El baile de las especulaciones

En medio de un mar de rumores, aún no se sabe qué hará Marcelo Tinelli.

Redacción

Por Redacción

Uno de los efectos secundarios y adversos de Twitter es que muchos especulan a partir de pocos o ningún dato certero. Que Marcelo Tinelli ya no estará en la pantalla de Canal 13, parece ser –hasta ahora– la única información de comienzo de temporada.

Pero eso fue suficiente para un revuelo de tuiters que hablaban del futuro de Tinelli: que se toma un año sabático, que se va a Europa el lunes a descansar de este tiempo de arduas negociaciones; que lleva sus productos satélites (“Soñando por cantar” y el malogrado “Dale la tarde!”) a América; que “ShowMatch” este año no se verá en ningún canal; que Canal 9 podría emitir algunos de sus ciclos; que vendería Ideas del Sur por 70 millones de dólares en una negociación que incluiría acciones de YPF, según anunció Jorge Lanata.

Fuera del mundo Twitter,; en el mundo real, ayer no hubo una sola confirmación ni de Tinelli ni de los directivos de El Trece.

Una de las versiones indicaban que Tinelli se mudaría a Telele. Pero que, aparentemente, el pase se había frenado por las condiciones que imponía el canal: pedía que el conductor asegurara un piso de 20 puntos de rating, respetara las tandas publicitarias y dejara que el contenido del programa lo manejara el canal.

Lo cierto es que parte de la productora de Tinelli, Ideas del Sur –el 30%– es de El Trece, con lo cual algunas negociaciones deberán continuar para decidir a dónde van los programas que se realizan allí.

Mientras, el conductor sólo comentó ayer –vía Twitter, claro– el comienzo de clases de una de sus hijas, Juanita. De sus negociaciones no dijo nada, quizás porque, como viejo jugador del mercado de pases, sabe que la última palabra se libra a puertas cerradas con los dueños de los canales y los actores políticos interesados y no en los corrillos de las redes sociales.

De política y políticos

La relación de Marcelo Tinelli con la política siempre tuvo un gran ganador: él mismo. Hábil como es para conocer el pulso del rating siempre usó la política a su favor. Y en el camino, benefició unos y perjudicó a otros: caso Francisco De Narváez (cuya popularidad creció al ritmo de su imitador en “Gran Cuñado”) y caso Fernando de la Rúa (cuya popularidad decreció cuando se perdió en el escenario de “ShowMatch” y fue increpado por una persona del público). Cuando el sol de Menem se apagaba (y no antes), Tinelli prendió a Los Raporteros; cuando De la Rúa se desdibujaba, echó mano a la inefable parodia de Freddy Villarreal. En el medio hubo ediciones de “Gran Cuñado” en las que incluso intervino Aníbal Fernández, como cuando sugirió sacar del programa al personaje de Cristina Kirchner. “¿No podemos dejarla en un costadito a la Presidente?”. Este año, Tinelli había anunciado una nueva versión del reality político. Pero ahora, no se sabe si su programa estará y si los políticos tendrán chances de mejorar o empeorar su imagen.

Como sea, la decisión de irse, quedarse o tomarse un año sabático, está en manos de Tinelli, que ayer, se llamó a silencio.

Verónica Bonacchi

vbonacchi@rionegro.com.ar


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