Florida definirá al nuevo inquilino de la Casa Blanca
Bush se proclamó ganador en ese Estado clave en la contienda.
Wasington/ Miami (EFE-Reuters).- Los estadounidenses podrán saber recién hoy quién será su próximo presidente, tras el recuento de seis millones de votos de Florida, ordenado por las autoridades electorales después de que el primer escrutinio diera la victoria al candidato republicano, George W. Bush, por un mínimo margen.
Después de un maratónico escrutinio, muchos estadounidenses se retiraron a dormir el miércoles convencidos de que Bush sería su próximo presidente. Incluso, las cadenas televisivas anunciaban que el demócrata Albert Gore habría reconocido la derrota. Pero al despertar, encontraron que el asunto seguía en la balanza, ya que el Estado de Florida seguía sin un claro ganador.
Actualmente, el candidato demócrata, Al Gore, cuenta con 260 votos electorales y Bush con 246. El primero ganó la votación popular por 128.905 votos, a nivel nacional. Sin embargo, lo que cuenta son los representantes en el Colegio Electoral.
Florida tiene 25 votos electorales que, en este caso, son cruciales para darle la victoria a cualquiera de los dos candidatos, que necesitan un mínimo de 270 para llegar a la Casa Blanca. Otro estado aún en suspenso era Oregon, pero sus siete votos no tienen el peso suficiente para volcar el fiel de la balanza.
George W. Bush afirmó ayer a sus simpatizantes que ganó las presidenciales, pero su eventual apretada victoria sobre el demócrata Al Gore se mantuvo en suspenso por al menos otro día, mientras se recuentan los votos en la Florida.
«Si ese resultado se confirma en un recuento automático, como esperamos que será el caso, entonces habremos ganado la elección», dijo Bush desde la mansión del gobernador en Austin, Texas, acompañado de su candidato a la vicepresidencia, el ex secretario de Defensa Dick Cheney.
Por su parte, el demócrata Al Gore debió salir ayer a desmentir que hubiera reconocido el triunfo de Bush, y confió en que el recuento de Florida le permitirá revertir la tendencia.
En tanto los republicanos retuvieron el control de ambos cuerpos del Congreso, aunque por mayorías insignificantes.
Esperando el recuento
La División de Elecciones de Florida inició ayer el proceso mediante el cual se hará el recuento de los votos en los 67 condados floridanos, bajo la supervisión de representantes republicanos y demócratas.
Ambos partidos enviaron equipos de abogados para vigilar el proceso y a representantes como los ex secretarios de Estado James Baker, por los republicanos, y Warren Christopher, por los demócratas.
Según los resultados preliminares oficiales, el gobernador de Texas obtuvo en Florida un total de 2.909.135 votos, mientras que su rival demócrata, Al Gore, logró 2.907.351 votos. Una diferencia de 1.784 votos a favor del candidato republicano.
La ley de Florida establece el recuento de los votos si uno de los candidatos presidenciales gana con una diferencia del 0,5%, por lo que el nuevo escrutinio, además de obligatorio, es automático.
Bush tiene una ventaja de exactamente 1.784 votos y si esa diferencia se confirma, más la apertura de unos cuantos miles de «votos ausentes», enviados por correo, el candidato republicano podría llevarse la Presidencia, aunque pierda a nivel nacional.
Clay Roberts, director de la División de Elecciones de Florida, en Tallahassee, capital del estado, declaró que «confiamos en que el recuento estará concluido para mañana jueves por la tarde».
El vicepresidente del Partido Demócrata de Florida, Gus García, dijo que «basado en lo que hemos oído, creemos que puede haber una probabilidad de que haya habido unas irregularidades, que puedan darle un cambio a este proceso».
Noche de infarto y vergüenza para los medios
Estados Unidos vivió ayer la noche electoral más larga e increíble de su historia, con cambios que sacudieron al país a un ritmo vertiginoso.
La noche de sorpresas comenzó temprano cuando cerraron las mesas receptoras en Indiana y Kentucky. La victoria inapelable fue para Bush, que fue ampliando su ventaja para desasosiego de los partidarios de Gore.
Pero la noche aún era joven. Las grandes cadenas de televisión dieron el triunfo a Gore en Florida. El demócrata amplió sus posibilidades con los éxitos en Michigan, New Jersey y Maryland.
Bush regresó a su mansión, la residencia del gobernador. Fue otra sorpresa. Allí habló con la prensa y cuestionó el resultado de Florida. Una hora antes de la media noche, tres cadenas: «CNN», «CBS» y «ABC», retiraron a Florida de las estadísticas.
Hacia las 02:00 hora local, de nuevo otra sorpresa, todas las cadenas otorgaron la victoria en Florida a Bush, y dijeron que el nuevo presidente sería el republicano. Albricias y escenas de júbilo en Austin, cuartel general de Bush, confusión en Nashville, sede de Gore.
Poco después, se informó que Gore llamó a su oponente para felicitarlo.
Pero llegó la segunda bomba de la noche: Florida continuaba en la incógnita. Los veteranos presentadores de las grandes cadenas palidecieron, no sabían cómo explicar el cambio.
Gore, que ya tenía previsto hablar ante miles de sus partidarios, renunció a su intención de declararse perdedor.
Políticos y comentaristas culparon a las cadenas de televisión por las proyecciones equivocadas. Y las cadenas le achacan el fiasco a Voter News Service, la firma de sondeos de opinión y encuestas a boca de urna. «Lo ocurrido prueba que esos sistemas son muy falibles», afirmó Av Westin, ex vicepresidente de ABC. «Demuestra que la presión por dar la primicia puede ser mal encaminada. Alguien olvidó los cuidados elementales».
Los diarios también sufrieron chascos. El Chicago Sun-Times sacó mil copias con «Gana Bush» antes de reemplazarlo con «Recuento». El New York Post programó «¡Gana Bush!», pero luego cambió el foco a la victoria de Hillary Clinton. The Miami Herald proclamó: «La gana Bush». Luego se retractó: «Aún no ha terminado», dijo.
Algunas suspicacias
Los demócratas aseguran que hay evidencias de irregularidades en las elecciones en Florida.
De acuerdo al dirigente demócrata Gus García, «se han visto reclamaciones de muchas personas en West Palm Beach que reclaman que la boleta era tan confusa que cuando votaban por Gore aparecía el voto de Pat Buchanan (del Partido Reformista). «Hemos encontrado que hay como unos 3.000 votos en esa área que no se pueden explicar», señaló.
Los partidarios de Gore creen difícil que en esa zona donde hay una gran población de judíos jubilados -aparentemente votantes demócratas por partida doble, por judíos y por jubilados- hayan votado por el «reformista» Pat Buchanan, un candidato que no tiene allí ni organización ni posibilidades.Sospechan así que hubo un error mecánico y que, a la hora de votar, en lugar de que la máquina marcara «Gore», marcó «Buchanan».
La División de Elecciones de Florida informó de que hubo nueve cajas con papeletas que estuvieron perdidas anoche durante una hora y media, aunque luego confirmó que sólo habían llegado más tarde de lo previsto y que estaban intactas. Asimismo, la CNN informó ayer sobre el hallazgo de un caja con boletas en una escuela de West Palm Beach.(EFE)
Wasington/ Miami (EFE-Reuters).- Los estadounidenses podrán saber recién hoy quién será su próximo presidente, tras el recuento de seis millones de votos de Florida, ordenado por las autoridades electorales después de que el primer escrutinio diera la victoria al candidato republicano, George W. Bush, por un mínimo margen.
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