Estudiar en tiempos de pandemia deja a muchos chicos afuera

Son pocos los que cuentan con acceso a internet. El ingreso masivo a las clases online satura la red. Muchos están aislados en las residencias universitarias o solos en sus departamentos.

Los estudiantes universitarios viven un cuatrimestre diferente, luego de que la pandemia del coronavirus dejara los pasillos y las aulas de la Universidad Nacional del Comahue vacías. Las rondas de mates en los patios, los murmullos tras los libros en la biblioteca y las carcajadas en los bares de las facultades forman parte de un pasado cercano. Esas vivencias cotidianas son las que más extrañan los estudiantes que hoy solo asisten al espacio académico a través de una pantalla y deben afrontar el aula “virtual” con algunas dificultades.

Están quienes realizan el aislamiento social obligatorio en sus casas junto a sus familias, pero también quienes pasan la cuarentena en las residencias universitarias o solos en sus departamentos.

Hay quienes tienen acceso a internet y su propia computadora para poder cursar “online” y quienes comparten el dispositivo con el resto de las personas con las que conviven. Sin embargo, también hay estudiantes que no cuentan con conexión a la red, ni computadora, y solo disponen de un celular con datos móviles para cumplir con el cursado.

Amira Berguia es de Centenario, estudiante de la carrera de Ingeniería Eléctrica y aunque tiene un espacio para estudiar, cuenta con internet y computadora con auriculares y micrófono, aseguró que el cursado online es “bastante desesperante”. Advirtió que los problemas se relacionan con que todos utilizan la Plataforma de Educación a Distancia del Comahue (Pedco) y esto genera que el sistema colapse: “A veces se cae, anda lento o está en mantenimiento y no se puede ingresar”.

Génesis Martínez, es de Las Coloradas y estudia Trabajo Social en la sede de Neuquén. Cuando se decretó la cuarentena obligatoria estaba en la capital donde vive durante el cursado académico. Antes que inhabiliten el servicio de transporte terrestre de larga y media distancia volvió a su casa, con su familia. “Por suerte acá cuento con internet y una computadora que me prestó mi mamá”, contó, aunque remarcó que le cuesta un poco cursar de manera virtual, ya que utilizan plataformas que no conocía.

Pero no todos alcanzaron a irse a su lugar de origen. Es el caso de Mariano Caballero, quien está atravesando la cuarentena solo en su departamento. Se mudó este año a Neuquén desde San Martín de los Andes, para estudiar Ingeniería. Enfatizó que la vida universitaria no es para nada lo que se había imaginado. Resaltó que, como ingresante, se le dificulta bastante la cursada, ya que son contenidos nuevos que tiene que aprender por su cuenta. Agregó que a eso se le suma que no es fácil interactuar y consultar dudas con los profesores. Además, manifestó que en la zona donde vive la conexión “anda muy mal”.

Los estudiantes deben afrontar varios problemas para adquirir el conocimiento de manera virtual, en algunos casos con estados de ánimos inestables, producto del encierro. “Son millones de sentimientos juntos a la vez”, meditó Camila Platum, estudiante de Abogacía. Durante el cursado viven en Roca y alcanzó a volver a Centenario, para cumplir el aislamiento obligatorio en la casa de su infancia, en una chacra cerca del Río Neuquén. Pese a que tiene un espacio verde para huir del encierro, enfatizó que se siente de “20.000 maneras diferentes” varias veces al día. “Me siento triste, cansada, con insomnio. Es un abanico de emociones”, subrayó.

“Hay cátedras que llevan adelante los cursados sin dificultades, con alumnos conectados. Pero no son la mayoría”.

Micaela Gomiz, secretaria general del gremio de los docentes universitarios.

Para los profesores las cosas tampoco son sencillas

El cursado online adoptado para llevar adelante el primer cuatrimestre de la Universidad Nacional del Comahue plantea un escenario inédito para los estudiantes, pero también para los profesores que deben adaptar sus contenidos a las plataformas virtuales. La secretaria general de la Asociación Docentes Universidad Nacional del Comahue (Adunc), Micaela Gomiz, señaló que realizaron un relevamiento en unas 100 cátedras de todas las unidades académicas, para constatar cuáles son los problemas principales que atraviesan los profesores.
De lo recogido se desprende que “la UNC es muy heterogénea”. “Hay cátedras que están pudiendo llevar adelante los cursados sin dificultades, con alumnos conectados y buenas experiencias en el uso de la tecnología”, indicó el informe. Sin embargo, Gomiz enfatizó que ello no ocurre en la mayoría de las materias: las cursadas más óptimas se dan “principalmente en cursos reducidos”, de cuarto y quinto año.
Los problemas más relevantes se observan en las cursadas de los primeros años, no solo por la gran cantidad de estudiantes que colapsan las plataformas, sino sobre todo por la poca interacción en las clases. Gomiz remarcó que aunque están inscriptos en Pedco, no se registra fluidez entre alumnos y docentes en el proceso de aprendizaje.
Allí recae la principal preocupación de los profesores: “la calidad del proceso pedagógico”. La secretaria general expresó que ello es muy difícil de lograr, pues “nada reemplaza el intercambio presencial entre docentes y alumnos”. Subrayó que una gran porción del estudiantado sólo cuenta con un celular para estudiar las clases teóricas y para realizar los trabajos prácticos, lo que supone un gran inconveniente.
Otro punto importante que marcó Gomiz es que se ha extendido el horario de trabajo real, “readaptando planificaciones y contenidos, generando los materiales virtuales y respondiendo consultas a toda hora”. “El trabajo que se está desplegando es de una magnitud difícil de poder medir. Es un trabajo full time”, dijo.

Ayuda

299-6314760
es la línea de asistencia psicológica que implementó la UNC. Se debe mandar un mensaje de Whatsapp.

El 25% de los alumnos no cuenta con acceso a internet o es escaso

El vicepresidente de la Federación Universitaria del Comahue, Celestino Luna, remarcó que la modalidad de estudio digital, que regirá durante este cuatrimestre, agudiza la deserción estudiantil y refuerza las brechas sociales. Explicó que esto es así porque aquellos que tengan dificultades con la conectividad o no tengan los elementos tecnológicos para cumplir con el cursado serán expulsados del ámbito universitario, lo que resulta “muy injusto”.
Desde la Federación realizaron una encuesta para conocer la situación de los estudiantes para sortear un cuatrimestre “online”. Aunque el relevamiento aún no se cerró, de los primeros resultados se desprende que el 25% de los alumnos no tiene acceso a internet o es muy escaso.
Se constata una gran cantidad de alumnos que acceden a las clases virtuales y a los materiales académicos a través del celular y con los datos móviles.
Sin embargo, ese no es el resultado más alarmante. El 35% de los alumnos atraviesan problemas económicos y tienen inconvenientes para acceder a la comida. Luna explicó que muchos estudiantes que vienen del interior Neuquén y Río Negro viven de las encomiendas que les envían sus padres, un servicio hoy paralizado por la suspensión del transporte.
El vicepresidente de la FUC indicó que esos alumnos utilizaban el comedor universitario que se encuentra cerrado para prevenir la conglomeración de personas. La Secretaría de Bienestar reunió alimentos para abastecer a los alumnos.


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