“Espero que no haya más Angelitas que partan sin recibir la atención requerida”
El 26 de febrero falleció nuestra madre Ángela de Salinas, una mujer con todas las letras, trabajadora, humilde, honesta y con grandes valores que luchó durante 14 años con su enfermedad renal, muy querida por su entorno familiar y vecinos. Cómo no darle las gracias infinitas al Dr. Javier Serra, si a partir de su decisión y la de su familia de dejar todo y venir a su pueblo a instalar el Centro Renal, que mucha falta hacía y hace, nuestra mamá Angelita pudo tener una mejor calidad de vida. Cómo no darle las gracias, si junto al Dr. Gastón Olivera siempre estuvo al pie del cañón. Gracias a todo el personal del Centro Renal, especialmente al de enfermería y de ambulancia. Gracias a la Dra. Nora Díaz, médica nefróloga de Puerto Madryn, que acompañó a mamá desde el inicio de la enfermedad. No nos olvidamos del Dr. Ochoa, del Centro Renal de Viedma; también está presente en nuestro agradecimiento. Cómo no darle las gracias al intendente Javier Iud, que se puso el reclamo al hombro y salió a buscar inversión privada cuando le fuimos a plantear, allá por el 2008, la necesidad de contar con un centro renal para evitar el viaje a Viedma. Cómo no darles las gracias a la gente del Rotary Club y a los concejales de esa época. Ante este dolor nos reconforta saber que hay personas que ponen su granito de arena para que lo difícil sea más fácil. La historia del Centro Renal la tenemos muy presente, sabemos quiénes fueron los que apostaron y quiénes los que intentaron poner un freno, pero la decisión estaba y gracias a Dios fue todo posible y muy positivo. Gracias al personal de enfermería de internación del hospital Aníbal Serra; a su directora, Dra. Paula Iaquinta, y a los médicos que la atendieron: Ivana Castillo, Ayelén Spósito, Lorena Wiciack, Belén Michelli y Adams. Que Dios bendiga a cada uno de ustedes y puedan desde su profesión ser instrumentos de sanación, alivio, contención y amor. Es el momento de decirle al señor gobernador que la Unidad de Vigilancia Intermedia no está en funcionamiento por falta de aparatología. Me atrevo a pensar que Ud. y/o sus allegados a esta situación no podrían desconocerla. Este servicio comenzó a gestarse junto a la instalación del Centro Renal; fuimos muchos –intendente, concejales, Rotary Club, vecinos e instituciones intermedias– los que luchamos, todos juntos, para lograr que la parte privada hiciera su aporte y la pública la suya. Recordamos a la señora Adriana Gutiérrez, que nos prometió una sala de Terapia Intensiva y después la bajaron a una Unidad de Vigilancia Intermedia. La sala se construyó, pero no cumple con el fin para el cual fue creada. Varios de los responsables del gobierno anterior están todavía con algún cargo, así que para ellos el tema debería ser conocido. Ese servicio de vigilancia intermedia nuestra madre no lo tuvo, espero que no haya más Angelitas que partan de este mundo sin recibir toda la atención requerida y bregamos para que pronto la Unidad de Vigilancia Intermedia esté en pleno funcionamiento porque, según se publica, la situación de la provincia es diferente. Gracias infinitas a todos los vecinos y amigos que nos acompañaron en este momento de tanto dolor. Norma Salinas, DNI 11.860.924 San Antonio Oeste
Norma Salinas, DNI 11.860.924 San Antonio Oeste
El 26 de febrero falleció nuestra madre Ángela de Salinas, una mujer con todas las letras, trabajadora, humilde, honesta y con grandes valores que luchó durante 14 años con su enfermedad renal, muy querida por su entorno familiar y vecinos. Cómo no darle las gracias infinitas al Dr. Javier Serra, si a partir de su decisión y la de su familia de dejar todo y venir a su pueblo a instalar el Centro Renal, que mucha falta hacía y hace, nuestra mamá Angelita pudo tener una mejor calidad de vida. Cómo no darle las gracias, si junto al Dr. Gastón Olivera siempre estuvo al pie del cañón. Gracias a todo el personal del Centro Renal, especialmente al de enfermería y de ambulancia. Gracias a la Dra. Nora Díaz, médica nefróloga de Puerto Madryn, que acompañó a mamá desde el inicio de la enfermedad. No nos olvidamos del Dr. Ochoa, del Centro Renal de Viedma; también está presente en nuestro agradecimiento. Cómo no darle las gracias al intendente Javier Iud, que se puso el reclamo al hombro y salió a buscar inversión privada cuando le fuimos a plantear, allá por el 2008, la necesidad de contar con un centro renal para evitar el viaje a Viedma. Cómo no darles las gracias a la gente del Rotary Club y a los concejales de esa época. Ante este dolor nos reconforta saber que hay personas que ponen su granito de arena para que lo difícil sea más fácil. La historia del Centro Renal la tenemos muy presente, sabemos quiénes fueron los que apostaron y quiénes los que intentaron poner un freno, pero la decisión estaba y gracias a Dios fue todo posible y muy positivo. Gracias al personal de enfermería de internación del hospital Aníbal Serra; a su directora, Dra. Paula Iaquinta, y a los médicos que la atendieron: Ivana Castillo, Ayelén Spósito, Lorena Wiciack, Belén Michelli y Adams. Que Dios bendiga a cada uno de ustedes y puedan desde su profesión ser instrumentos de sanación, alivio, contención y amor. Es el momento de decirle al señor gobernador que la Unidad de Vigilancia Intermedia no está en funcionamiento por falta de aparatología. Me atrevo a pensar que Ud. y/o sus allegados a esta situación no podrían desconocerla. Este servicio comenzó a gestarse junto a la instalación del Centro Renal; fuimos muchos –intendente, concejales, Rotary Club, vecinos e instituciones intermedias– los que luchamos, todos juntos, para lograr que la parte privada hiciera su aporte y la pública la suya. Recordamos a la señora Adriana Gutiérrez, que nos prometió una sala de Terapia Intensiva y después la bajaron a una Unidad de Vigilancia Intermedia. La sala se construyó, pero no cumple con el fin para el cual fue creada. Varios de los responsables del gobierno anterior están todavía con algún cargo, así que para ellos el tema debería ser conocido. Ese servicio de vigilancia intermedia nuestra madre no lo tuvo, espero que no haya más Angelitas que partan de este mundo sin recibir toda la atención requerida y bregamos para que pronto la Unidad de Vigilancia Intermedia esté en pleno funcionamiento porque, según se publica, la situación de la provincia es diferente. Gracias infinitas a todos los vecinos y amigos que nos acompañaron en este momento de tanto dolor. Norma Salinas, DNI 11.860.924 San Antonio Oeste
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