El nuevo mapa de las divisas: agro, minería y petróleo proyectan un récord de US$ 57.200 millones
La liquidación de divisas del agro, minería y energía se proyecta en un récord para 2026. De confirmarse, el registro superaría el máximo histórico de la serie, los US$ 56.722 millones alcanzados en 2022, y se ubicaría sustancialmente por encima de los US$ 50.381 millones liquidados en 2025.
El record en estos dos sectores se trataría de patrón que pareciera romper la estacionalidad histórica del mercado de cambios. Foto gentileza.
La proyección para 2026 consolida por primera vez el aporte conjunto del agro, la minería y la energía como los tres grandes generadores de divisas comerciales de la Argentina. El crecimiento sostenido de las exportaciones de Vaca Muerta y de la minería está modificando la composición del ingreso de dólares, históricamente dominado por el agro, y empieza a cambiar incluso la estacionalidad del mercado cambiario.
Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, la principal novedad aparece en las perspectivas para el segundo semestre. Para 2026 se proyecta que la liquidación de divisas alcance los US$ 29.793 millones entre julio y diciembre, por encima de los US$ 27.375 millones estimados para la primera mitad del año.
De concretarse ese escenario, sería un hecho inédito. Tradicionalmente, el mayor ingreso de dólares se concentra en el primer semestre por el efecto de la cosecha gruesa. Sin embargo, el crecimiento estructural de la energía, impulsada por Vaca Muerta, y de la minería, con flujos menos dependientes del calendario agrícola, permitiría sostener un ingreso de divisas más equilibrado a lo largo del año.
Se trataría, además, de un récord para un segundo semestre, en un patrón que pareciera romper la estacionalidad histórica del mercado de cambios.
Tradicionalmente, el ingreso de divisas se concentra en la primera mitad del año, al calor de la cosecha gruesa del agro, para luego enfriarse en el último tramo del año. La incorporación estructural de la energía y la minería, flujos menos dependientes del calendario agrícola y en expansión, estaría modificando ese comportamiento: el segundo semestre ya no muestra el enfriamiento típico e incluso superaría al primero.
El perfil mensual proyectado para 2026 refuerza esta lectura. A diferencia del promedio de los últimos años y de 2025, la curva de 2026 se sostiene por encima del promedio y no exhibe el marcado desplome estacional del último trimestre, cuando el aporte del agro tiende a reducirse sensiblemente.
El aporte de dos sectores clave
Si hablamos del sector minero, el mismo viene creciendo a paso firme. En 2025 las exportaciones del sector alcanzaron US$ 6.075 millones, sosteniendo cinco años consecutivos de expansión, y para 2026 se proyecta un nuevo récord que podría superar los US$ 9.000 millones.
De cumplirse estas previsiones, la minería pasaría de explicar cerca del 7% a más del 10% de las exportaciones argentinas, generando 1 de cada 10 dólares exportados por el país.
El salto exportador y su consecuente crecimiento en la liquidación de divisas se apoya en la mejora de precios del oro y la plata, en conjunto con el crecimiento en volúmenes y precios del complejo litio. Este dinamismo ya se refleja en el mercado de cambios: en el primer cuatrimestre de 2026 la minería registró ingresos netos por comercio exterior de bienes por US$ 2.927 millones, un 88% más que en igual período de 2025.
Con importaciones mínimas en relación con sus ventas externas, la minería se consolida como aportante neto de divisas, con un flujo estable a lo largo del año que espera apuntalar la liquidación del segundo semestre.
Al igual que la minería, la energía es la otra gran protagonista de estos cambios en el mercado de cambios. Para este año se proyecta un crecimiento del 16% en la extracción de petróleo, que llevaría a la mayor producción petrolera de la historia argentina, superando el récord de 1998 de la mano de Vaca Muerta, cuya producción no convencional ya explica cerca del 70% del crudo del país.
El impulso productivo se traduce con más exportaciones en el frente externo. Tal como analiza La Bolsa De Comercio de Rosario, la balanza energética marcó en la primera mitad de 2026 el mayor superávit de la historia argentina para un primer semestre, superando los US$ 6.987 millones y creciendo un 87% interanual.
Las exportaciones de combustibles y energía habrían crecido un 52%, hasta más de US$ 8.118 millones, mientras las importaciones tocan mínimos de 20 años. Además, más del 70% del crecimiento exportador se explica por mayores cantidades, más que por la suba de precios derivada del conflicto en Medio Oriente.
Según se detalle, hacia adelante, las exportaciones de combustibles y energía podrían superar los US$ 14.400 millones en 2026, llevando la balanza energética a un récord por encima de los US$ 12.000 millones.
La puesta en marcha del oleoducto VMOS hacia fin de año, con una evacuación adicional de 190.000 barriles diarios, apuntala un flujo de divisas creciente y menos estacional, clave en la fortaleza proyectada para el segundo semestre y el año que viene.
La proyección para 2026 consolida por primera vez el aporte conjunto del agro, la minería y la energía como los tres grandes generadores de divisas comerciales de la Argentina. El crecimiento sostenido de las exportaciones de Vaca Muerta y de la minería está modificando la composición del ingreso de dólares, históricamente dominado por el agro, y empieza a cambiar incluso la estacionalidad del mercado cambiario.
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