Uranio en Río Negro: Blue Sky apuesta a potenciar su programa de perforación para 2023

La minera proyecta potenciar su programa de perforación en cuatro objetivos: Ivana Central, Norte, Este y Cateo Cuatro. A su vez, modificará su evaluación económica preliminar por el aumento de precios del uranio.

La minera de capitales canadienses Blue Sky proyecta potenciar su programa de perforación para el depósito Ivana en Río Negro de cara al 2023. Será a través de la exploración y perforación de cuatro objetivos: Ivana Norte, Central, Este y Cateo Cuatro. Una vez completado, buscará actualizar la evaluación económica preliminar, ya que los precios del uranio despegaron este año.

La mayor apuesta de la minera reside en el depósito Ivana dentro de Amarillo Grande, que presenta una prominencia anómala causada por la mineralización de uranio casi en la superficie. Los estudios, la exploración de superficie y la perforación, mostraron la presencia de un corredor mineralizado en forma de curva, de 5 kilómetros de largo, con 200 a 500 metros de ancho y hasta 23 metros de espesor. 

En 2019, Blue Sky había publicado la evaluación económica preliminar (PEA) para Ivana. En el informe anunciaron una vida útil de 13 años para una mina a cielo abierto cuya construcción costaría unos 128 millones de dólares. La producción anual se pronosticó en más de 635.000 kilos anuales de óxido de uranio durante la vida útil de la mina según describió la firma en el sitio Mining.com.

En ese entonces, los estudios apuntaban a 18 dólares el medio kilo de uranio. Sin embargo, los precios al contado se han disparado, llegando a 58 dólares por medio kilo en marzo de 2022 antes de establecerse en unos 50 dólares el resto del año. En un informe, el analista del Oregon Group predijo el inicio de un mercado alcista que durará diez años para el uranio.

Ante estas nociones, la minera explicó que actualizará su evaluación económica. Por otra parte, Blue Sky ya viene anunciando la exploración y perforación de cuatro objetivos: Ivana Norte, Ivana Central, Ivana Este y Cateo Cuatro, que se encuentran dentro de un radio de unos 30 kilómetros desde el depósito original de Ivana. El objetivo es identificar la mayor cantidad de depósitos en el proyecto.

El dato

50 dólares
es el precio en el que ronda el medio kilo de uranio

Según detallaron, el 26 de septiembre la minera obtuvo los permisos para perforar. Con esta habilitación, la compañía anunció planes para lanzar un programa integral de exploración de campo en Cateo Cuatro para refinar los objetivos de perforación. Por su parte, Ivana Este y Central ya están programados para avanzar a las etapas de prueba de perforación. 

“Con Cateo Cuatro estamos muy emocionados porque algunos de los ejemplares más altos de nuestro programa exploratorio han venido de esa zona. Tenemos un equipo que está haciendo trabajo geológico y geofísico, tratando de identificar objetivos de perforación. También realizan algunas perforaciones con barrena manual porque la mineralización ocurre en la superficie y el suelo no está consolidado, lo que hace que sea bastante fácil”, marcó el presidente y director ejecutivo de la firma, Nikolaos Cacos.   

En el país, existe la ley del Compre Argentino, que establece que en las compras públicas, (entre las que se incluye las requeridas por las centrales nucleares) deben priorizar a proveedores nacionales. Por el momento, no hay productores de uranio en el país. «Lo importan y esa es una de las oportunidades que tenemos ante nosotros. Este es el yacimiento de uranio más grande y avanzado de Argentina”, celebró Cacos.

“No somos simplemente otro explorador junior de uranio”, agregó el representante. “Lo que tenemos disponible no es solo un solo depósito, tenemos el potencial para desarrollar un distrito completamente nuevo con potencialmente 45.000 ó 90.000 toneladas de uranio. La ventaja es enorme”, cerró.


La búsqueda de uranio en Neuquén quedó estancada


Hace exactamente un año la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) solicitó un pedido de cateo a la provincia para estudiar 10.000 hectáreas en búsqueda de uranio. Se trata de una zona ubicada entre los departamentos de Añelo y Picunches.

El director provincial de Minería de Neuquén, Carlos Portilla había explicado a este medio que “el cateo establece una superficie en la cual, una vez concedida, una empresa puede explorar. La ley fija que la superficie se debe ir reduciendo a medida que avanza la exploración, hasta que, si se dan los resultados esperados, se avanza en el pedido de un permiso de mina”.

Dos de los requisitos claves para aceptar el pedido de cateo residen en que no haya superposición de solicitudes y tener un informe de impacto ambiental aprobado. Sin embargo, no hubo novedades sobre estos dos puntos según indicó Portilla en diálogo con Energía On. Por ende, la CNEA aún no cuenta con el permiso de cateo.

El pedido entregado a fines del año pasado indicaba que la comisión apunta a explorar y detectar minerales de primera y segunda categoría. Es decir, minerales y piedras de los considerados preciosos, pero también a los de usos industriales como es el uranio, que sería la prioridad en los trabajos de exploración según había explicado Portilla.


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