“El mundo del revés”
Para practicar filantropía en la ciudad de Neuquén no sólo pagás con la vida de tu hijo sino que además debés redoblar tus esfuerzos y pagar un canon mensual al municipio, o sea, “el mundo del revés”. Concejales y Ejecutivo quieren que les pagues a tus vecinos por ejercer el derecho a ser solidario cuando la comunidad no se ofendería si la municipalidad, ente administrador del Estado (la sociedad), ayudara a organizaciones sin fines de lucro a luchar para mejorar la calidad de vida de niños especiales y, si te ceden un terreno para la construcción de un hogar de día, no te dan la opción de compra: si construís y no abonás dicho canon en efectivo o con una contraprestación (que significa que empleados municipales penetren en la institución y hagan usufructo por tiempo indeterminado) tenés la amenaza de que el municipio se quede con el esfuerzo logrado. Cuando un matrimonio concibe el nacimiento de un niño y el médico se acerca y le informa que su hijo tiene una de las cinco enfermedades letales sin cura existente en el planeta y que el costo mensual es de entre 4.500 y 5.000 pesos, también expresa que es una enfermedad sólo para ricos y que el pobre está destinado a una vida muy corta en Neuquén. Uno en principio cree que es el único que vive esta situación desagradable y muy triste, más aún en la década del 80, cuando la medicación era obsoleta y pocos médicos estudiaban la fibrosis quística. Después uno, como creyente, da vuelta el pensamiento negativo y a través de la esperanza piensa que Dios le ha enviado un mensaje para que a través de su hijo ayude a otros niños en inferiores condiciones. La fibrosis quística es distinta en todos los niños que la padecen; sin embargo, en los países desarrollados estos niños superan los 45 años de vida a diferencia de lo que sucede en países como el nuestro, llamados del Tercer Mundo: el promedio de vida es de siete años. La causa principal, según la SAP, es la inanición, pero lo que tengo claro es que el gobierno es responsable de la salud de todos los niños, especiales o no. Aun así, si miles de padres pensaran como yo y pretendieran cambiar algo en éste, mi país maltratado, y tener una reserva especial, nada ni nadie debería interponerse; muy por el contrario, si le cubrimos las espaldas a los gobiernos municipal, provincial y nacional, ¿cómo el Deliberante, para renovar la tenencia de un terreno, quiere un canon con la amenaza de quitarnos lo que tanto nos costó? (Ordenanza 12557) ¿Cómo es que el gobierno pretende sacar tajada de la vida de estos niños o padres que luchamos en contra de una enfermedad letal? ¿Soy yo el que está equivocado cuando le cubre la espalda al gobierno de turno y encima éste lo castiga? Víctor Hugo M. Flori, DNI 11.776.774 Neuquén
Víctor Hugo M. Flori, DNI 11.776.774 Neuquén
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