El “Rey Giorgio” deja la presidencia de Italia

Incierto futuro para Renzi. Pide una “figura sabia”.

Por Redacción

AP

A punto de cumplir 90 años, Napolitano dijo estar “contento de regresar” a su casa.

ROMA.- El presidente italiano Giorgio Napolitano renunció ayer a su cargo tras haber garantizado por casi un decenio la estabilidad política en Italia, con lo que se abre una fase incierta de pugnas por su sucesor. La carta de renuncia fue presentada a la presidenta de la Cámara de Diputados, Laura Boldrini, quien convocó para el 29 de enero una asamblea conjunta con el Senado y los representantes de 20 regiones con el fin de iniciar la elección de su sucesor. El Parlamento italiano, cumplirá el plazo de quince días previstos para elegir al sucesor de Napolitano, quien renunció anticipadamente al cargo por razones de edad. Napolitano, que este año cumple 90 años, había anunciado su decisión en un mensaje a la nación por el fin de año. El cargo será ocupado en forma transitoria por el presidente del Senado, Pietro Grasso. La elección del sucesor de Napolitano se anuncia difícil ya que la derecha y la izquierda no han logrado al parecer ponerse de acuerdo hasta ahora sobre un candidato de consenso. El candidato al cargo más importante y estable del país, con mandato de siete años, es tradicionalmente una personalidad por encima de los partidos y una figura que garantiza el equilibrio de la vida política, ya que es la única persona con derecho a disolver el Parlamento y a convocar elecciones legislativas anticipadas. “Se trata de una fase delicada y difícil” para Italia, reconoció Renzi, quien delineó las características del futuro jefe de Estado: “Debe ser un árbitro equilibrado y sabio”, dijo. Estas votaciones resultan además particularmente delicadas y obligan al primer ministro Renzi a medir su fuerza política. Entre los nombres que suenan para relevarlo figuran Carlo Padoan, ministro de Economía, Roberto Pinotti, ministra de Defensa y el exalcalde de Roma, Walter Veltroni. El nombre de Romano Prodi, dos veces jefe de gobierno y expresidente de la Comisión Europea, fue propuesto por algunos sectores del Partido Democrático, pese a la humillante derrota del 2013, por la traición de 101 parlamentarios de su propio partido. Napolitano, el “Rey Giorgio” llegó por primera vez a la presidencia en 2006 y siguió en el cargo por “responsabilidad” hacia el país. El veterano militante antifascista, que fue dirigente del otrora poderoso Partido Comunista Italiano, amigo del poeta chileno Pablo Neruda, cuando se exilió en la isla de Capri y en Nápoles, cumple así su deseo de retirarse a una vida tranquila. “Estoy contento de regresar a mi casa. Aquí todo es bello, pero me siento como en una cárcel”, confesó la víspera a una chica que lo esperaba a la entrada de la sede de la presidencia, el famoso Palacio del Quirinale. El artífice del giro hacia la socialdemocracia del comunismo italiano en la década del 90, ha sido también clave para capotear la crisis que se desató del 2011 cuando los mercados financieros pusieron al borde del abismo la economía de Italia al lograr con habilidad la compleja renuncia del magnate Silvio Berlusconi, sacudido por los escándalos y el descrédito y garantizar un gobierno técnico. El primer hombre político procedente del comunismo que accedió a la jefatura del Estado, fue en 1996 el primer “exrojo” en acceder al puesto de ministro del Interior en el primer Gobierno de Romano Prodi. Durante la Guerra Fría fue también el único responsable comunista en ser invitado por las universidades estadounidenses, cuando el veto reinaba para los intelectuales de su partido. (AFP)