En la región, muchos viajarán cientos de kilómetros para participar del comicio

Por Redacción

Casi diez mil bolivianos residentes en la región seguirán de cerca las alternativas del plebiscito que definirá si el presidente Evo Morales podrá postularse o no a un nuevo mandato en el 2020, aunque sólo una pequeña minoría, poco menos de 500, podrá ejercer su derecho ciudadano en las oficinas consulares ubicadas en Viedma. El voto voluntario, razones económicas y las largas distancias que deben recorrerse tanto para inscribirse como electores como para participar atentan contra una afluencia más masiva.

Pese a todo, el vicecónsul del Estado Plurinacional de Bolivia en Viedma, Guido González Paz, señaló a “Debates” que existe un fuerte interés en la comunidad boliviana por el acto eleccionario, dado el fuerte vínculo que mantiene la gran mayoría de ellos con su país de origen y el apoyo a las políticas que ha implementado en esta década el gobierno de Morales, especialmente hacia el sector campesino, origen mayoritario de los emigrados a la Argentina.

–¿Cuántos residentes bolivianos se calcula que hay actualmente en Río Negro y Neuquén y qué grado de participación tendrán en estos comicios?

–Se estima que hay unos 9.400, unos 5.800 en Río Negro, concentrados en su mayoría en el Alto Valle y en Valle Inferior, y el resto (unos 3.600) en Neuquén. El tema es que esta cifra incluye a muchos menores de 18 años, que no son electores, y además, según nuestra legislación electoral, el voto del ciudadano boliviano en el extranjero no es obligatorio, es optativo, y con la peculiaridad de que deben estar empadronados en la embajada o consulado más cercano a su lugar de residencia. En nuestro caso, tenemos empadronados a unos 440 electores, la gran mayoría de Río Negro, pero también de Neuquén, Centenario y de otras localidades patagónicas.

–¿Qué otros factores condicionan este voto en el extranjero?

–Están también las grandes distancias aquí en la Patagonia, que complican trasladarse e incluso acceder a la información, porque el ciudadano vive generalmente en las zonas rurales, en chacras, por lo que le es difícil llegar a información específica sobre este tema.

–¿Habrá un operativo específico este fin de semana para el comicio?

–Por supuesto, las mesas se abrirán en el consulado a las 8 de la mañana, en horario continuo hasta las cuatro de la tarde, porque son ocho horas de votación; pero si hay gente en la fila a esa hora por supuesto puede extenderse, como prevé la normativa legal.

–Más allá de que es una participación simbólica, ya que no alteraría ningún resultado, ¿hay interés dentro de la comunidad boliviana regional de participar en estas elecciones?

–El voto en el extranjero para nosotros es importante. Primero, por el derecho de todos los bolivianos, incluso quienes viven en el exterior, de definir el rumbo del país. Con esto se afirma la participación ciudadana, con el objetivo de pasar de una democracia representativa a una participativa. En este referéndum, el ciudadano boliviano expresará su deseo de reformar o no la Constitución. Muchos compatriotas se han acercado, compatriotas de Puerto Madryn, Neuquén, Bahía Blanca, a preguntar cuándo es la elección. Y vienen, porque a pesar de lo simbólico de la elección aquí, vienen porque implica el ejercicio pleno de su ciudadanía. Se organizan entre ellos, porque nosotros cobijamos la votación, la organización del acto es del Tribunal Supremo Electoral, ellos realizan el operativo, nosotros somos facilitadores del proceso eleccionario. Una funcionaria del tribunal controla desde la apertura del empadronamiento hasta el cierre del acto electoral. La conciencia cívica del ciudadano boliviano es muy fuerte.

–¿A qué lo atribuye?

–Estos últimos diez años la presencia estatal en la vida de la gente ha sido muy fuerte, y hace que nuestro connacionales estén muy imbuidos del tema de participar. La motivación de ver que contribuyen desde la distancia a los destinos del país hace que gasten sus propios recursos en transporte, pierdan un día de trabajo, para venir a votar. Hemos tenido gente que alquiló un colectivo desde Madryn, por ejemplo, en el comicio anterior.

–¿Qué sector social es el que más participa?

–En general, todos. La mayoría de los residentes bolivianos en la Patagonia son productores, ya sea hortícolas o ladrilleros, aunque también hay una importante cantidad que son constructores, albañiles. La mayoría de este sector es el que participa de la elección, aunque también hay profesionales que se acercan. La conformación sociocultural tiene más que ver con el mundo rural, y la mayoría de ellos tiene una fuerte identificación histórica y cultural con su país de origen.

–¿Y la figura del presidente Evo Morales, que tiene una fuerte inserción en estos sectores, ha potenciado esto?

–Por supuesto. La fuerte emigración de Bolivia se dio en muchos años por una inexistencia del Estado en las zonas rurales, que expulsaban a su población hacia los países vecinos en busca de mejores condiciones de vida. En el caso de Argentina, hay que decir que fue siempre un país generoso, con puertas siempre abiertas a la inmigración boliviana. A partir de la asunción del presidente Morales, se ha frenado la emigración hacia la Argentina, e incluso hemos debido iniciar programas de acompañamiento a compatriotas que retornan al país.

–¿Cómo se puede verificar esto?

–En el caso del Alto Valle, hay sectores productivos que ocupan trabajadores estacionales bolivianos que ya no están llegando y están siendo reemplazados por otras nacionalidades. La fuerte presencia gubernamental en el país y la inversión productiva del Estado en las zonas rurales ha hecho que la emigración se reduzca, que los migrantes que vinieron hace muchos años vean el retorno al país como una posibilidad real. Yo atiendo todo el tiempo a compatriotas que regresan al país.

Leonardo Herreros

lherreros@rionegro.com.ar