El STJ confirmó las cinco condenas por el caso Balladini
Prisión en suspenso para todos los efectivos acusados de vejaciones
Los uniformados fueron hallados culpables y se les aplicó una pena de dos años de prisión en suspenso y el doble de inhabilitación.
CIPOLLETTI (AC).- Antes de terminar el año judicial, el 21 de diciembre de 2015, el Superior Tribunal de Justicia (STJ) rechazó las casaciones que interpusieron los defensores y confirmó las condenas a los policías imputados en el polémico caso Balladini. Los cinco acusados participaron de un procedimiento en 2005 que terminó con la detención del joven Ariel, hijo de Alberto Balladini entonces presidente del máximo tribunal de la Justicia de Río Negro. En noviembre de 2014 el tribunal de la Cámara Primera de Cipolletti convalidó la hipótesis de la Fiscalía y le aplicó dos años de prisión en suspenso y el doble de inhabilitación a todos los policías. Carlos Ojeda, Javier Martín, Oscar Williams, Gabriel Sáez y Cristian Riquelme fueron condenados por el delito de “vejaciones agravadas por el uso de violencia”. Los defensores Gustavo Lucero, que en el juicio asistió a tres de los suboficiales, y el abogado estatal Juan Pablo Piombo manifestaron su desacuerdo con la sentencia e interpusieron casaciones. Aseguraron que “no existió tal golpiza sino que fueron sólo forcejeos con los imputados”. La causa demoró casi diez años en llegar a juicio y en más de una oportunidad el tema generó polémica. El hecho ocurrió en la madrugada del 2 de octubre de 2005. Esa noche, Ariel Balladini no quiso pasar por el detector de metales que tenían en el boliche de la Ruta 22 en Cipolletti y entonces el personal de seguridad le negó el ingreso. El joven abogado se cruzó al destacamento policial y convocó a policías de la Comisaría Cuarta. Pero después discutió con ellos y se lo llevaron detenido por una contravención. Terminó alojado en un calabozo de la unidad policial hasta que llegó su padre, que en ese momento ejercía la presidencia del STJ, habló con el comisario José Dutra y lo retiró. Antes, el médico policial constató 15 lesiones. Ariel Balladini dijo en el juicio que no lo golpearon durante el traslado, pero aseguró haber recibido patadas en el piso dentro y fuera del calabozo. Cuando el juez del STJ llegó a la Comisaría Cuarta uno de los imputados le impidió el ingreso al sector de calabozos. Entonces apareció el jefe de la unidad y Balladini se entrevistó con Dutra. Fue en esas circunstancias que su hijo fue trasladado a una oficina, en donde supuestamente se iban a realizar los trámites de rigor. Pero tanto Balladini padre como el hijo y el propio comisario Dutra terminaron involucrados en un forcejeo y todos cayeron al piso. Los testigos dijeron que fue un revuelo. Finalmente, el abogado se retiró de la unidad y no hubo ninguna constancia de las actuaciones.
Los uniformados fueron hallados culpables y se les aplicó una pena de dos años de prisión en suspenso y el doble de inhabilitación.
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