El MALBA rinde homenaje a Víctor Grippo a diez años de su muerte
Por Oscar Smoljan Director Museo Nacional de Bellas Artes Neuquén
APUNTES DE LA CULTURA
El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), presenta una muestra homenaje a Víctor Grippo, uno de los más originales y significativos artistas conceptuales argentinos, de cuyo fallecimiento se cumplen diez años.
Bajo el título “Víctor Grippo. Homenaje”, el museo porteño que dirige Eduardo Constantini ha reunido cerca de una veintena de obras antológicas de este artista, las cuales comprenden desde instalaciones a obras en proceso, pasando por cajas y ambientaciones reconstruidas especialmente para esta muestra, todo bajo la mirada del curador en jefe del museo, Marcelo Pacheco.
Cómo si fuera una síntesis de la que fuera su obra total, la muestra presenta, entre otras obras, “Todo en marcha (Indice del movimiento general de los seres y las cosas)” de 1973, “Algunos oficios” de 1976, “Naturalizar al hombre, humanizar la naturaleza de 1977, “La papa dora la papa, la conciencia ilumina la conciencia” de 1978, la ambientación “La intimidad de la luz en St Ives” y “De un lado y del otro”, construida en 1997 en la Tate Gallery de Londres.
En una sala absolutamente despojada e iluminada a pleno como para no interferir con la potencia propia de cada obra, el visitante se encuentra con las célebres series del artista como “Cercando la luce”, “Anónimos”, así como las obras “Vida”, “Muerte”, “Resurrección” y “La comida del artista”, pertenecientes al acervo patrimonial del MALBA.
Están en esta muestra elementos básicos del lenguaje, la estética y la ideología de de Grippo, como la papa, en la que el artista concentró conceptos como la energía, el origen, la alquimia y la consciencia humana, o el poroto y el agua como todo rumbo puede cambiarse aún contra lo esperado.
Nacido en Junín, provincia de Buenos Aires, en 1936, Grippo estudió Química en la Universidad de La Plata, para luego orientarse al diseño industrial y la comunicación visual. De mediados de la década del sesenta fue su primera muestra realizada en la galería Lirolay donde presentó óleos ligados a la abstracción geométrica.
En los 70 se vinculó al Centro de Arte y Comunicación (CayC) y a fines de 1971 forma el Grupo de los Trece con Jacques Bedel, Luis Benedit, Alfredo Portillo y quien fuera años más tarde recordado director del MNBA, Jorge Glusberg.
Por aquellos años comienzan sus intervenciones urbanas, como la realizada en 1972 en la Plaza Roberto Arlt de Buenos Aires donde instala un horno popular para hacer pan como símbolo del ritual colectivo de dar alimentos. Ese año se conoce “Analogía IV”, una obra que inaugura una serie de instalaciones de carácter efímero de Grippo en las que aparecen la papa, el pan junto a mesas, sillas, platos y cubiertos.
En los 80 y 90 aparece la alquimia como tema de sus obras a través del empleo de materiales como plomo, mercurio y yeso para sus obras.
Grippo murió en Buenos Aires en febrero de 2002, en 2004 el MALBA presentó la primera retrospectiva de este artista singular a la que le sigue ahora este justo homenaje.
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