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Vencimiento de las concesiones: Nación ordenó contar a las viejas represas como renovables

La instrucción fue dada por la titular de Energía, Flavia Royon, cuatro días después de firmar la extensión de las concesiones de las represas de la zona. El cambio genera un salto al visualizar la generación verde del país y podría implicar beneficios para las empresas que fabrican piezas para las represas.

Por medio de una instrucción, la secretaria de Energía de la Nación, Flavia Royon, le ordenó a las autoridades de la Compañía Administradora Mayorista del Mercado Eléctrico (Cammesa) que indiquen en todas sus publicaciones como renovable a la energía que aportan las grandes centrales hidroeléctricas del país. Lo más curioso del pedido es que se dio cuatro días después de que la misma Royon dispusiera la extensión del vencimiento de las concesiones de las represas del Comahue.

La polémica abierta en torno al vencimiento de las grandes concesiones hidroeléctricas del Comahue, que abarca a cinco de las seis centrales de la región, mantiene enfrentados al gobierno nacional con los gobiernos de las provincias de Neuquén y Río Negro, que reclaman ser parte del manejo de los complejos.

El pasado 9 de agosto, la secretaria de Energía de la Nación dispuso extender el vencimiento de las concesiones que se dieron en 1993 a cuatro de estas centrales, que en los papeles originales vencían el 11 de agosto.

Cuatro días después, y sin que tomara estado público, Royon envió una instrucción al gerente general de Cammesa, Sebastián Bonetto, en la cual los instruye para que «toda publicación, documentación y/o información relacionada con tales fuentes de energía (renovables) deberá mostrar a las centrales hidroeléctricas -cualquiera sea la potencia de su generación- como centrales de fuentes renovable de energía».

Hasta ese momento, Cammesa y todos los organismos nacionales consideraban a la energía hidroeléctrica como renovable pero solo en el caso de los pequeños aprovechamientos. Puntualmente, la Ley 26.190 marca esa diferenciación en el punto de los 50 MW de potencia instalada.

Las viejas centrales hidroeléctricas ahora son contempladas como fuente renovable por Cammesa y dispararon por ese cambio el balance «verde» del país.

El consultor y presidente de The Global Legislators Organization (Globe), Juan Carlos Villalonga, explicó a Energía On, que tal diferenciación se debe no a la fuente en sí de la energía sino al impacto que generan los desarrollos, dado que cuánto más grande sean, generan un mayor impacto en su entorno, como puede verse con las centrales que tienen grandes embalses artificiales, a diferencia de pequeños aprovechamientos que no modifican el curso de los ríos.

«El conjunto de tecnologías que involucra la ley de renovables son las que se quiere promover activamente, beneficiarias del régimen de promoción (ley 27.191/15) que las represas de gran porte no tienen ese beneficio. Y además, no solo se apunta a la renovabilidad del recurso, sino a que sean energías ‘limpias’ con un criterio similar al del Protocolo de Kyoto, que sean de bajo impacto en el entorno, y no con los cuestionamientos como tienen las grandes represas», explicó Villalonga.

Esa diferenciación es la que desde la Secretaría de Energía de la Nación se pidió ahora dejar de lado, haciendo que en los informes recientes de Cammesa pueda observarse un crecimiento exponencial en la generación renovable, que en realidad responde solo a este cambio de criterio.


Represas: El «salto»renovable generado por el cambio


Por ejemplo, en septiembre pasado con el nuevo concepto, la energía renovable en Argentina representó más de la mitad de la generación eléctrica, el 51,5%, desplazando así de su podio histórico a la generación térmica.

Sin embargo, al observar en detalle los datos se destaca que en realidad solo el 14,82% de la generación eléctrica provino de las fuentes renovables que no son las grandes represas. Dicho esto en términos de generación, sobre un total renovable contado en septiembre de 5.859 GWh, 4.172 GWh correspondieron a las centrales hidroeléctricas que hasta julio no eran consideradas renovables.

En ese mes, los desarrollos eólicos aportaron 1.146 GWh (10,1% de la generación); los solares 294 GWh (2,6%); los de biomasa 70 GWh (0,6%), los de biogas 41 GWh (0,4%) y los pequeños aprovechamientos hidroeléctricos 136 GWh (1,2%).


Represas: Las concesiones por vencer


La instrucción de Nación no cayó para nada bien en Neuquén, en donde el representante en la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), Elías Sapag, advirtió que habiendo transcurrido tres meses de extensión del plazo de las concesiones -que el mes pasado extendió nuevamente hasta el 19 de enero- la comisión de transición que Nación debía formar con las provincias «no tuvo ni una sola reunión».

Sapag consideró que una posible causa de tal pedido de Royon a Cammesa es mejorar el acceso al financiamiento para desarrollos vinculados con grandes represas. «Considerar renovables a las represas mejora las condiciones económicas para que accedan a un financiamiento externo o a bonos de carbono», indicó.

Una mejora que, de ser así, dejaría en manos del gobierno nacional esas facilidades dado que, pese a la oposición de las dos provincias que comparten las represas, Nación ya fijó que al finalizar su concesión pasarán a manos del Estado Nacional que deberá crear una nueva empresa pública para su administración.

En el proyecto de ley de presupuesto que el gobierno presentó en septiembre, se señaló que se creará la empresa Energías Hidroeléctricas SAU, una firma que tendrá como único accionista a la estatal Enarsa y que además, a contamano de las empresas estatales, podrá tener ganancias.

Pero a la fecha, esta empresa aún no ha sido creada, generando la sospecha en el sector de que en enero se volverá a postergar la fecha de vencimiento de las concesiones de El Chocón, Arroyito, Alicurá, el complejo Planicie Banderita y Piedra del Águila.

Pero hay un dato más que se destaca en la instrucción enviada por Royon a Cammesa y es que señala que «el Artículo 1 -de la Ley 26190- declaró de interés nacional la generación de energía eléctrica a partir del uso de fuentes de energía renovables con destino a la prestación de servicio público, como así también la investigación para el desarrollo tecnológico y fabricación de equipos con esa finalidad». Y se sumó que «como se puede notar, el articulado no limita la potencia de generación de la generación».

Esta aclaración podría llevar a interpretar que al considerar a las grandes represas como parte de las energías renovables, toda la tecnología destinada a la misma es de interés nacional, incluyendo en ese concepto a la generación nacional de las piezas que utilicen.

En este segmento, la firma IMPSA, la ex Metalúrgica Pescarmona, ahora bajo el control del Estado Nacional y con participación de la provincia de Mendoza, podría tener un beneficio adicional al competir en licitaciones como las realizadas para la represa Yacyretá, en las que no logró superar las ofertas privadas.


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