El Bragado y la jineteadas

Redacción

Por Redacción

Tal vez a Umberto Eco le asombrara el notar el cotidiano esfuerzo de los argentinos por intentar revocar alguna de sus posturas, como la del real valor de una leyenda. Lejos de toda intención recreativa y cerca de intentar mantener intacto un mensaje o idea a través del tiempo, para Eco una leyenda o mito, una narración imposible de probar certera, pero verosímil y creíble, perpetuable en la memoria colectiva de la sociedad que la gesta, es garante de su continuidad y permanencia; y por ende el más eficaz medio de difusión de lo que no debe olvidarse . Muy en vano nuestra tierra gestó leyendas como la de El Bragado, ese soberbio bagual de pelaje colorado y bravura en los ojos que se arrojara desde la barranca a la más tempestuosa laguna prefiriendo morir a perder su libertad. Cimarrón que no sólo le diera su nombre a esa laguna, y al pueblo fundado a su margen sino además desde 1972 a una importante Fiesta del Caballo. Curiosamente el eje de esta celebración en Bragado, a orillas de la laguna en donde hallara su trágica muerte el corcel de la leyenda, es la “jineteada de reservados”, caballos indomables que al parecer no tuvieron la elección de arrojarse a una laguna para salvaguardar su dignidad de ser libres. ¿Qué no comprendimos o inferimos como sociedad de esa leyenda que nos esforzamos por leer como tradición a un mito y hacemos costumbre de un mojón de recuerdo creado para no olvidar el motivo que originó la muerte de ese potro? Al parecer nos es ininteligible e inaceptable el concepto de libertad. No más jineteadas en Argentina.Karina Zerillo Cazzaro DNI 21.653.863

Leyenda de un soberbio bagual de gran bravura, que se arrojó desde la barranca a la laguna, prefiriendo morir a perder su libertad. No a las jineteadas.

Datos

Leyenda de un soberbio bagual de gran bravura, que se arrojó desde la barranca a la laguna, prefiriendo morir a perder su libertad. No a las jineteadas.

Tal vez a Umberto Eco le asombrara el notar el cotidiano esfuerzo de los argentinos por intentar revocar alguna de sus posturas, como la del real valor de una leyenda. Lejos de toda intención recreativa y cerca de intentar mantener intacto un mensaje o idea a través del tiempo, para Eco una leyenda o mito, una narración imposible de probar certera, pero verosímil y creíble, perpetuable en la memoria colectiva de la sociedad que la gesta, es garante de su continuidad y permanencia; y por ende el más eficaz medio de difusión de lo que no debe olvidarse . Muy en vano nuestra tierra gestó leyendas como la de El Bragado, ese soberbio bagual de pelaje colorado y bravura en los ojos que se arrojara desde la barranca a la más tempestuosa laguna prefiriendo morir a perder su libertad. Cimarrón que no sólo le diera su nombre a esa laguna, y al pueblo fundado a su margen sino además desde 1972 a una importante Fiesta del Caballo. Curiosamente el eje de esta celebración en Bragado, a orillas de la laguna en donde hallara su trágica muerte el corcel de la leyenda, es la “jineteada de reservados”, caballos indomables que al parecer no tuvieron la elección de arrojarse a una laguna para salvaguardar su dignidad de ser libres. ¿Qué no comprendimos o inferimos como sociedad de esa leyenda que nos esforzamos por leer como tradición a un mito y hacemos costumbre de un mojón de recuerdo creado para no olvidar el motivo que originó la muerte de ese potro? Al parecer nos es ininteligible e inaceptable el concepto de libertad. No más jineteadas en Argentina.Karina Zerillo Cazzaro DNI 21.653.863

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