El comercio de la zona frente a un difícil panorama
La falta de efectivo los pone al borde del desabastecimiento.
NEUQUÉN-CIPOLLETTI (AN/AC).- El comercio regional está amenazado por una «alarmante» escasez de efectivo que causará, en el corto plazo, el corte de la cadena de reposición de stocks. Como telón de fondo, se contrae el uso de los plásticos para las operaciones comunes de compra y venta. Si bien ayer por la tarde la generalidad de los comerciantes neuquinos todavía aceptaba tarjetas de débito -en mayor medida- y de crédito, en algunos negocios puntuales solamente se hacían transacciones con la primera, y en otros directamente sólo estaban habilitados el dinero contante y sonante o bonos de compra -tícket canasta u otros-. En Cipolletti se registraban situaciones similares.
El problema se produce «con los proveedores, porque no hay crédito», dijo Ricardo Arias, secretario general de Acipan y propietario de un comercio céntrico en Neuquén. Se interrumpió -con los mayoristas- la compra en efectivo porque «normalmente operamos con depósitos en las cuentas de los distribuidores», una posibilidad trunca en este momento.
Si esta situación se prolonga, concluyó Arias, «hay serio riesgo de desabastecimiento», e indicó como más perjudicados a los comercios que trabajan con mercaderías estacionales -indumentaria, por ejemplo- dado que «hace cinco meses que estamos imposibilitados de reponer» normalmente las existencias. El vicepresidente de Acipan, Edgardo Phielipp, calificó como «muy grave» la coyuntura económica y política del país, «más allá del juicio histórico que se pueda hacer de los responsables» de la situación, y dijo que las tarjetas se aceptan con normalidad «salvo las del Scotiabank».
En general, el comercio «está expectante» sobre la evolución de los acontecimientos pero, si se genera desconfianza en el sistema financiero, el uso de tarjetas de crédito y débito se restringirá automáticamente. Sin embargo, en general «no hay limitaciones».
Expresó su satisfacción por haber obtenido una prórroga del vencimiento del pago de obligaciones tributarias municipales y provinciales. En estas últimas, ayer la dirección de Rentas prorrogó el vencimiento del impuesto inmobiliario, que operaba mañana jueves, hasta «la normalización de la situación» de feriado bancario y cambiario, «sin recargos». La municipalidad fijó la fecha del nuevo vencimiento de las tasas pasado mañana, pero Phielipp indicó que «les vamos a pedir que lo extienda».
Dijo que el Estado «mantiene los compromisos de pago con sus proveedores, pero si esta situación se prolonga, se resentirán la percepción de la coparticipación y la recaudación de impuestos y eso afectará la cadena de cumplimientos». En otro sector empresario denunciaron que «desde agosto del año pasado, el gobierno no paga».
En Cipolletti, salvo las estaciones de expendio de combustibles y servicios varios al automotor, los comercios minoristas estaban aceptando, al menos hasta el cierre de venta de ayer, las tarjetas de crédito y las de débito, aunque algunos con determinadas exigencias.
Los consultados por la tarde tenían sus reparos y decían que no sabían lo que iba a suceder, aludiendo a las renuncias y a posibles cambios de la política económica. «A esta hora -eran las 17.30- te digo que sí aceptamos todo. Mañana, veremos», confió un comerciante fuerte del centro, del rubro de vestimenta.
En cuatro locales -de venta de ropa, del rubro mecánica y repuestos, y una ferretería- para aceptar tarjetas de crédito se requería un cupo mínimo de compra de 15 pesos.
En una farmacia determinada no se aceptaban tarjetas de crédito para el pago de compras con obras sociales. Ese tipo de operación debía hacerse al contado o con bonos Lecop.
Sin embargo, el movimiento comercial ayer era insignificante, en especial por la tarde. La recesión y la falta de circulante dejaron las calles con poca circulación de potenciales clientes. Como es habitual, los mayores movimientos de gente se daban en los súper, los que sí operaban normalmente con tarjetas, bonos y efectivo.
Crecen las trabas al uso de dinero plástico
Cada vez fue más difícil encontrar ayer comercios en Roca que aceptaran las tarjetas de débito y de crédito como forma de pago, y sumado a la falta de dinero en los cajeros automáticos una sensación desesperante se reflejó en los consumidores.
La Cámara de Comercio e Industria, por su parte, se mostró preocupada por el panorama de «estancamiento económico» y advirtió que nuevos comercios podrían cerrar sus puertas. Cabe recordar que en marzo unos 226 locales dejaron de trabajar a raíz de la fuerte devaluación del peso.
En este sentido Roberto Fieg, a cargo de la entidad, señaló que «las consecuencias del feriado bancario y cambiario, más la falta de dinero en los cajeros, hizo que muy pocos comercios puedan renovar stock de mercadería, ni siquiera las cadenas de supermercados pueden hacerlo por la escasez de efectivo circulante».
En una recorrida realizada por este medio se constató que 8 de cada 10 comercios chicos de diferentes rubros no aceptaron tarjetas de crédito como medio de pago.
Por otra parte los hipermercados no tuvieron inconvenientes ante la ausencia de efectivo en la calle, ya que recibieron en forma normal las tarjetas de crédito y débito. Sí se notó ayer que algunas góndolas de la harina permanecían vacías y había dificultades para realizar nuevos pedidos.
«En este marco de incertidumbre donde desaparece el precio de referencia, el proveedor te lo manda con un remito abierto, a pagar cuando el producto tenga precio, obligando al comerciante a no vender. En el caso de las tarjetas habría que ver si los hipermercados las siguen usando como dicen», apuntó Fieg.
Por otra parte, desde la Cámara detectaron varios casos de comercios que operan en la ilegalidad, al no poder sostener el pago de los impuestos y el sueldo a los empleados. Se trata de locales que en los últimos meses cerraron sus puertas y ahora se ven obligados a liquidar su stock de productos como si fuesen feriantes, un cuadro que preocupó a los dirigentes de la entidad y que calificaron «como la consecuencia inevitable de este contexto económico».
Por su parte, los comerciantes de Viedma aún no tienen posición tomada respecto de las restricciones dispuestas a la venta con tarjetas de crédito. Fuentes empresarias explicaron que el comerciante tiene que adaptarse a la situación del país porque no puede financiar, y la mayoría no está en condiciones de soportar el pago a 30 días.
Interpretaron que la medida «suena medio como de emergencia por el desbarajuste que existe en el país». (AR/AV)
Bancos, sin novedad
ROCA (AR).- Otro día en que caminar de cajero en cajero no rindió sus frutos para los roquenses que desde el fin de semana ruegan que esas máquinas les devuelvan algo del dinero que les quedó atrapado.
La postal en la mayoría de las entidades bancarias volvió a ser la misma y las caras de los clientes seguían mostrando indignación ante una situación que ni en los mismos bancos pudieron informar cuándo variará.
«Lo que sabemos es que este banco habilitó cajeros en la ciudad en donde queda la Casa Central, en Santa Rosa, pero para las sucursales del interior no creemos que haya novedades por lo menos hasta la tarde de mañana (por hoy)», dijo un empleado del Banco La Pampa, una de las pocas casas que ayer atendió el teléfono para las ocasionales consultas.
En tanto, otra de las entidades confirmó que el escenario sigue sin variaciones para los clientes. «Nada que no se haya sabido hasta hoy, sólo se confirmó el pago a los jubilados que ya estaba dispuesto, pero sobre los cajeros y la posibilidad de cargarlos de dinero nada se supo», dijo un empleada del Banco Nación.