ENTREVISTA: Luis Landriscina: «Voy a morir con las botas puestas» 6-4-03

INGENIERO JACOBACCI (AJ).- Luego de un accidentado viaje en el que tuvo que sufrir los intransitables caminos de la zona, Luis Landriscina llegó a Maquinchao para participar de los festejos por el 98 aniversario de esa localidad. Durante más de dos horas, el humorista ofreció un show impecable que el público supo apreciar con un respetuoso silencio y un sostenido aplauso de despedida. Al bajar del escenario tuvo tiempo para firmar autógrafos, posar para alguna foto con admiradores y para charlar con «Río Negro». «Tuvimos que llegar en el móvil de la policía. No como detenidos, sino porque nos quedamos sin cubiertas antes de llegar a Pilcaniyeu. Pero siempre es grato venir a estos lugares del país». Con esta frase rompió el hielo y se anticipó a la pregunta casi obligada de por qué un viaje tan largo para venir a actuar solo a Maquinchao. «Hay que saber buscar el momento. Yo busco los tiempos como para que la gente pueda ir donde yo quiero actuar. Nunca dejo que me apuren y mucho menos que me corran con plata. Tengo que buscar el equilibro. No necesito solamente que me paguen sino que haya gente que me escuche. El éxito no depende de la taquilla sino de que la gente se vaya conforme». – Uno de los contactos más frecuentes que tenía con la gente era Radio Nacional. ¿Por qué ya no está al aire durante las mañanas? – Al comenzar este año, bajaron órdenes de arriba en las que nos decían que ese espacio se iba a ocupar en virtud de las elecciones y entendimos las reglas del juego. – Una lástima porque era un programa muy interesante y muy escuchado, sobre todo por la gente de campo. – Tratábamos de hacer una mezcla entre la información sobre los trabajos del INTA y de la gente. La intención era poner una inyección de ánimo a los argentinos que estábamos siendo presa de un desánimo, te diría intencionado. – ¿Por qué cree que el desánimo es intencionado?. – Por que el estado de ánimo se maneja a entre diez por diez cuadras en Buenos Aires y hay un país fuera de ese ejido que sigue funcionando. Una vez un tambero me dijo, mire don Luis yo no me puedo distraer con el riesgo país a la cinco de la mañana porque a la seis pasa el camión que recolecta la leche y si no tengo los tachos listos, estoy liquidado. – ¿Cómo un hombre del «interior» por qué cree que tantas diferencias con los «porteños»? – Son como dos mundos diferentes. Hace poco estuve en Feriagro, en Junín y me daba gusto y me gratificaba ver tanta gente visitar la muestra. Hoy ves que en la televisión les enseñan a los jóvenes a cortar camino, con esos programas «Camino a la fama», «Camino a la gloria»…, todas cosas para cortar camino sin esfuerzo. Y en Junín había miles de personas que ingresaban a la feria con el sueño de comprarse una herramienta para trabajar. Es decir que hay un país que está dispuesto a trabajar, que sigue pensando que la única salida es el esfuerzo. – Desde sus comienzo, allá por 1964 cuando se consagró como «revelación» en Cosquín hasta la actualidad los cambios en el país fueron muchos. ¿Qué es lo que más lo ha impactado? – Todo. Yo componía cosas sobre el Chaco quebrachalero, obrajero. Ya no existen más ni los hacheros ni los montes de quebrachos. El sapucay que se pegaba cuando caía un rollizo hoy ya no es por esa razón. – ¿Y en el humor?. – También ha sufrido transformaciones. Ahora hay una moda para ver quien dice la palabra más «gruesa. Yo tengo un compromiso con la familia y no me seduce el hecho de ponerme la moda. Prefiero seguir con mi filosofía y que no haya que mandar a los chicos al patio porque voy a contar un cuento. Por eso, en este sentido, moriré con las botas puestas. – ¿Todas estos cambios llevaron a la muerte a su amigo René Favaloro?. – Favaloro se mató de bronca y de asco. Estaba muy desilusionado con todo. No solo por las deudas sino porque no lo recibían los que le debían. Pero también estaba desesperanzado con lo que veía. Con la mortalidad infantil, la falta de salud, con el hambre. – Y usted ¿cómo recibió su muerte? – Sentí en el tiro el mensaje que me dejaba y recogí el guante. Por eso estoy trabajando para la Fundación. – En julio se cumple un aniversario más del natalicio de René Favaloro. ¿Qué tienen pensado hacer en la Fundación? – Celebrar el mes de la vida del doctor René Favaloro. El nace un 12 de julio y lo anotan un 14. Por eso esta decisión de realizar este festejo. Además porque es una forma de recordar lo que hizo de bien y no seguir con la tradición de los argentinos de ser necrófilos de recordar únicamente la muerte. – ¿Cuál es el mensaje para los argentinos? – Que paren la oreja para ese mes porque vamos a aceptar donaciones por teléfono. Vamos a darles las gracias al doctor porque estamos teniendo una institución reconocida por su excelencia. – ¿Y el mensaje que dejó Favaloro? – Lo importante que hizo con su vida para los demás. Gracias a él millones de personas en el mundo viven porque hay una cosa que se llama bypass. Demos dar gracias por eso. José Antonio Mellado


INGENIERO JACOBACCI (AJ).- Luego de un accidentado viaje en el que tuvo que sufrir los intransitables caminos de la zona, Luis Landriscina llegó a Maquinchao para participar de los festejos por el 98 aniversario de esa localidad. Durante más de dos horas, el humorista ofreció un show impecable que el público supo apreciar con un respetuoso silencio y un sostenido aplauso de despedida. Al bajar del escenario tuvo tiempo para firmar autógrafos, posar para alguna foto con admiradores y para charlar con "Río Negro". "Tuvimos que llegar en el móvil de la policía. No como detenidos, sino porque nos quedamos sin cubiertas antes de llegar a Pilcaniyeu. Pero siempre es grato venir a estos lugares del país". Con esta frase rompió el hielo y se anticipó a la pregunta casi obligada de por qué un viaje tan largo para venir a actuar solo a Maquinchao. "Hay que saber buscar el momento. Yo busco los tiempos como para que la gente pueda ir donde yo quiero actuar. Nunca dejo que me apuren y mucho menos que me corran con plata. Tengo que buscar el equilibro. No necesito solamente que me paguen sino que haya gente que me escuche. El éxito no depende de la taquilla sino de que la gente se vaya conforme". - Uno de los contactos más frecuentes que tenía con la gente era Radio Nacional. ¿Por qué ya no está al aire durante las mañanas? - Al comenzar este año, bajaron órdenes de arriba en las que nos decían que ese espacio se iba a ocupar en virtud de las elecciones y entendimos las reglas del juego. - Una lástima porque era un programa muy interesante y muy escuchado, sobre todo por la gente de campo. - Tratábamos de hacer una mezcla entre la información sobre los trabajos del INTA y de la gente. La intención era poner una inyección de ánimo a los argentinos que estábamos siendo presa de un desánimo, te diría intencionado. - ¿Por qué cree que el desánimo es intencionado?. - Por que el estado de ánimo se maneja a entre diez por diez cuadras en Buenos Aires y hay un país fuera de ese ejido que sigue funcionando. Una vez un tambero me dijo, mire don Luis yo no me puedo distraer con el riesgo país a la cinco de la mañana porque a la seis pasa el camión que recolecta la leche y si no tengo los tachos listos, estoy liquidado. - ¿Cómo un hombre del "interior" por qué cree que tantas diferencias con los "porteños"? - Son como dos mundos diferentes. Hace poco estuve en Feriagro, en Junín y me daba gusto y me gratificaba ver tanta gente visitar la muestra. Hoy ves que en la televisión les enseñan a los jóvenes a cortar camino, con esos programas "Camino a la fama", "Camino a la gloria"..., todas cosas para cortar camino sin esfuerzo. Y en Junín había miles de personas que ingresaban a la feria con el sueño de comprarse una herramienta para trabajar. Es decir que hay un país que está dispuesto a trabajar, que sigue pensando que la única salida es el esfuerzo. - Desde sus comienzo, allá por 1964 cuando se consagró como "revelación" en Cosquín hasta la actualidad los cambios en el país fueron muchos. ¿Qué es lo que más lo ha impactado? - Todo. Yo componía cosas sobre el Chaco quebrachalero, obrajero. Ya no existen más ni los hacheros ni los montes de quebrachos. El sapucay que se pegaba cuando caía un rollizo hoy ya no es por esa razón. - ¿Y en el humor?. - También ha sufrido transformaciones. Ahora hay una moda para ver quien dice la palabra más "gruesa. Yo tengo un compromiso con la familia y no me seduce el hecho de ponerme la moda. Prefiero seguir con mi filosofía y que no haya que mandar a los chicos al patio porque voy a contar un cuento. Por eso, en este sentido, moriré con las botas puestas. - ¿Todas estos cambios llevaron a la muerte a su amigo René Favaloro?. - Favaloro se mató de bronca y de asco. Estaba muy desilusionado con todo. No solo por las deudas sino porque no lo recibían los que le debían. Pero también estaba desesperanzado con lo que veía. Con la mortalidad infantil, la falta de salud, con el hambre. - Y usted ¿cómo recibió su muerte? - Sentí en el tiro el mensaje que me dejaba y recogí el guante. Por eso estoy trabajando para la Fundación. - En julio se cumple un aniversario más del natalicio de René Favaloro. ¿Qué tienen pensado hacer en la Fundación? - Celebrar el mes de la vida del doctor René Favaloro. El nace un 12 de julio y lo anotan un 14. Por eso esta decisión de realizar este festejo. Además porque es una forma de recordar lo que hizo de bien y no seguir con la tradición de los argentinos de ser necrófilos de recordar únicamente la muerte. - ¿Cuál es el mensaje para los argentinos? - Que paren la oreja para ese mes porque vamos a aceptar donaciones por teléfono. Vamos a darles las gracias al doctor porque estamos teniendo una institución reconocida por su excelencia. - ¿Y el mensaje que dejó Favaloro? - Lo importante que hizo con su vida para los demás. Gracias a él millones de personas en el mundo viven porque hay una cosa que se llama bypass. Demos dar gracias por eso. José Antonio Mellado

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