En la cordillera se paga caro el derroche de gas

Experto dice que se puede reducir el consumo un 50%.



SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La ausencia de políticas de Estado que fomenten el ahorro inteligente de energía y el precio subsidiado del gas favorecen en el consumo desmedido tanto en Bariloche como en gran parte de la Patagonia. El investigador del Conicet, Alejandro González, advirtió que existe un “consumo excesivo de energía en calefacción” que se podría revertir con la incorporación de tecnología accesible para mejorar la eficiencia térmica de las viviendas y educación para mejorar las prácticas de uso. “Este consumo innecesario tiene consecuencias ambientales gravísimas”, aseguró. González destacó que el dispendio de energía, que se registra por igual en casas lujosas como en viviendas más precarias, impuso un perjuicio no deseado a familias de escasos recursos que sufrieron el aumento de la tarifa de gas establecido para altos consumos. “Hay casas de los barrios que tienen consumos altísimos por falta de aislación y quedaron encuadradas dentro de la categoría R3, alcanzada por el aumento”, indicó. El investigador señaló que la temperatura media anual en Bariloche es de 8°C y que la mayor preocupación para tener una casa cálida es en general proveerse de una cantidad adecuada de energía. Una casa tipo ronda los 100 m2 cubiertos, alberga un mínimo de tres personas y consume un promedio de 4.800 m3/año de gas (equivalente a 48.000 kWh/año) y 2.200 kWh/año de electricidad, muy por encima de los estándares internacionales de consumo energético. En la charla brindada el sábado pasado en el CRUB, González explicó que “con un buen comportamiento de uso se podría ahorrar hasta un 10% de la energía que se utiliza para calefaccionar una casa, mientras que una aislación térmica moderada conduce a reducciones de consumo que pueden superar el 50% del gasto actual”. Los planes de ahorro lanzados a nivel nacional están orientados a la reducción del consumo eléctrico en iluminación, lo que a duras penas representa un 2% del consumo eléctrico domiciliario. La baja incidencia de estas medidas en el uso racional de la energía se reduce aún más si se comparan con el dispendio de gas para calefacción que se registra en Bariloche y la región. A modo de ejemplo, González indicó que la reducción en el consumo de gas mediante la “rehabilitación tecnológica de la vivienda” equivaldría en la zona fría a “usar un automóvil entre 20.000 y 30.000 km/año”. En Bariloche el 84% de las viviendas se calefaccionan con más de tres estufas de tiro balanceado y en su mayoría carecen de aislación adecuada en techos paredes y vidrios, sin importar el estándar edilicio. Las viviendas convencionales con mala aislación necesitan unas 10.000 kcal/h consumo que podría reducirse a 4.000 kcal/h con una aislación moderada. El investigador aseguró que se puede hacer una aislación moderada a bajo costo, con materiales y técnicas accesibles.

La falta de aislación lleva a consumir más y muchos usuarios quedaron dentro de la categoría R3, alcanzada por los últimos aumentos.

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