EE.UU. ante la pesadilla de un conteo interminable

En el 2000, Bush ganó un comicio similar en la Corte.

Redacción

Por Redacción

CHICAGO, EE. UU. (AFP/ DPA).- El presidente Barack Obama y su contendiente republicano Mitt Romney intensificaron ayer su maratónica sucesión de actos en estados estratégicos de Estados Unidos, en el penúltimo día de la campaña hacia la Casa Blanca, una lucha que los sondeos auguran muy cerrada y que expertos temen pueda terminar en la Justicia.

A 48 horas de las elecciones en Estados Unidos, la carrera por la Casa Blanca sigue empatada: Obama y Romney reciben cada uno 48% de las intenciones de voto, según una nueva encuesta divulgada ayer. El último sondeo de ABC/Washington Post también revela que aún entre los electores independientes se reparten con 46% para cada aspirante.

En este clima, Obama y Romney continuaron con sus maratónicas visitas. “¡Dos días! ¡Dos días para ponernos a trabajar!”, exclamó optimista Romney en Des Moines, Iowa (centro), donde volvió a hacer un contraste entre lo que a su juicio son las políticas fracasadas de Obama y su oferta de reavivar la economía y generar empleo. “Casi todas las medidas que él tomó, hicieron daño a la economía y a los estadounidenses. 23 millones de estadounidenses pujan por encontrar un trabajo decente”, dijo el exgobernador en otro acto en Cleveland, Ohio .

Por su parte Obama, quien retomó en los últimos días su lema de “cambio” de la campaña de 2008, buscó afianzar su ventaja en Ohio, de tradición demócrata. “Ustedes tienen el poder. Ustedes tomarán la decisión, en dos días, que moldeará el destino del país en las décadas por venir”, señaló por su parte Obama. Estuvo acompañado por el expresidente Bill Clinton, que ha realizado una extenuante gira para defender al mandatario. En su extenuante recorrido de ayer Obama habló en cinco estados, entre ellos New Hampshire y Florida .

Con la carrera electoral tan cerrada , los analistas advierten que EE.UU. podría verse forzado, una vez más, a esperar semanas antes de saber quien será el ocupante de la Casa Blanca. “Esta podría ser otra elección decidida por la justicia”, advierte Paul Sracic, del departamento de ciencia política en Youngstown, Ohio .

Pese a que las encuestas otorgan a Obama una ventaja en la mayoría de los estados clave, ésta es estrecha, entra en el margen de error, y los sondeos no siempre aciertan. La elección presidencial en Estados Unidos es indirecta y los aspirantes necesitan al menos 270 votos en el colegio electoral.

La Suprema Corte de Justicia terminó por resolver la elección de 2000 en favor del republicano George W. Bush, tras un recuento de votos en Florida (que aporta 29 votos al colegio electoral) donde hubo un empate con el demócrata Al Gore. Pese a que Gore recibió más votos a nivel nacional, Bush terminó quedándose con los electores de Florida por un estrechísimo margen. Cuatro años después, Bush ganó la reelección al terminar obteniendo, por casi 119.000 votos de diferencia, los 18 grandes electores de Ohio.

El problema este año es que podría haber muchos votos observados y ausentes, que la ley no permite contabilizar hasta 10 días después del comicio. Por esto, las campañas ya asignaron ejércitos de abogados para la posible pelea.

Los actos se multiplican en las últimas horas, al igual que la propaganda televisiva, en el tramo final de la campaña.


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