Elegancia chic, en plena cordillera
La Estancia Peuma Hue, en Parque Nacional Nahuel Huapi, exhibe tanto glamour como confort con estilo patagónico.
FOTOS: Francisco Bedeschi Estancia Peuma Hue –“Lugar de los Sueños” en lenguaje mapuche– con todo el atractivo de una estancia en la Patagonia y la ventaja de estar a sólo 20 minutos al sur de Bariloche, ofrece la belleza de su entorno natural dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi y alojamiento de lujo con una amplia oferta de actividades y una cocina incomparable: gourmet, deliciosa, saludable, basada en su huerta orgánica y en productos caseros. El paisaje es impactante hacia donde uno mire: paredes escarpadas de granito, cerros bajos de plegamientos antiguos, la tranquilidad serena del lago y el valle de la Divisoria de Aguas. Ofrece todas las posibilidades de efectuar actividades al aire libre y de montaña dentro de la propiedad misma. Su excelente ubicación permite visitar otros puntos de interés y parques nacionales cercanos. Hace 13 años, estos pioneros se encontraron con una tierra abandonada, fuertemente depredada y tomada por rosa mosqueta. Su primera meta fue recuperar, preservar y mantener los bosques prístinos de su lugar y construir en consonancia con el ambiente, generando el menor impacto posible en una tierra considerada por ellos sagrada. A partir de su presencia, se lograron controlar especies invasoras, recuperar bosque nativo que vuelve con fuerza y belleza y cada año hay más especies y número de aves que visitan. Así fue como iniciaron con el estudio de Bariloche Tiburcio Begué y Asociados los proyectos de cada uno de los varios edificios que integran el Complejo y que fueron construyendo de a poco, año a año, en su carpintería. Dos de sus casas ofrecen habitaciones independientes con baño en suite e increíbles vistas hacia el lago. Otras dos son cabañas para una pareja o familia, una junto a un arroyo y la otra sobre la ladera del Catedral Sur y mirando la lago. El resto de los edificios son el alojamiento para todo el equipo que integra Peuma Hue, su Templo Ecuménico, su salón de usos múltiples, su carpintería y galpón y edificios que sirven a la infraestructura que el complejo necesita para brindar sus servicios. La mayoría de las construcciones se encuentran en el valle de la Divisoria a 800 msnm, atravesados por un arroyo de desove de trucha que desemboca en el lago; la Cabaña de la Montaña y el Templo Ecuménico están sobre la ladera de la montaña. Todas las casas se diseñaron aprovechando al máximo las vistas alrededor. Para el lado que uno mire, el paisaje es imponente: sea hacia el lago, hacia la escarpada ladera del Catedral Sur, hacia el plegamiento del Ventana o la Divisoria. Amplios ventanales garantizan vistas espectaculares desde cualquier interior o exterior en el que se encuentre. Los nobles materiales utilizados en la construcción: madera y troncos (predominantemente ciprés) obtenida de plantaciones sustentables y piedra del lugar, son la base de las acogedoras casas. Casi todo el trabajo de construcción y decoración se hizo en su propia carpintería. Para sus muebles, se aprovecharon viejas maderas recicladas y artículos antiguos de remates varios, logrando ambientes sumamente acogedores y de buen gusto. Amplios ventanales con paneles térmicos logran una mejor aislación para la conservación de la energía. La combinación de una elegancia rústica, refinamiento y buen gusto hace que cada visitante se sienta acogido en un hogar donde la estética se da de la mano con la calidez, sólo superada por la calidez del grupo humano –y animal– que le da la bienvenida. La calidad y pureza del agua, periódicamente testeada, excede los mejores estándares comerciales. Proviene de la montaña y se toma de profundas napas subterráneas asegurando así los procesos naturales de filtración y mineralización. Otros lugares para visitar y participar en sus actividades, incluyen el establo y su corral, el salón de usos múltiples con increíbles ventanales al pico D’Agostini y al lago, su carpintería, la huerta orgánica y los cuadros de fruta fina y flores y su vivero. Mención especial tiene el Templo. Si bien también fue diseñado por Tiburcio Begué, la dueña dice que fue construido con manos de Ángeles, por la perfecta acústica con la que resultó. Utilizado para sendos propósitos, las vistas al pico D’Agostini por su techo vidriado y de todo el bosque alrededor por sus enormes ventanales, se unen a una acústica difícil de describir; música y Naturaleza elevan al espíritu a sus más refinadas vibraciones. Es el lugar donde se realizan conciertos de música en vivo durante cocktails iluminados por velas, clases de yoga, meditación, reuniones significativas, celebraciones, casamientos o cualquier evento significativo que llegue al alma. Peuma Hue es difícil de definir ya que apunta a integrar todos los niveles de una experiencia; uniendo lo personal con todo lo que nos rodea; ofreciendo la mejor calidad de servicio en cada nivel. La experiencia de Peuma Hue va más allá de lo edilicio y del mismo paisaje que los rodea, majestuoso como es. Comienza con una sonrisa genuina de quien ama compartir lo que ama con quien lo logre disfrutar. Se refuerza con el alegre meneo de colas de sus “guías oficiales” de trekking: dos golden retrievers acostumbrados a salir con todos los huéspedes en sus caminatas. Se sigue reforzando cuando todos los caballos –todos los animales están libres en Peuma Hue y conviven en armonía– se acercan para buscar manzanas en sus bolsillos. Y el border collie los va guiando y juntando a la vez de acompañar las cabalgatas con su querida dueña, la “encantadora” de caballos y guía de cabalgatas de la Estancia, Chris Barrett, conocida por su amor y conexión con los animales. Y si tiene suerte, no sólo lo acompañarán los perros en sus caminatas, algunos tuvieron la suerte de tener sus ovejas acompañándolos también. Y sendos gatitos lo saludarán cuando se prepara para las cabalgatas y las gallinas corretearán a su alrededor. No conozco nada más parecido a un paraíso para animales y personas. Mención especial se le debe a la chef Manuela Luna y su equipo, que asombra cada día con sus exquisitos manjares. Toda la cocina en Peuma Hue es casera, saludable, balanceada y gourmet. Ningún detalle se les escapa; acompañada por riquísimos vinos patagónicos es un regalo para todos los sentidos. La huerta es atendida por todo el equipo de cocina en coordinación con el “pequeño Buda” Samuel Torres, quien es el responsable de haber transformado un lugar depredado y tomado por mosqueta en un vergel de belleza y bosque nativo. Y las experiencias no terminan allí. Dispuestos a hacer una pequeña diferencia, a darle a cada uno lo que busca y a abrir nuevas experiencias, las clases de yoga o tai chi, los masajes, meditación, clases de cocina, retiros y talleres, retiros corporativos, cumpleaños, celebraciones o eventos de día son algunas de las tantas oportunidades de disfrute que Peuma Hue ofrece. Sólo hace falta pedirlo. Primeros en popularidad entre todos los hoteles de Bariloche para el foro de viajeros Trip Advisor, Estancia Peuma Hue fue mencionada y galardonada en múltiples ocasiones por la prensa –nacional e internacional– y tiene testimonios que así lo ratifican. PRODUCCIÓN: Horacio Lara hlara@rionegro.com.ar
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