Geopolítica minera: el potencial de Brasil en tierras raras despierta el interés de las potencias mundiales

Frente al dominio global de China, el país con la segunda mayor reserva del mundo atrae a potencias como Estados Unidos, Canadá y Australia. Un informe revela el crecimiento de solicitudes extranjeras para explorar el potencial de Brasil como productor de estos minerales esenciales para la transición energética.

Por Redacción

De 2.727 solicitudes de exploración en Brasil, casi la mitad fueron presentadas por empresas con sede en el extranjero o sus filiales. Fuente: AP foto/Eraldo Peres.

Las tierras raras son uno de los ejes principales de la geopolítica actual, el cual China domina con una amplia diferencia al ser el principal productor a nivel global. En este escenario, el enorme potencial de Brasil como futura potencia en la extracción de estos elementos genera el interés de países como Estados Unidos, que buscan una alternativa al gigante asiático.

Brasil cuenta con la segunda mayor reserva de tierras raras en el mundo, solo superado por China. Por ese motivo, no sorprende que el interés en el exterior esté tan latente: de las 2.727 solicitudes de exploración totales, casi la mitad (42%) fueron presentadas por empresas con sede en el extranjero o sus filiales.

Los datos provienen de una investigación conjunta entre los medios The Associated Press (AP) y Repórter Brasil, la cual reveló que once de las 20 empresas con mayor número de solicitudes cuentan con respaldo de inversión extranjera, principalmente Estados Unidos, Australia y Canadá.

Según los registros públicos de la Agencia Nacional de Minería hasta junio, más del 86% de las solicitudes de exploración de tierras raras en el país vecino se presentaron en los últimos tres años, incluyendo 268 solo en el primer semestre de este año.

El análisis recorrió diversos ejes, incluyendo las interrogantes que plantea esta situación para la relación entre Washington y Brasilia, los riesgos ambientales denunciados por los pueblos originarios y las medidas gubernamentales que lleva a cabo el Estado brasileño al respecto.


El interés de EE.UU. y China en Brasil


Las tierras raras son indispensables para el mundo actual, ya que a partir de ellas se elabora todo tipo de tecnología, desde celulares, vehículos y satélites hasta herramientas de defensa militar. La Agencia Internacional de la Energía (EIA por sus siglas en inglés) calculó que su demanda podría llegar a triplicarse para 2040.

Acá en donde entra Estados Unidos. En 2025, China le restringió las exportaciones de estos minerales a modo de respuesta de la suba de los aranceles norteamericanos. En ese marco, la inversión norteamericana en Brasil incluyó la compra del único productor comercial de tierras raras en ese país, Serra Verde, por parte de una empresa donde el gobierno estadounidense tiene participación.

En febrero, Serra Verde obtuvo un paquete de financiamiento de 565 millones de dólares del DFC (banco de desarrollo del gobierno estadounidense). En abril, USA Rare Earth anunció un acuerdo para adquirir Serra Verde por alrededor de 2.800 millones de dólares, tres meses después de que el Departamento de Comercio de Estados Unidos anunciara planes para aportar hasta 1.600 millones de dólares en apoyo al firma norteamericana.

La compañía brasileña es la única fuera de Asia que cuenta con la capacidad de suministrar los cuatro elementos magnéticos de tierras raras, que son el neodimio, praseodimio, disprosio y terbio.

Por el lado de China, las empresas del país mostraron interés en la extracción de tierras raras en Brasil, pero no presentaron solicitudes formales para ello. 

Yendo a los antecedentes, el mayor productor de estaño de Brasil, Mineração Taboca, fue adquirida el año pasado por la estatal China Nonferrous Metal Mining Group, que opera una mina de casiterita en la selva amazónica y anunció planes para estudiar el potencial de tierras raras en la zona.

El mismo año, Shenghe Resources Holding firmó un memorando de entendimiento con las brasileñas WEG Mineracao y Fenrir do Brasil para buscar oportunidades en tierras raras. Fenrir tiene un proyecto minero en Minas Gerais, un estado del sureste, enfocado en la exploración de elementos que incluyen tierras raras.

En este contexto, la posición del gobierno brasileño es no tomar partido en esta disputa geopolítica entre ambas potencias, según afirmó el director del Ministerio de Comercio de Brasil encargado de la política de tierras raras, Leonardo Durans.

En tanto, el presidente de Brasil , Lula da Silva, declaró que el Senado avanzaría con la propuesta de ley para establecer una política federal sobre minerales críticos y tierras raras, con el objetivo de mantener en el país los empleos relacionados con la minería y defender los intereses nacionales.


Qué países lideran las solicitudes mineras


Estados Unidos, Australia y Canadá son los principales interesados en solicitudes mineras en el país, y ofrecen mecanismos de inversión que reducen el riesgo en un sector donde hay pocas expectativas de minas rentables.

Según Julio Nery, director de asuntos mineros del Instituto Brasileño de Minería, de cada 1.000 posibles yacimientos de tierras raras, solo cerca de 100 justifican dar el paso a la etapa de perforación y exploración. De esta cantidad, solo dos de cada 100 resultan ser proyectos «buenos».

De estos tres países, las empresas australianas lideran las solicitudes mineras, con 695 en total. Cerca de un tercio de ellas fueron presentadas por Borborema Recursos Minerais, una filial de Brazilian Rare Earths Pty Ltd, con sede en Sydney.

En tanto, las empresas de Estados Unidos ocuparon el segundo lugar con 347 solicitudes. Alpha Minerals Brazil, controlada por Rare Earth Americas Inc., con sede en Texas, representó 181. Aunque fue constituida originalmente en las Islas Caimán, la empresa se trasladó a Estados Unidos en 2025.

Otros grandes solicitantes incluyen Mineração Apollo, controlada en parte por Atlas Lithium, con sede en Nevada. Recientemente, abrió una planta piloto de procesamiento en Luisiana, donde planea convertir materiales de tierras raras en metales y aleaciones.


Advertencias por los potenciales riesgos ambientales


La actividad minera en Brasil, sin embargo, también puede conllevar riesgos ambientales. Cerca del 25% de las solicitudes de exploración pueden afectar a 283 áreas protegidas incluyendo tierras de pueblos originarios, según el Observatorio de Transición Energética, un proyecto de periodismo de datos de Repórter Brasil, Inesc y el grupo de investigación PoEMAS.

Entre los posibles impactos ambientales, el estudio menciona la liberación de sustancias químicas tóxicas o la generación de residuos radiactivos, así como la deforestación, contaminación del aire, ruido y filtración de agua contaminada hacia ríos y lagos.

Normalmente, el trayecto para que un permiso de exploración se traduzca en una producción comercial efectiva suele llevar entre cinco a 10 años, y exige que las empresas presenten estudios técnicos y planes de exploración ante la Agencia Nacional de Minería y los reguladores ambientales. Además, los proyectos que afecten a comunidades nativas también deben someterse a consultas.

Sin embargo, el aumento de la demanda por tierras raras motivó a que se intenten acelerar las aprobaciones. El Ministerio de Minas y Energía de Brasil, bajo la gestión actual brasileña, ha discutido la posibilidad de simplificar el licenciamiento ambiental para proyectos mineros estratégicos. 

Por su parte, el senador Flávio Bolsonaro, que será candidato presidencial contra Lula da Silva en las elecciones de octubre, también ha propuesto agilizar los permisos para la minería.

Un ejemplo que rescata el análisis es el de la asociación de residentes de Familia Magalhaes, una pequeña comunidad afrobrasileña en el estado de Goiás. Su territorio se superpone con concesiones mineras reclamadas por la canadiense Aclara Resources, que el año pasado obtuvo 5 millones de dólares en financiamiento para el desarrollo del proyecto por parte de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos.

Si bien Aclara indicó que su proyecto se superpone con el territorio de la comunidad, prometió que no se realizarán actividades mineras en el lugar. Aún así, los residentes temen que las operaciones, que podrían comenzar en 2028, afecten a los manantiales y la fauna local.


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