“El peronómetro”

Por Redacción

No es la primera vez que uno escucha que dentro del peronismo hay quienes dicen ser más peronistas que otros, y el haber nacido en una familia que justamente estuvo el 17 de octubre de 1945 en la Plaza de Mayo me da algo de experiencia y razón a mis dichos. Siempre he escuchado a los peronistas de aquella época enorgullecerse de haber estado ese día apoyando a su líder, y de allí en adelante cada uno levanta sus propias banderas de historia en este movimiento social y político. También he visto fotos firmadas por Perón y dedicadas a diferentes hombres, las cuales son mostradas a los compañeros para decir que el general tenía predilección por tal o cual persona o familia, porque si hay algo que destacaba al peronismo era la lealtad al compañero y al movimiento. Con el correr de los años y esta modernidad, que a veces me es muy difícil comprender, nacen nuevos peronistas, gente que a veces ni siquiera a leído la doctrina del Partido Justicialista, que no ha releído la posición de Perón frente a la deuda externa y a la ecología, la famosa tercera posición. Pero claro, la excusa para ellos es decir que los tiempos cambian y que si Perón viviese actuaría igual que ellos. Graso y groso error, Perón tenía la particularidad de ver 50 años adelante o más… Dijo en 1974: “(…) Si alguna vez llegase a haber otro golpe de Estado, el pueblo quedará tan derrotado que la vuelta constitucional servirá solamente para garantizar, con el voto popular, los intereses del imperialismo y de sus cipayos nativos”. Esta frase realmente se ha hecho realidad, y los cipayos también se disfrazan de peronistas, o sino que alguien desde el partido explique cómo pudo suceder lo de los 90. En menor grado, pero no por eso menos destacable, vemos por ejemplo en nuestra ciudad cómo dirigentes municipales de alto rango, cuyo carnet no tiene más de “3 años reales de vigencia”, cantar una marcha que ni siquiera saben qué significado tuvo y tiene para el pueblo trabajador, que por otra parte ha dado su vida en una lucha que lamentablemente está teñida de traiciones y más traiciones. Perón tuvo gran razón en el 74, las democracias que vinieron después de la dictadura han ido paulatinamente garantizando cada vez más los intereses extranjeros y exponiendo a cipayos que, por ejemplo, no han querido desde 1983 revisar el origen de la deuda externa que nos legó el proceso. Han profundizado la entrega de los recursos naturales mediante las leyes mineras de los 90 y ahora se preparan para llevar a cabo un ajuste brutal que pagará todo el pueblo argentino. La verdad, y aunque parezca muy antiguo, debo decir: ¡peronistas eran los de antes! Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche

Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche