El poder desgasta a Tabaré



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El poder no sólo corrompe. También desgasta con el paso del tiempo, de modo inexorable. Lo que es todo un tema, porque los políticos viven tratando de mantenerse en el poder, cuando lo obtienen. Cual sagrada obsesión. Este es, por ejemplo, el caso de Tabaré Vázquez, el moderado presidente uruguayo. Gobierna con una bien cuidada imagen de abuelo tranquilo, pero está enamorado del poder. Parece lo que es, un médico de pueblo, pero siempre actúa con ambiciones políticas renovadas.

En su nueva resurrección en la presidencia de Uruguay, Tabaré Vázquez está perdiendo visiblemente apoyo popular. Un 21% de los orientales cree que su gestión es mala.

Y un 18% adicional no titubea un solo instante en calificarla de muy mala.

Esto es casi inevitable, desde que siendo un hombre de izquierda, gobierna en un país donde las visiones del centro del espectro político tienen seguidores numerosos.

Y Vázquez no es, ciertamente, una persona de centro.

Un 31% de los uruguayos cree, por su parte, que su gestión presidencial no es ni buena, ni mala. Para ellos es tan sólo tibia y mediocre, quizás, pero bastante razonable, además. Y hablamos de casi la tercera parte de los uruguayos.

Un 27%, en cambio, se manifiesta a favor de la política desarrollada por el gobierno actual. Endosándola, sin retaceos. Más de la cuarta parte de la población, entonces.

La queja más importante contra la actual administración uruguaya tiene que ver, como sucede en general en América Latina, con el notable -y constante- aumento de la inseguridad personal.

Particularmente en los centros urbanos, donde el delito, desgraciadamente, ha crecido muy significativamente. No obstante, el tema, por serio que es, no parecería estar en el centro mismo de las preocupaciones cotidianas del actual presidente oriental.

Por esto, lejos de mejorar, la seguridad personal empeora. Una pena, muy especialmente para un país donde el turismo es una fuente bien importante de ingresos.

(*) Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.


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