+60 a bailar en Neuquén: la bailarina Mariana Sirote invita a sumarse a original proyecto

“El baile infinito” se llama la invitación. Es a partir del próximo 31 de marzo. ¿Dónde? ¿Con qué objetivos? ¿En qué lugar serán los encuentros? Cómo inscribirse.

Por Horacio Lara

El baile tiene beneficios increíbles de bueno para la salud física y mental.
La ciencia asegura que mover el esqueleto, de manera profesional como lo puede hacer alguien que se dedica a la danza o de modo espontánea estimula las zonas del cerebro mejorándonos así la memoria, la concentración, la imaginación y la creatividad. “Basta mover solo los brazos para tener ideas más originales, un pensamiento más flexible y mejor habilidad para generar asociaciones entre palabras, según algunos experimentos”, aseguran neurólogos.
De esto sabe y mucho Mariana Sirote, bailarina, profesora, investigadora y coreógrafa, que vive en la capital neuquina y que desde ahí irradia su campo de acción a todo Neuquén y Río Negro, especialmente.
Es por ello, que Sirote con otras colegas invita a los +60 a bailar.


¿Cómo? ¿Desde qué fecha? ¿Dónde?


“El baile infinito” se llama la invitación.
Es una convocatoria abierta a personas mayores de 60 años.
“Se trata de una propuesta artística y comunitaria que busca promover la creación, el entrenamiento y la producción escénica en danza con personas mayores de 60 años, poniendo en valor la memoria, la experiencia y la potencia expresiva de los cuerpos a lo largo del tiempo”, comenta Sirote a “Río Negro”.
“¿A qué edad se puede bailar, a qué edad hay que detenerse? ¿Cuál es la edad de la danza? Todos podemos bailar…Los mayores de 60 formarán parte de un proyecto que les involucre el cuerpo y el alma en un espectáculo de danza”, comenta Sirote.

Explorar la conciencia corporal


Y profundiza para aclarar aún más este proyecto: “la convocatoria está dirigida a mujeres y hombre mayores de 60 años que tengan algún recorrido en las artes del movimiento (provenientes de los diversos géneros de la danza y el teatro). Con el fin de integrar un grupo de hasta 30 participantes, que contarán con un encuentro semanal los martes de 14 a 17, en Deriva teatro (Sarmiento 840 Neuquén)”.
En cada encuentro se propondrá una preparación corporal y luego un espacio de improvisación guiado, a partir de historias, músicas y memorias de los participantes. Esta improvisación buscará un lenguaje de movimiento colectivo y adaptable a la singularidad de cada cuerpo que explore la conciencia corporal, el placer de moverse y un concepto estético contemporáneo durante el proceso creativo.


Se trabajará durante 6 meses entre la convocatoria, la preparación física, la improvisación y por último el montaje de la coreografía.
“El proyecto se completará con la presentación del espectáculo en distintos espacios escénicos de la ciudad abiertos al público, a partir del estreno y durante 3 meses”, adelanta Sirote.


¿Cuándo empieza? Este martes 31 de marzo a las 14 en Deriva Teatro (Sarmiento 809), en Neuquén capital.

Los interesados podrán inscribirse a través de la ficha https://forms.gle/6jZgcQLp2BugkHoQ6
O del whatsapp 2994517670

Organizadores: Cooperadora Prodanza Patagonia/Cuatromares/Deriva

Dirección y coreografía: Mariana Sirote
Profesores y coreografía: Pamela Bazán Diego Brizuela
Producción: Mariana Roitstein
Servicio de redes: Barda creativa

“Contamos con el apoyo de Margarita Bali como Madrina artística del Proyecto El baile infinito. Bali es coreógrafa, bailarina, fundadora de grupo NUCLEODANZA y hoy con 82 años creadora e intérprete de la obra Juego del Tiempo, dirigida por Gerardo Litvak”, valora Sirote.

Algunos científicos postulan que el baile se estableció en las tribus primitivas porque vinculaba a los individuos emocional y corporalmente, con independencia de la competencia lingüística. Y que probablemente nuestros antepasados observaron que, al caminar, nuestros pasos generan un sonido, produciéndose una conexión entre percepción sonora y control motor que dio como resultado el baile.
Solo queda ahora que el interés y la motivación entusiasme a los +60 a mover el esqueleto en Deriva Teatro, desde el próximo 31 de marzo, en Neuquén capital.

Sirote más colegas de este último proyecto de danza.

Otros beneficios para la salud: antiaging y antiestrés

Existen numerosos estudios que sugieren que el baile revierte los signos del envejecimiento, incluso más que el deporte. El diario La Vanguardia en un reciente artículo resalta que bailar implique un elevado nivel de coordinación motriz es lo que explica que sea una herramienta eficaz en terapias de rehabilitación para enfermedades como el Parkinson y problemas neurológicos como un ictus.
Concluye dicho artículo: “Cuando nos movemos al ritmo de la música, se produce en nuestro cerebro un cóctel químico que nos inyecta una ola de energía y entusiasmo como pocas otras actividades. Por ejemplo, se liberan neurotransmisores como la dopamina, importante para la función motora del organismo, y la serotonina, que reduce el riesgo de padecer depresión. Y también hormonas como las endorfinas, que reducen la sensación de dolor físico, y la oxitocina, involucrada en la actividad sexual y el establecimiento de vínculos afectivos. La producción de todas estas sustancias también va asociada a una disminución de los niveles de cortisol, la hormona del estrés”.

Mariana Sirote posando para «Río Negro». Foto Florencia Salto.

Las fotos de esta nota (excepto la últina) son gentileza de la renombrada coreógrafa Margarita Bali que tiene 82 años, provienen de su último espectáculo estrenado en el Teatro Cervantes «Juego del tiempo» estrenado el año pasado y dirigido por Gerardo Litvak.


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