El vaso medio lleno o medio vacío



Hace 23 años que vivo en Bariloche. Pienso por mí mismo, digo lo que pienso, hago lo que quiero... ¡soy un privilegiado!

En estos 23 años han pasado más de cinco intendentes electos y soy parte de este pueblo, que lentamente me dio su aprobación como ciudadano de Bariloche, y lo cual agradezco con toda mi alma porque elegimos con mi familia estar aquí.

Durante estos 23 años he visto cómo procedían los gobiernos municipales, provinciales y nacionales, y he podido entender que una cosa es la marca Bariloche y otra muy diferente cómo nos tienen en cuenta desde otros estrados de poder. Desde los empresarios hasta los gobiernos municipales, provinciales y nacionales, todos hablan de las bellezas de nuestro entorno, pero muy poco han hecho para que tengamos una ciudad más justa, más equitativa, menos conflictiva.

Ustedes, señores gobernantes, empresarios, han demostrado una cosa con la palabra y otra muy diferente en los hechos.

Nuestra ciudad adolece de recursos, de infraestructura, calles, cloacas, alumbrado, de seguridad social, trabajo genuino y sustentable, pero nos siguen diciendo que somos tan “lindos” que parece que con ese piropo debemos conformarnos. Estoy harto de tanta hipocresía: o nos ponemos los pantalones largos o que el último apague la luz.

Bariloche necesita y merece un tratamiento diferencial en cuanto al apoyo de la Provincia y Nación, por todos los años en los cuales nos dieron la nada misma y nos sacaron todo lo que podían.

Un simple ejemplo nos dice que antes cobrábamos las patentes de auto aquí y esos recursos quedaban en la ciudad. Antes teníamos el valor del combustible diferencial y estuvimos luego más de 15 años sin poder tener esta excepción.

No me voy a meter en cuestiones ideológicas, porque seguramente no se podría avanzar con muchas “peticiones” que en realidad significan reparación histórica.

Por muchos años se nos abandonó, nos mandaron migajas del Estado provincial y nacional, y es hora de hablar de este tema de forma adulta, sin insultos, sin chicanas. Pero hablemos de ello, porque nuestra ciudad aportó miles de millones en impuestos para que otras zonas se mantengan, y ahora necesitamos que exista un reconocimiento, no de palabra sino con hechos reales.

Jorge L. Fernández Avello

DNI 12.862.056


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