La voz de los que llegan

En Choele Choel crearon un espacio que se llama “Mi lugar en el mundo”, donde una vez al mes se encuentran vecinos en la biblioteca popular “Dr. Nicolás Avellaneda” para escuchar a un inmigrante que eligió esta zona para empezar de nuevo su vida.

En un mundo cada vez más volátil, incierto, ambiguo y complejo se está dando lo que algunos especialistas en bienestar llaman “la revolución de las emociones”.


Hay un querer volver a lo esencial de la vida en esta postpandemia, afirma Andy Stalman, el argentino cazatendencias más famoso en el mundo. “La gente habla todo el tiempo de verse, de tener cercanía, de restablecer el contacto social”, comenta. Y trae a cuento de este presente un poco la historia nuestra. “Nuestros abuelos tuvieron que bloquear sus emociones por lo que les tocó vivir: guerras, inmigraciones dificilísimas, cruzar el mundo, cambiar de idioma, empezar de nuevo”, expresa. Empezar de nuevo, esa es la cuestión. “Para ello tuvieron que enterrar sus emociones, no les quedaba otra”.

Hoy, nosotros tenemos la obligación de mantener la llama emocional encendida y transmitirles a las generaciones venideras esa esperanza de que siempre se puede empezar de nuevo. De esto va “la revolución de las emociones” que en buena medida se vive también en Choele Choel.

En esta ciudad del Valle Medio rionegrino crearon un espacio este año que se llama “Mi lugar en el mundo”, donde una vez al mes se encuentran vecinos en la biblioteca popular “Dr. Nicolás Avellaneda” para escuchar a un inmigrante que eligió esta zona para empezar de nuevo su vida.

Ya van por el cuarto programa del ciclo y días atrás fue el último que fue para lagrimear todo el tiempo. Esta vez se sumaron al evento alumnas y alumnos de la Escuela Rural N° 77 de Paso Piedra, quienes junto con los docentes de tercero y cuarto grado homenajearon a Ifeanyi Chukwu Innocent Nnodimele, un desdenciente del pueblo Igbo que habitan en el sureste del actual Nigeria, un país que estuvo en el mapa de 1967 a 1970 con el nombre de Biafra.

Antes de la charla, los alumnos entrevistaron a Ifeanyi para conocer más acerca de su vida y sus costumbres.


“Hay conflictos bélicos civiles que hasta el día de hoy siguen impactando a parte de la población mundial. Esto ha llevado a que sus habitantes emigren a otros puntos del planeta con el fin de estar a salvo y continuar así con sus costumbres, idiomas y origen. Algunos son más visibles que otros. Pero la realidad es que hasta el día de hoy en el continente africano se suceden continuos enfrentamientos armados en estados multinacionales como es la actual Nigeria, país dividido en tres grandes regiones muy disímiles entre sí por su predominio poblacional como hausa en el norte, yoruba en el oeste e igbo en el sudeste”, ilustra Rodrigo Stoessel, alma mater de este ciclo de encuentros.

“La guerra civil de Biafra copó las portadas de los diarios y las primeras transmisiones internacionales mostrando a niñas y niños con el vientre hinchado y sus extremidades escuálidas, hambruna y una crisis humanitaria que no se veía desde la Segunda Guerra Mundial. La guerra secesionista ocurrió entre 1967 y 1970 cuando los biafreños intentaron darle forma a la República de Nigeria luego de que los británicos unificaran estas tres naciones en una, sin considerar que en ellas se hablan alrededor de 500 lenguas distintas y se profesan religiones tanto indígenas de Nigeria como así también la musulmana, la protestante, el catolicismo y otras denominaciones cristianas”, agrega para situarnos mejor en la historia del homenajeado.

Cuenta Stoessel que tras anunciar que el invitado del programa “Mi Lugar en el Mundo” era alguien proveniente de un país que hoy no está en los planisferios, docentes de la Escuela Rural N° 77 se interesaron en tratar el tema en el aula desde su geografía y población hasta los símbolos patrios como la bandera y el himno que llevan el nombre de “Tierra del Sol naciente”.

En la participación, emocionaron al público, al invitado y también a Nwogbo Udochukwu Prince, referente de la comunidad Igbo en Argentina y coordinador de los inmigrantes de Biafra en nuestro país, quienes se vieron entusiasmados al ver en la pantalla los trabajos escolares que los estudiantes habían hecho en el aula, desde un collage en el que representaron al mapamundi en modo rompecabezas con la pieza faltante que llevaba los colores de la bandera biafreña hasta un símbolo de paz con deseos que ellos mismos escribireron con los colores rojo, negro, verde y el amarillo del sol que lleva la bandera de Biafra.

Tampoco faltaron los acordes del himno interpretado por el Taller de Banda de la escuela, dirigidos por el profesor Paul Juarez.

Las convocatorias suelen ser muy concurridas.


Anterior al evento, los alumnos entrevistaron a Ifeanyi para conocer más acerca de su vida y sus costumbres. “Queríamos saber qué siente una persona a la que le han quitado todo y lucha hoy por recuperar su nación, su himno y ver nuevamente flamear su bandera en su tierra para así poder volver con su familia a la que tuvo que abandonar en su adolescencia, dadas los continuos enfrentamientos que allí se daban”, comentaron los alumnos.

Durante la presentación en “Mi lugar en el mundo”, que comenzó al ritmo del candombe, Ifeanyi recibió de regalo todo lo que los alumnos de la Escuela Primaria 77 habían preparado junto con sus docentes Jessi Flores, Lorena Raimundo y Mauricio Correa. La directora Olga Viviana Stahl y la vicedirectora Claudia Marcela Zalazar le entregaron un mate típico argentino con las banderas de Biafra y Argentina; miembros de la Asociación Amigos del Museo Histórico Regional Choele Choel y la Dirección de Cultura le dieron una bandera de su país, un billete original de 5 Shillings – moneda oficial que circuló cuando Biafra fue república – y productos regionales.

Ya finalizando el evento, Ifeanyi, a su modo y como pudo, agradeció a todos el intenso momento vivido convencido, una vez más, de que “no podemos cambiar el mundo pero sí nuestro corazón. Y es así como cambia el mundo”.


Cómo es el ciclo que organiza el Museo



“Mi lugar en el mundo” es un ciclo de encuentro organizado por la Asociación Amigos del Museo Histórico Regional de Choele Choel, la Biblioteca Popular “Dr. Nicolás Avellaneda” y la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Choele Choel. La coordina y presenta Rodrigo Stoessel.

Esta propuesta se describe como “un encuentro esencialmente humano” donde los invitados y el público viven una experiencia emotiva que los mantiene atentos durante todo el transcurso del mismo, quedando inspirados por querer saber más acerca de sus ancestros y de las culturas que identifica a cada colectividad que forma parte de la comunidad de Valle Medio.

Las colectividades ucraniana, libanesa y boliviana ya fueron homenajeadas en estos eventos mensuales.


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En un mundo cada vez más volátil, incierto, ambiguo y complejo se está dando lo que algunos especialistas en bienestar llaman “la revolución de las emociones”.

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