La OMS lanza la primera guía contra la obesidad infantil

Además de ofrecer orientaciones, el documento aborda aspectos relacionados con la prevención, la economía y la salud de las poblaciones.

Por Redacción

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó la primera guía con directrices para abordar la obesidad en niños y adolescentes. Según el ente, en 2024 había 35 millones de niños menores de 5 años con sobrepeso y 400 millones de personas de entre 5 y 19 años con esta condición en todo el mundo, incluidas 170 millones con obesidad.

Además de ofrecer orientaciones individuales y para profesionales de la salud sobre el tratamiento de la obesidad infantil, la guía de la OMS aborda aspectos relacionados con la prevención, la economía y la salud de las poblaciones. La obesidad infantil está relacionada con un mayor riesgo de hipertensión arterial, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, cáncer y otras enfermedades crónicas en la edad adulta.

El año pasado, la Unicef anunció que, por primera vez en la historia, el número de niños con obesidad en el mundo superó al de niños con desnutrición, excepto en el África subsahariana y el sur de Asia.

La obesidad y las enfermedades no transmisibles son prevenibles y tratables, principalmente cuando los factores de riesgo se identifican tempranamente. A nivel individual, la OMS afirma que es posible adoptar medidas preventivas a lo largo de toda la vida para reducir el riesgo de obesidad y de las enfermedades asociadas a ella.

Según la OMS, los niños menores de 10 años deben mantener una alimentación saludable, realizar actividad física y recibir seguimiento conductual para prevenir y tratar la obesidad. El organismo no recomienda medicamentos para la obesidad ni cirugías bariátricas para este grupo de edad.

Para niños y adolescentes de entre 10 y 19 años, la OMS señala que es posible considerar el uso de medicamentos para la obesidad, pero solo después de que otras intervenciones no hayan dado resultado. La cirugía bariátrica, por su parte, puede ser una opción para este grupo en casos de obesidad grave y tras seis meses de tratamiento sin éxito.

Las recomendaciones también abordan la salud mental, ya que trastornos como la depresión y la ansiedad, así como otros problemas, pueden afectar los hábitos alimentarios.

La OMS afirma que reducir las elevadas tasas de obesidad es una responsabilidad de la sociedad, más que de los individuos. Para afrontar este problema, es necesario implementar políticas públicas que hagan que los alimentos saludables sean más accesibles y económicos.


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