas.
Perfil
Ricardo Delgado es economista graduado de la Universidad de Buenos Aires (UBA) con estudios de posgrado en el Instituto de Desarrollo Económico y Social (IDES).
En 2008, fundó la consultora Analytica, que presidente. En su trayectoria profesional, asesoró a candidatos presidenciales, gobernadores e intendentes.
Ocupó distintas posiciones en el sector público y privado, en áreas de comercio internacional, transporte e infraestructura. Fue subsecretario de Coordinación de Obra Publica en el Ministerio del Interior, Obras Publicas y Vivienda; y consultor del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Autor de publicaciones y trabajos académicos, su libro “La Herencia. 30 años de economía política en democracia” (Fondo de Cultura Economica, 2013) es referencia en la historia económica de las últimas décadas.
Recibió el Premio Nacional ARCOR (1993) por un estudio sobre el impacto de la desregulación económica en la competitividad industrial, y el Premio Benito Roggio (1998) por el análisis de los efectos de las inversiones en infraestructura sobre el desarrollo regional.
Para Ricardo Delgado, fundador y presidente de la consultora Analytica, será complejo volver a perforar el 2% de inflación mensual este año. En diálogo con Diario RÍO NEGRO, el economista analizó las perspectivas macro de 2026, como el impacto de la recomposición de las tarifas, la evolución de los salarios y la posibilidad de que la Argentina regrese a los mercados internacionales de crédito.
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