El nuevo combate de las “técnicas”

Redacción

Por Redacción

LAURA HOJMAN (*)

En una suerte de diagnóstico preconcebido, un reciente foro nacional sobre enseñanza técnica y agrotécnica, que congregó a funcionarios, sindicalistas docentes y profesores de todo el país, expresó la preocupación y hasta cierto desaliento respecto del elevado índice de estudiantes que abandona el nivel y por quienes tras 14 años de escolaridad no egresan, al adeudar dos o tres materias, cuestión que se replica con algunas carreras universitarias en el marco de las ingenierías. Las escuelas técnicas continúan con una matrícula baja a nivel nacional; en la capital federal recién están actualizando un currículo de hace más de 50 años sin revisar, no logran que los estudiantes que llegan a los sextos años egresen y menos aún que empalmen con una carrera universitaria afín, es decir dentro de las ciencias duras y las ingenierías. La cartera educativa nacional, en el marco de tantos interrogantes sin respuestas, anticipó que estudia un convenio para que ese “pasaje” de quienes estudian la modalidad técnica a las carreras prioritarias sea más sencillo. Los docentes debatieron sobre la necesidad de unificar, a futuro, las estructuras de modalidades de cursada en ciclos diferentes con una duración de cinco o seis años, las nuevas tecnologías aplicadas a la educación técnico profesional y la formación profesional vinculada a la inserción en el mundo del trabajo. Las tribulaciones sobre el inexplicable flagelo de parte de muchos integrantes de la comunidad educativa apuntan a saber si el sistema argentino es permisivo y desalienta o si, por el contrario, exige demasiado y por ello también desalienta. Lo cierto en esta encerrona es que la enseñanza técnica continúa con mala prensa, con un 12% del estudiantado del país que se vuelca a esa modalidad y que tiene oferta laboral segura, pero que en forma casi solapada, al igual que el resto de la educación pública, sigue una histórica e invisible “selección” de sus estudiantes, cuando en otros países existen –para bien o para mal– reglas más claras como los exámenes de admisión o de egreso. Para el ministro de Educación nacional, Alberto Sileoni, “hasta hace muy poco tiempo nos reuníamos para salvar la modalidad y hoy nos juntamos para seguir adelante”, y acota: “Vinimos a discutir cómo hacer para que todos los chicos que ingresan también egresen: hay 60.000 jóvenes que terminan el secundario pero que no se reciben porque dejan pendientes tres o cuatro materias por rendir”. En las escuelas técnicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sólo cuatro de cada diez alumnos que inician en esa modalidad completan su formación, planteó el ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, en rueda de prensa, en el marco del flagelo de la dilución de la matrícula escolar de las técnicas. Las estadísticas de egreso en la educación técnica capitalina indican en los últimos años que, de cada diez alumnos que inician primer año, cuatro terminan, dos abandonan la escuela y los otros cuatro migran a otra modalidad. El secretario general de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica, seccional Capital, Héctor Cova, dice que en el Foro “los maestros discutieron sobre la necesidad de realizar cambios en los contenidos y actualizar planes, en algunas provincias persisten planes del año 62”. “Somos los responsables de darles a los chicos el conocimiento para defenderse y destacarse en el mundo del trabajo”, asevera Cova y acota: “Por eso hoy renovamos nuestro compromiso de seguir luchando por la educación técnica”. Por su parte, el subsecretario de Políticas Educativas y Carrera Docente, Alejandro Finocchiaro, señala que el alumno debe ser el eje de las políticas educativas y que es necesario superar “la tragedia” que significa para el país “que existan un millón de jóvenes ni-ni, es decir que ni estudian ni trabajan”. A pesar de la tradición de pertinencia que tienen docentes, directivos y estudiantes de las técnicas, esas escuelas “tienen pocos alumnos y alta deserción”, según algunos pedagogos, cuando comparan que Chile tiene en esa modalidad al 50% de la totalidad de los jóvenes que estudian. Aunque es lejano el “combate” que dieron las escuelas técnicas en los años 90 para impedir su absorción por el último tramo del entonces polimodal como un simple TTP (trayecto técnico profesional), del que muchas salieron malheridas o casi extinguidas, hoy los Ministerios de Educación de la Ciudad y de Nación, junto a los sindicalistas de AMET Capital, pusieron en la mesa la nueva cara de la lucha en el foro ante unos 2.000 docentes de escuelas tecnológicas y agrícolas. (*) Periodista especializada en educación. DyN


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