“El arte es dignidad. En Las Grutas se hizo presente”

Redacción

Por Redacción

Este fin de semana pasado, el 15 de marzo, tuve el honor de ser invitada a la ciudad de Las Grutas como escritora. Esta invitación surgió de unas mujeres, a quienes debo agradecerles su disposición y trabajo para emprender dicha tarea. Ellas, ambas docentes, armaron en el marco del Día Internacional de la Mujer un encuentro denominado “Alas en los pies”, el primer encuentro nacional en esa localidad de artistas mujeres. Debo recalcar esta labor que fue efectuada totalmente a pulmón, incluyendo mi estadía y los pasajes pagos. Por la mañana brindé un taller acerca del proceso creativo, denominado “Manos a la Obra”, que funcionó en la biblioteca popular. Aquí también la atención y disposición fue muy buena. Por la tarde se realizó un café literario en una confitería organizado por las chicas del grupo Acción Poética. También asistió mucha gente y fue muy fructífero. Por la noche, en el teatro Casa de la Cultura, estaría sobre las tablas la obra teatral “Reina de Sal”. Como autora de la obra no pude dejar de escuchar los muchos inconvenientes que surgieron con la Casa de la Cultura, desde problemas técnicos hasta organizativos. La función pudo llevarse adelante a pesar de que este centro cultural además estaba “contratado” o “alquilado” hasta el mes de abril del corriente año por una obra de Buenos Aires del teatro revista. Creo que Las Grutas también merece que la Casa de la Cultura pueda tener propuestas más amplias, además del teatro de revista. No puede sostenerse durante una temporada completa la misma obra porque hay otros públicos, hay otras personas que buscan otras propuestas artísticas y lamentablemente se quedan al margen de lo propuesto. Creo también entender a los teatros o centros culturales como espacios de vida, como organismos celulares que si no se oxigenan se contaminan y que necesitan de la gente que se dedica precisamente a cuestiones artísticas para ser rescatados o que ve el arte como motor de desarrollo humano y social. Como escritora, actriz y dramaturga pienso seguir generando proyectos, pero me gustaría más tener el acompañamiento de quienes se encuentran en las funciones de estas instituciones. La función “Reina de Sal”, a pesar de los inconvenientes y del apagón general de luz que luego mágicamente regresó, se llevó a cabo con una función llena, y lo más importante fue sentir que cada uno de los espectadores estaba esperando un espectáculo diferente. Los espectadores también interactuaron con las organizadoras del encuentro y con los demás artistas. Realmente, un público que quiero felicitar y resaltar su participación y ganas de observar algo distinto. También agradecer al elenco de la obra que no suspendió la función a pesar de los avatares, resistiendo la desesperación, a Alicia y a Gabriela, mujeres con “alas en los pies”; a Nico de Acción poética, por desplegar esos hermosos vuelos de palabras; a la biblioteca popular; a Fabio, Myriam y Atilio, fundadores del Centro de Escritores pampeano; a las mujeres y jóvenes que participaron del taller; a Hilda, Cristina, Eva y las dos pequeñitas por recibirme en su casa y compartir tan grato momento. Agradecer a todos esos espectadores “dignos” que asistieron y cerraron el verdadero sentido de un proceso creativo. A todos ellos, muchas gracias. Paola Alejandra Pell DNI 26.504.364 Roca


Este fin de semana pasado, el 15 de marzo, tuve el honor de ser invitada a la ciudad de Las Grutas como escritora. Esta invitación surgió de unas mujeres, a quienes debo agradecerles su disposición y trabajo para emprender dicha tarea. Ellas, ambas docentes, armaron en el marco del Día Internacional de la Mujer un encuentro denominado “Alas en los pies”, el primer encuentro nacional en esa localidad de artistas mujeres. Debo recalcar esta labor que fue efectuada totalmente a pulmón, incluyendo mi estadía y los pasajes pagos. Por la mañana brindé un taller acerca del proceso creativo, denominado “Manos a la Obra”, que funcionó en la biblioteca popular. Aquí también la atención y disposición fue muy buena. Por la tarde se realizó un café literario en una confitería organizado por las chicas del grupo Acción Poética. También asistió mucha gente y fue muy fructífero. Por la noche, en el teatro Casa de la Cultura, estaría sobre las tablas la obra teatral “Reina de Sal”. Como autora de la obra no pude dejar de escuchar los muchos inconvenientes que surgieron con la Casa de la Cultura, desde problemas técnicos hasta organizativos. La función pudo llevarse adelante a pesar de que este centro cultural además estaba “contratado” o “alquilado” hasta el mes de abril del corriente año por una obra de Buenos Aires del teatro revista. Creo que Las Grutas también merece que la Casa de la Cultura pueda tener propuestas más amplias, además del teatro de revista. No puede sostenerse durante una temporada completa la misma obra porque hay otros públicos, hay otras personas que buscan otras propuestas artísticas y lamentablemente se quedan al margen de lo propuesto. Creo también entender a los teatros o centros culturales como espacios de vida, como organismos celulares que si no se oxigenan se contaminan y que necesitan de la gente que se dedica precisamente a cuestiones artísticas para ser rescatados o que ve el arte como motor de desarrollo humano y social. Como escritora, actriz y dramaturga pienso seguir generando proyectos, pero me gustaría más tener el acompañamiento de quienes se encuentran en las funciones de estas instituciones. La función “Reina de Sal”, a pesar de los inconvenientes y del apagón general de luz que luego mágicamente regresó, se llevó a cabo con una función llena, y lo más importante fue sentir que cada uno de los espectadores estaba esperando un espectáculo diferente. Los espectadores también interactuaron con las organizadoras del encuentro y con los demás artistas. Realmente, un público que quiero felicitar y resaltar su participación y ganas de observar algo distinto. También agradecer al elenco de la obra que no suspendió la función a pesar de los avatares, resistiendo la desesperación, a Alicia y a Gabriela, mujeres con “alas en los pies”; a Nico de Acción poética, por desplegar esos hermosos vuelos de palabras; a la biblioteca popular; a Fabio, Myriam y Atilio, fundadores del Centro de Escritores pampeano; a las mujeres y jóvenes que participaron del taller; a Hilda, Cristina, Eva y las dos pequeñitas por recibirme en su casa y compartir tan grato momento. Agradecer a todos esos espectadores “dignos” que asistieron y cerraron el verdadero sentido de un proceso creativo. A todos ellos, muchas gracias. Paola Alejandra Pell DNI 26.504.364 Roca

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