El socialista Sánchez la tiene cuesta arriba en España
MADRID (AP).- El líder de los socialistas españoles, Pedro Sánchez, prometió ayer reducir el desempleo, dar marcha atrás a las reformas laborales del plan de austeridad y emprender una campaña contra la corrupción, si la mayoría de los diputados respaldan su propuesta para formar un nuevo gobierno. Pero Sánchez enfrenta una batalla cuesta arriba debido a la falta de apoyo de otros partidos, lo que indica que no tendrá éxito pese a que los votantes españoles consideran que los temas que ha puesto de relieve son los más importantes. El partido de Sánchez, el PSOE, quedó en segundo lugar en las elecciones del 20 de diciembre, en las cuales los votantes, enfadados con el status quo político, trastocaron el tradicional sistema bipartidista al dar un sólido apoyo a dos nuevos partidos: el izquierdista Podemos y el proempresarial Ciudadanos. El Partido Popular, que gobernó el país de 2011 a 2015, obtuvo la mayor cantidad de escaños, pero no consiguió la mayoría parlamentaria y declinó intentar formar gobierno . Los socialistas consiguieron 90 escaños y cuentan con el apoyo de Ciudadanos, que ganó 40 representantes, pero la coalición está lejos de los 176 diputados que se necesitan para ganar la votación de hoy que apruebe un gobierno. El Partido Popular, con 123 escaños, y Podemos, con 69, votarán en su contra. Los otros 28 asientos están divididos entre partidos más pequeños. Dado que se prevé que Sánchez pierda la votación de hoy, se esperan intensas negociaciones antes de la votación del viernes, que tiene diferentes reglas. Ese día, Sánchez debe recibir más votos a favor que en contra, lo que permitiría a partidos abstenerse y permitir que ascienda al poder. Si no, podría convocarse a elecciones para el 26 de junio.
MADRID (AP).- El líder de los socialistas españoles, Pedro Sánchez, prometió ayer reducir el desempleo, dar marcha atrás a las reformas laborales del plan de austeridad y emprender una campaña contra la corrupción, si la mayoría de los diputados respaldan su propuesta para formar un nuevo gobierno. Pero Sánchez enfrenta una batalla cuesta arriba debido a la falta de apoyo de otros partidos, lo que indica que no tendrá éxito pese a que los votantes españoles consideran que los temas que ha puesto de relieve son los más importantes. El partido de Sánchez, el PSOE, quedó en segundo lugar en las elecciones del 20 de diciembre, en las cuales los votantes, enfadados con el status quo político, trastocaron el tradicional sistema bipartidista al dar un sólido apoyo a dos nuevos partidos: el izquierdista Podemos y el proempresarial Ciudadanos. El Partido Popular, que gobernó el país de 2011 a 2015, obtuvo la mayor cantidad de escaños, pero no consiguió la mayoría parlamentaria y declinó intentar formar gobierno . Los socialistas consiguieron 90 escaños y cuentan con el apoyo de Ciudadanos, que ganó 40 representantes, pero la coalición está lejos de los 176 diputados que se necesitan para ganar la votación de hoy que apruebe un gobierno. El Partido Popular, con 123 escaños, y Podemos, con 69, votarán en su contra. Los otros 28 asientos están divididos entre partidos más pequeños. Dado que se prevé que Sánchez pierda la votación de hoy, se esperan intensas negociaciones antes de la votación del viernes, que tiene diferentes reglas. Ese día, Sánchez debe recibir más votos a favor que en contra, lo que permitiría a partidos abstenerse y permitir que ascienda al poder. Si no, podría convocarse a elecciones para el 26 de junio.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora