El odio al islam agita fantasmas en Alemania

El gobierno dice que es un acotado caso regional.

Redacción

Por Redacción

AP

BERLÍN (DPA).- ¿Tiene Alemania un problema de xenofobia? El gobierno de Angela Merkel y personalidades de la cultura y el deporte se esforzaron ayer por asegurar que no, después de que la prensa de todo el mundo mostrara las imágenes de 18.000 personas marchando el lunes en Dresde contra la supuesta “islamización de Occidente”.

La primera marcha del año del cada vez más poderoso movimiento Pegida (acrónimo de “Europeos Patrióticos contra la Islamización de Occidente”) preocupó a los políticos alemanes no sólo por sumar un nuevo récord de participantes, sino también por el golpe a la imagen de un país siempre perseguido por la sombra de su pasado.

“Pegida no sólo perjudica a nuestro país. También proyecta una mala imagen de Alemania”, señaló el ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, al diario “Bild”. “Tenemos que dejar muy claro que los que salen a la calle son una pequeña minoría que hace mucho ruido”.

Con ese mensaje se presentó a la CNN estadounidense el ministro del Interior, Thomas de Maizière, que aclaró que Alemania es una “verdadera democracia” que aprendió la lección del nazismo. “No debemos sobrevalorarlo. Es un fenómeno regional”, añadió el ministro sobre un movimiento que sólo logró marchas masivas en Dresde. “Es menos de lo que ocurre en otros países europeos. Somos muy conscientes de lo que sucede y vamos a luchar contra cualquier tendencia de este tipo”, concluyó.

La nueva concentración de Pegida, un movimiento que reúne desde elementos de extrema derecha a gente de clase media, llama cada vez más la atención de la prensa mundial, que habló de un “brote de islamofobia” en Alemania. “Por primera vez desde la II Guerra Mundial, un movimiento populista logra fustigar en público a una minoría étnica ”, analizó el diario británico “The Guardian”. En España “El Mundo” apuntó que Pegida “está removiendo los más oscuros prejuicios racistas de la Alemania profunda”.

Otros medios se centraron en las contramanifestaciones que el mismo día reunieron decenas de miles de personas en Berlín, Stuttgart, Colonia, Münster y otras ciudades a favor de un país abierto y tolerante. Y 50 personalidades de la cultura, la política y el deporte que se pronunciaron ayer contra la islamofobia en el diario “Bild”.

“Alemania necesita inmigrantes. Y debemos tener corazón con los refugiados necesitados”, escribió el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble. “Fuimos campeones del mundo con muchos jugadores de origen inmigrante”, recordó el mánager de la selección de fútbol, Oliver Bierhoff.


AP

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