Esfuerzo titánico en los CCI
NEUQUÉN
NEUQUÉN (AN).- “Existen inconvenientes de todo tipo en los centros de cuidados infantiles (CCI). Falta recursos humanos, las listas de espera de niños supera a las matrículas, existen problemas de calefacción, de edificios que se agrietan, que no fumigaron… Tampoco hay juguetes o materiales pedagógicos”. Lo dice Melina Manrique, delegada gremial del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia, y lo pudo constatar “Río Negro” durante un recorrido por varios CCI, de los 13 que hay en la capital. En el de barrio Belgrano hay grietas en las paredes y no existe salida de emergencia, una de las salas funciona en un quincho y nunca se realizó la ampliación a la que se comprometieron. Como en todos los CCI, la demanda las supera. Allí, las trabajadoras están en blanco desde 2006, pero a ninguna de ellas se le reconoció los servicios pasados. “Yo trabajé 12 años en negro, dentro del programa de madres cuidadoras, y nunca me los reconocieron”, dijo una de las educadoras, y prefirió callar.
En los CCI no trabajan docentes. En realidad, lo hacen en mayor medida vecinas que están en el programa hace añares y algunas auxiliares materno infantil. Todos con un corazón enorme y mucha dedicación. “Nosotras comenzamos el año el 12 de enero y tuvimos que cortar porque no habían limpiado los tanques de agua, una parte del lugar se llovía y no había calefacción. Estuvimos sin actividad hasta abril. Como en casi todos los CCI, necesitamos imperiosamente un nuevo edificio, porque acá se hace casi imposible funcionar”, señaló Margarita Lerin, una de las encargadas del centro Don Bosco. En el barrio Hipódromo apenas si funcionaron durante 15 días en lo que va del año, y la semana pasada encontraron ratas, en un edificio de paredes agrietadas que “necesita sí o sí una ampliación”, pidieron las educadoras.
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